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Escuché el llamado del Padre y soy Misionera Ad Gentes

Escuché el llamado del Padre y soy Misionera Ad Gentes Mi  nombre es  Kenia Cruz de la Parroquia Santa Teresa de Jesús y comparto con ustedes mi testimonio: ¿Cómo llegue a formar parte del Proyecto Vocacional Misionero  Ad Gentes?

Todo inicia con la invitación que  una coordinadora del proyecto le hizo a mi  amiga y ella hizo extensiva la invitación hacia mi persona, ambas nos presentamos a la charla de inducción, en ese momento quedé asombrada de lo maravilloso que seria ingresar a formar parte de ese proyecto de vida y  encontrarme con el señor a través de los más pobres, los más  alejados, los que no creen los que no conocen a Jesús,.. “ir hacia otras gentes” me sentí muy emocionada y motivada a seguir e iniciar mi formación en la etapa Diocesana o primer año, donde nos ofrecen a los jóvenes una pastoral con formación humana, espiritual, bíblica – teológica y misionera que nos capacita  para responder a las exigencias de la misión local y la misión Ad Gentes.
Con el objetivo de prepararnos en el proceso de formación integral, espiritual, apostólica y académica para un discernimiento vocacional que pueda ser coherente con nuestra fe y vida. Sobre todo el aprender a conocerme a mí misma logré crecer como persona
Culminar mi primer año con un retiro que se realizó  en el Centro Misionero para América Central (CEMAC)  conocerlo, saber que existe  es algo impresionante, compartir nuestras experiencias y aprendizajes con cada hermano de segundo y tercer año, nos ayudó a vencernos a sí mismo, seguir creciendo espiritualmente, intercambiar nuestras experiencias y aprendizajes con cada hermano de segundo y tercer año, reforzando nuestros conocimientos mediante testimonios , películas y ponencias que me motiva a seguir adelante con la misión y crecer en la fe marcando la diferencia con mis acciones y valores me hacen reflexionar que debo seguir fortaleciéndome para poder seguir en este proyecto, y puedo decir que Dios me sigue  regalando su espíritu a través de la alegría para así poder reflejar el rostro de Cristo resucitado.
Lastimosamente mi amiga no perseveró en este proyecto por motivos personales, pero Dios la utilizó como instrumento para que a través de ella yo conociera  lo bello que es formar parte de misión Ad Gentes, el cual como persona cristiana católica ignoraba que existía. El conocer que en nuestra Iglesia universal existe un rico manjar que la mayoría de católicos desconocemos me llamaban la atención,  y cuando mis hermanos me dicen cómo es posible que me haya alejado de la Iglesia Católica, porque  ellos desconocen  que esto es parte también  de nuestra Iglesia.- yo les comprendo  porque yo también ignoraba así como ellos que existe El Proyecto Vocacional Ad Gentes como parte las Obras Misionales Pontificias de la  Iglesia Católica. “Desde su pequeñez, su pobreza y sufrimientos, nuestra Iglesia de América Central desea abrirse a la Misión mas allá de las fronteras”

Gracias al Señor por formar parte del Proyecto Vocacional Misionero Ad Gentes.

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