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Fervor y alegría en torno a la “La Morenita” A las siete de la mañana se realizó la Eucaristía de envío, con la cual se trasladaría la imagen adornada y con una urna majestuosa custodiada por los cadetes quienes le rinden honor y la acompañaron hasta llegar a su casa a la Basílica de Suyapa. Texto y fotos Suyapa Banegas sbanegas@semanariofides.edu Un acontecimiento de fe en toda Honduras y lo suscita una imagen pequeña en tamaño pero grande en amor a sus hijos. A las siete de la mañana se realizó la Eucaristía de envío en Catedral Metropolitana, con la cual se trasladaría a La Morenita, imagen adornada y con una urna majestuosa y la cual fue custodiada por los cadetes hasta ser trasladada a la Basílica de Suyapa. Los fieles desde tempranas horas colmaron este templo para acompañar el recorrido de La Virgen de Suyapa, al ritmo de música, reflexiones, vivas y cantos y el rezo del Rosario. Las familias acudieron a este llamado y en sus rostros se veían las acciones de gracias al igual que peticiones hacia “La Patrona de los hondureños”. RECORRIDO Y TESTIMONIOS Pese al intenso sol los fieles no escatimaron esfuerzo para acompañar a la Virgen de Suyapa en todo su recorrido. Y hay quienes en sus corazones llevan intensiones de compatriotas que han pasado experiencias duras. Sor Valdete Wilemann coordinadora del Centro de Atención al Migrante Retornado, hizo el recorrido hasta llegar a la Basílica, ella nos compartió: “Vivo esta fiesta con mucha devoción a la Virgen de Suyapa, especialmente entregando todo el proyecto que nosotros tenemos con los migrantes y de manera especial de todos aquellos hondureños que tanto luchan para el bien de nuestro este país, vamos siguiendo los pasos de la Virgen que no fueron pasos fáciles”. “Ella representa el dolor de un pueblo que lucha por vivir mejor, ella representa las madres que perdieron sus hijos en la ruta migratoria, ella representa las madres que se quedan en Honduras y que sus hijos se van, ella representa la soledad de estas madres que reciben el cuerpo muerto de su hijo, ella es el modelo de vida de sacrificio de las madres hondureñas”. “Me ha hecho muchos milagros especialmente con mis hijos y a mí me sanó de mis rodillas, en el seguro social sólo me decían que me iban a hacer cirugía y gracias a ella estoy sana”, Doña Reina Carias. Unos de los puntos más importantes del recorrido se realizó frente a las instalaciones del Hospital Escuela donde se el Padre Agustín Lara dirigió una oración por los enfermos y familiares de este centro hospitalario acompañado por toda esta comunidad de fe que se unió a estas peticiones. De rodillas los fieles contemplaban la imagen en señal de devoción, que recorrió 7 kilómetros en hombros de cargadores de algunas Hermandades al igual que el pueblo de Dios, hombres y mujeres que por una promesa o petición estaban dispuestos a cargar la pesada anda. Al llegar a la Basílica de Suyapa la imagen fue recibida en medio de aplausos y vivas por parte de su pueblo dando paso a la Eucaristía a cargo de la comunidad Mercedaria dando inicio a una enorme fiesta de fe. “Ella representa el dolor de un pueblo que lucha por vivir mejor, representa las madres que perdieron sus hijos en la ruta migratoria, ella representa las madres que se quedan en Honduras y que sus hijos se van, ella representa la soledad de estas madres que reciben el cuerpo muerto de su hijo, ella es el modelo de vida de sacrificio de las madres hondureñas”. Sor Valdete Wilemann Religiosa

Fervor y alegría en torno a la “La Morenita”
A las siete de la mañana se realizó la Eucaristía de envío, con la cual se trasladaría la imagen adornada y con una urna majestuosa custodiada por los cadetes quienes le rinden honor y la acompañaron hasta llegar a su casa a la Basílica de Suyapa.
Texto y fotos Suyapa Banegas sbanegas@semanariofides.edu
Un acontecimiento de fe en toda Honduras y lo suscita una imagen pequeña en tamaño pero grande en amor a sus hijos. A las siete de la mañana se realizó la Eucaristía de envío en Catedral Metropolitana, con la cual se trasladaría a La Morenita, imagen adornada y con una urna majestuosa y la cual fue custodiada por los cadetes hasta ser trasladada a la Basílica de Suyapa.
Los fieles desde tempranas horas colmaron este templo para acompañar el recorrido de La Virgen de Suyapa, al ritmo de música, reflexiones, vivas y cantos y el rezo del Rosario. Las familias acudieron a este llamado y en sus rostros se veían las acciones de gracias al igual que peticiones hacia “La Patrona de los hondureños”.

RECORRIDO Y TESTIMONIOS
Pese al intenso sol los fieles no escatimaron esfuerzo para acompañar a la Virgen de Suyapa en todo su recorrido. Y hay quienes en sus corazones llevan intensiones de compatriotas que han pasado experiencias duras. Sor Valdete Wilemann coordinadora del Centro de Atención al Migrante Retornado, hizo el recorrido hasta llegar a la Basílica, ella nos compartió: “Vivo esta fiesta con mucha devoción a la Virgen de Suyapa, especialmente entregando todo el proyecto que nosotros tenemos con los migrantes y de manera especial de todos aquellos hondureños que tanto luchan para el bien de nuestro este país, vamos siguiendo los pasos de la Virgen que no fueron pasos fáciles”. “Ella representa el dolor de un pueblo que lucha por vivir mejor, ella representa las madres que perdieron sus hijos en la ruta migratoria, ella representa las madres que se quedan en Honduras y que sus hijos se van, ella representa la soledad de estas madres que reciben el cuerpo muerto de su hijo, ella es el modelo de vida de sacrificio de las madres hondureñas”.
“Me ha hecho muchos milagros especialmente con mis hijos y a mí me sanó de mis rodillas, en el seguro social sólo me decían que me iban a hacer cirugía y gracias a ella estoy sana”, Doña Reina Carias.
Unos de los puntos más importantes del recorrido se realizó frente a las instalaciones del Hospital Escuela donde se el Padre Agustín Lara dirigió una oración por los enfermos y familiares de este centro hospitalario acompañado por toda esta comunidad de fe que se unió a estas peticiones.
De rodillas los fieles contemplaban la imagen en señal de devoción, que recorrió 7 kilómetros en hombros de cargadores de algunas Hermandades al igual que el pueblo de Dios, hombres y mujeres que por una promesa o petición estaban dispuestos a cargar la pesada anda.
Al llegar a la Basílica de Suyapa la imagen fue recibida en medio de aplausos y vivas por parte de su pueblo dando paso a la Eucaristía a cargo de la comunidad Mercedaria dando inicio a una enorme fiesta de fe.

“Ella representa el dolor de un pueblo que lucha por vivir mejor, representa las madres que perdieron sus hijos en la ruta migratoria, ella representa las madres que se quedan en Honduras y que sus hijos se van, ella representa la soledad de estas madres que reciben el cuerpo muerto de su hijo, ella es el modelo de vida de sacrificio de las madres hondureñas”.
Sor Valdete Wilemann
Religiosa

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