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Exitoso retiro de espiritualidad de la cruz

Exitoso retiro de espiritualidad de la cruz Bajo su eslogan “Jesús Salvador de los Hombres, Sálvalos, Sálvalos” se culminó esta exitosa jornada como una ofrenda a Dios. Texto y fotos: Humberto Quiroz alexisquirozv@yahoo.es Síguenos en www.fidesdiariodigital.com El Apostolado de la Cruz Tegucigalpa, junto al Padre Vicente Monroy, Misionero del Espíritu Santo, llevo a cabo recientemente el retiro sobre Espiritualidad de la Cruz en el Campus San José ubicado en la sede de la UNICAH del barrio Casamata.

REFLEXIONES Y MISIÓN  El mismo se enfocó en una serie de reflexiones sobre ¿Cómo vivir tú vida, el día a día, dirigida bajo el amor de Dios? Las y los participantes pudieron compartir con el Padre Vicente, una serie de anécdotas y situaciones reales del diario vivir y obtuvieron una variedad de consejos de cómo enfrentar esas situaciones según el evangelio de Cristo Jesús.
En igual forma, se les dio a conocer los fundamentos del Apostolado de la Cruz, su fundación, su significado y cómo lo debe poner en práctica cada persona que decide tomar el mismo.

ADEMÁS Se realizaron reuniones con los miembros de este Apostolado, una jornada abierta a personas de diversos movimientos en la Iglesia, una reunión con jóvenes cristianos y la celebración diaria de la Santa Eucaristía.
Durante el retiro, se tuvo participación en un programa radial y dos programas televisivos, donde se compartieron los fundamentos del Apostolado de la Cruz.

IMPOSICIÓN DE LA CRUZ DEL APOSTOLADO Por otra parte  al final de la jornada, durante la celebración eucarística, 9 laicos (tres matrimonios y 3 personas más) tomaron la imposición de la Cruz del Apostolado como símbolo de su amor a Cristo Jesús y su decisión de vida en el sentido de poner en manos de Dios todos los ámbitos de su vida cristiana, como un compromiso para el resto de sus días, orientados a una vida de oración permanente, contemplación del amor de Dios y a ofrendar cada acción de sus vidas por la salvación de los hombres.

El dato
Este compromiso implica el hecho de ofrendar al amor de Cristo sacerdote y víctima, que a través de la cruz murió por nuestros pecados, desde lo más simple (un buenos días a nuestros vecinos) hasta lo aparentemente más complejo (una enfermedad mortal) de forma que esa ofrenda nos haga vivir con una carga más ligera abandonados en Dios quien es todo amor, todo nuestro y nosotros todos suyos.

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