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“La humildad y la ternura no son virtudes de los débiles”

“La humildad y la ternura no son virtudes de los débiles” Uno de los grandes invitados a esta solemne Eucaristía fue el Cardenal  de Panamá José Luis Lacunza,  quien desde días anterior llegó al país todo para ser parte de esta fiesta que engalana a los hondureños. Delfina Janeth Lagos dlagos@semanariofides.com Fotos: Eddy Romero/ Janeth Lagos En la misa solemne en el día de la Virgen de Suyapa, cientos de peregrinos se hicieron presente de diferentes lugares de Honduras, todo para honrar a la madre de los hondureños y felicitarla en su día. Desde tempranos horas muchos devotos abarrotaron la Basílica. 

Varios durmieron en los predios de la Iglesia, todo para ser parte de la Eucaristía   conmemorativa del hallazgo de la  milagrosa imagen.
Agasajo que se disfrutó al ver de rodillas a tantos fieles que llegaban con sus ofrendas ya sea con un ramo de rosas o una vela, todo por ese agradecimiento de algún favor recibido de la “virgencita” o por cantarle las mañanitas a la reina  en su cumpleaños.
Fue una Eucaristía llena  de  mucho sentimiento, ya que se observa  en el rostro de los fieles, principalmente de los que vienen de tierra adentro, que con gran esfuerzo se hacen presente este día y sólo esperan que concluya la misa y parten a su lugar de origen.

VIRTUDES DE MARÍA
En diferentes aniversarios se han hecho presente invitados especiales, que engalanan aún más la Eucaristía y en esta ocasión el invitado de honor fue el Cardenal de Panamá,  Monseñor José Luis Lacunza, quien desde días anteriores llegó al país.
Revestido con los ornamentos distintivos de los obispos, pero con una diferencia que relucía   en su casulla; la imagen de la Virgen de Suyapa primorosamente bordada sobre los colores de la bandera nacional.
En su mensaje el cardenal Lacunsa destacó las virtudes de María y de Jesús:  “Ella la Madre se ha hecho presente aquí,  miren alrededor como hay tantos peregrinos, ella les da su cariño, como los hijos que son”.
Al igual el purpurado agregó: “María no es sólo un punto de referencia para nuestros necesitados, es también un reclamo para nuestra fe y nuestra vida eclesial.  La humildad y la ternura no son virtudes de los débiles si no de los fuertes, que no necesitan maltratar a otros para sentirse importantes, y a su lado deberíamos aprender a pronunciar desde el hogar las tres palabras mágicas, permiso, perdón, gracias.”
Estas tres palabras monseñor insistió que las repitieran, al igual les dijo “estas frases pueden  desactivar muchos hábitos y actitudes de indiferencias, de egoísmo, de violencia que corroen y destruyen nuestra convivencia”.
Al término del mensaje el primer cardenal de Panamá, pronuncio esas palabras que alegran a un más a todo católico hondureño “quien es la Virgen más guapa, la Virgen de Suyapa” repitieron con un gran eco los invitados presentes al igual que esos devotos que se sienten orgullosos de la “Morenita de Suyapa”
Ya para despedir la solemne Eucaristía el agradecimiento a las máximas autoridades del país que participaron de este  270 aniversario de la Virgen de Suyapa, no podía faltar.

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