Arquidiócesis

Acrecienta devoción al Señor de Esquipulas

Es admirable como la religiosidad popular de cada pueblo se arraiga en el amor a Cristo Jesús a través de la tradición.
Acrecienta devoción al Señor de Esquipulas
Lilian Flores
liflores@semanariofides.com
Colaboración: Noel Gálvez y Franklin Lagos
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El Señor del Buen Fin, Señor de las Aguas, Cristo de las Mercedes, o El Cristo Negro, no importa el nombre con el que lo conoce, o lo tiene como su protector, la devoción es la misma para el Señor de Esquipulas, patrono de varias parroquias y capillas del país. Es admirable como la religiosidad popular de cada pueblo se arraiga en el amor a Cristo Jesús a través de la tradición. La realización de milagros permite que el fervor y la devoción acrecienten la fe en las personas que depositan sus necesidades y angustias al Señor Jesús a través de las diferentes advocaciones.
En la fiesta del Señor de Esquipulas que se celebra en la ciudad de Guatemala el 15 de enero de cada año millones de personas de diferentes lugares de Centro América y otros países latinoamericanos se reúnen para participar de este fervor religioso.
En torno a esta celebración en varios lugares del país hicieron su propia festividad para agasajar a sus patronos, la alegría y el entusiasmo fue notorio en cada lugar. Durante nueve días se desarrollaron diferentes actividades y el sonido de los petardos anunció que estaban de fiesta.

REGOCIJO El municipio de Cedros, Francisco Morazán festejó a su patrono el Señor del Buen Fin, en torno a esta celebración se realizó diversas actividades religiosas y culturales. En las vísperas del gran día varias comunidades que forman parte de la parroquia San José, llegaron acompañadas de sus patronos para unirse a esta manifestación de fe. Visita de gremios, peregrinajes, oración de Laudes, misas, rosarios, bautizos, fue parte de la experiencia vivida, con el propósito de llegar a los pies de aquel de donde emana la salvación.
El párroco Mario Luque comparte un poco de historia sobre el Cristo “la iglesia lo celebra en honor al Cristo Negro, Señor de Esquipulas, en Cedros le llaman El Señor del Buen Fin porque fue una donación del rey Felipe Segundo en 1572 quien trajo la imagen desde España, es una imagen colonial, legendaria, es única en esta zona, muchos la asimilan con el Cristo de las Mercedes de Santa Lucia, pero tiene sus diferencias”.
Entre lo valioso que tiene este pueblo existe un himno al “Cristo del Buen Fin” compuesto por el padre Humberto Rivera quien vivió en ese lugar por más de 17 años, en la hermosa melodía nombra a cada comunidad como una pequeña ofrenda al Cristo. Mucha gente llega a pagar sus promesas, llevan velas, flores y piezas talladas en palta o madera haciendo alusión al favor recibido. Una tradición es que las señoras del pueblo limpian la imagen del Cristo y los pañitos son donados las personas como una reliquia.
El Cristo es tallado en madera, es flexible, su corona es de oro, los clavos son de plata, la imagen posee muchos rasgos humanos está bien tallada y la gente la aprecia mucho porque representó para el pueblo cedreño, la primera imagen del crucificado.

TRADICIÓN En la Aldea Cerro Grande, perteneciente a la parroquia El Salvador del Mundo la fiesta fue en honor al Señor de Esquipulas, allí también hubo eucaristías, Hora Santa, confesiones, desarrollo de temas conforme a la fiesta, procesión con las comunidades vecinas acompañadas con sus patrones, visitas de altares.
En la misa de vísperas el vicario Eugenio Aldana manifestó que El Señor de Esquipulas, está muy en el corazón de los fieles de este sector y sus alrededores, “es muy amado por todos, el Cristo Negro suscita mucho afecto y ternura porque con la figura del cordero de Dios, él asume nuestros pecados, nuestras tinieblas las cargas sobre si para que nosotros podamos vivir en la luz. Jesús se inmoló por nosotros para que vivamos en la claridad del Padre, por eso es el Hijo amado que nos ama hasta el extremo, muriendo por nosotros como dice San Pablo, que Dios lo hizo pecado para que nosotros nos volviéramos justicia de Dios, por eso él toma el color negro para indicar nuestras tinieblas”.
Al finalizar la misa, se hizo la tradicional visita de altares, en donde familias del lugar se encargan en decorar para que los visitantes puedan apreciar las imágenes que hay en ellos. Después de hacer una oración, el padre bendijo cada uno de ellos, “los altares orientados a todos los ángulos de la plaza, indica esta bendición católica universal que se desprende desde el Cristo crucificado de Esquipulas, este buen Señor nos acompaña por donde quiera que andamos, orientados en cualquiera de los puntos cardinales, él es nuestro maestro, guía, compañero, amigo, con el que siempre podemos encontrar, es nuestro apoyo, conforte, luz y paz”.

El dato
Fervor
Esta misma alegría la vivieron los pobladores del municipio de Morocelí, al celebrar a su patrono El Señor de las Aguas, una de las Eucaristías realizadas fue en el “pocito milagroso” lugar al que muchas personas llegan para bañarse y tomar de esta agua, porque la fe que tiene es muy grande. El pueblo de Santa Lucia no se quedó atrás y al igual que en los otros lugares festejados, se hizo una novena en honor al Cristo de la Merced, a la cual asistieron muchos feligreses, entre ellos el Benemérito Cuerpo de Bomberos quien con su Banda de música Bing Ban amenizó una de las procesiones.

Milagro
María Juana Torres, de 78 años vive en el barrio el Chile y por la devoción al Señor de Esquipulas llaga hasta la aldea Cerro Grande para participar de esta fiesta, “hace seis años me pegó un derrame que me paralizó una parte de mi cuerpo, le pedí de todo corazón al Señor de las Aguas de Morocelí, El Paraíso que me curara y el escuchó mi clamor, antes iba hasta allá para agradecerle que ya puedo caminar, con un poco de dificultad pero me puedo valer por sí sola. Por mi edad ya no puedo viajar hasta Morocelí, pero participo aquí en Cerro Grande porque es el mismo Cristo”.