Punto de Vista Reflexión

No usar el nombre de Dios en vano

No usar el nombre de Dios en vano
P. Juan Ángel López Padilla
Por si alguno no lo recuerda, este sigue siendo uno de los mandamientos de la Ley de Dios. Colocado entre el primero y el tercero. Es decir, entre” Amarás a Dios sobre todas las cosas” y “Santificarás las Fiestas”.
Es que ya empezamos la campaña política que, en Honduras, seamos honestos, es un concurso de belleza, combinado con una clase de retórica sofista, con la técnica de los vendedores que se suben a los buses a vender pastillas que lo curan todo (parecidas a aquellas del Seguro Social) y con un circo de pueblo, de los que van enseñando a la mujer con barba y al enano fortachón.
Es en año electoral cuando más se menciona a Dios y cuando menos se le toma en cuenta. Es en año electoral cuando vemos esas campañas exageradamente dulzonas y carentes de ninguna vergüenza, en las que se atreven a jugar con el sentimiento religioso de la gente y pretenden que al usar frases bíblicas y posturas de curanderos, conseguirán unos votos más.
Esta semana que recién termina, llegaron al colmo de pasar casa por casa, los de cierto partido, dejando un panfleto de “inicio de año”, comparando las obras de tal o cual contendor con las maravillas del ¡mismísimo Dios! Y, el colmo del paroxismo electorero llegó cuando, en la euforia de alguno de los líderes, se llegó a comparar a un candidato con los santos que hacen milagros. Con todo respeto para todos, aparte de que los santos no hacen milagros, solo Dios, yo estaría preocupado que me dijeran santo que hace milagros porque normalmente el proceso de canonización comienza cuando uno ya está en la Gloria de Dios. No digo más.
Los de otro partido tuvieron un par de concentraciones en las que hicieron alarde de contar entre sus filas con pastores y hasta pidieron que se hiciera una oración antes de comenzar. A ver si voy entiendo bien o mal el asunto, entonces, ¿cuándo se aplica lo del estado laico? ¿cuándo hay que tratar temas sobre la dignidad de la persona humana o cuando le conviene al partido? ¿Cuándo se pide que se respeten los principios universales o cuando conviene aparecer como santos? Y vaya que no va a ajustar tanta agua bendita…
Hablando del estado laico, el otro extremo de esta semana, estuvo en que se vio obligada la Conferencia Episcopal a salir al paso de la burda manipulación que ciertos personeros del gobierno, no del Estado porque el estado es otra cosa, quisieron hacer presentando unas guías dizque de formación sexual, que también habría que ayudarles a entender la diferencia entre formar e informar, pretendiendo utilizar el nombre de la Conferencia para avalar semejante barbaridad. Claro que no es que los obispos sean Dios y no se aplica el usar del nombre de Dios en vano, pero la analogía creo que es legítima. Cuando yo quiero usar el nombre de un ente que, por demás está clarísimo que jamás va a estar a favor del manipuleo de los promotores de la tal ideología de género, porque es un desprecio al valor de la persona humana, estoy llegando al extremo de jugar con la honestidad y las buenas costumbres.
No se les olvide señores políticos, en particular, y que no se nos olvide a todos en general, el segundo mandamiento.