Destacado

De abogado a obispo

De abogado a obispo
Soñaba ser un periodista y Dios lo mandó a comunicar la Buena Nueva desde el altar, sin imaginar después de 20 años de vida sacerdotal,  sería llamado a convertirse en obispo.
El encargo más fuerte que he recibido en mi vida”, Monseñor José Antonio Canales Motiño
Texto y fotos: Equipo Fides
 redaccion@semanariofides.com
Síguenos en http://www.fidesdiariodigital.com
Tez trigueña, como la del niño que le gustaba jugar fútbol cerca de los campos bananeros en su tierra natal de La Lima. José Antonio Canales Motiño soñaba con ser un periodista y formar una familia, y Dios lo condujo por un camino rodeado de muchas familias, y a los micrófonos de los altares.
Su nacimiento fue el mejor regalo que recibió en el día del padre don Santos Hernando Canales, luego de que Francisca Motiño, el 19 de marzo de 1962, diera a luz a un varón que la ha llenado de orgullo hasta en su vejez. Compartió su infancia con sus hermanos Carlos Enrique y Altagracia Canales Motiño.
Por ese sentido de defensor de la justicia, estudió la carrera de derecho, se graduó en 1984 en la Universidad de San Pedro Sula. Ejerció su profesión durante cuatro años en el Bufete Reyes Mejía.
Luego su vida dio un tremendo giro. De abogado a sacerdote. Con pocos años de haberse ordenado  fue nombrado párroco, comenzando en la Parroquia Nuestra Señora de Suyapa en la Colonia López Arellano en Choloma, después en Parroquia Guadalupe y en la Parroquia San Pedro Apóstol sede Catedral. Ahora de párroco a Obispo.
“El episcopado no fue para mí una opción, yo pensaba que era para otros, pero no para mí”, confesó el sacerdote diocesano José Antonio Canales Motiño, a quien el papa Francisco lo ha nombrado como primer obispo de la Diócesis de Danlí.

FIDES: ¿Dónde estaba usted cuando recibió la noticia de que será obispo de Danlí?
Monseñor Canales: Estaba en el lugar menos esperado, en un retiro con jóvenes del Seminario Mayor de Comayagua,  estábamos comenzando el retiro cuando me dijeron que el Nuncio Apostólico  (Novatus Rugambwa) me llamaba. Me sorprendí y salí a hablar con él. Me dio la noticia sin preámbulos: el Papa Francisco le ha nombrado obispo de Danlí.
 
FIDES: ¿Cuál fue su reacción? Monseñor Canales:  Yo creo que en ese momento si me hubieran tomado una fotografía, hubiera salido como una hoja en blanco.  Después fui entrando en calor porque me quedé impactado. No me lo esperaba, pero ya luego me di tiempo para meditar lo que significaba y dar la respuesta si aceptaba o no el encargo que el Papa me había ofrecido.

FIDES: ¿Qué sintió, qué pensó, hubo temores?
Monseñor Canales:  Somos seres humanos y lo que me salió fue la humanidad que decía que aquí en San Pedro Sula  yo estaba muy contento, que tenía una tarea apenas comenzada en la catedral de San Pedro Sula y en la parroquia San Pedro Apóstol, que apenas comenzaba un trabajo que era para muchos años y que por lo tanto no venía al caso de que alguien me sacara.
Después sentí vergüenza de no haberme puesto disponible a la voluntad de Dios, pero las cosas cambiaron y ya estoy contento de haber dicho sí,  al día siguiente de la propuesta.

FIDES: ¿A su madre  y hermanos que viven en La Lima ya se lo dijo?
Monseñor Canales. A mi familia yo les anticipé algo, tenía la prohibición de hablar del asunto, pero para irlos preparando solo les dije que posiblemente me iban a trasladar, sin mencionarle un título.  Mi madre está bien enferma, salió hace poco de una cirugía, se lo conté a mis hermanos y ellos y se lo dijeron a ella.

FIDES: Situaciones que lo hacen sentir impotente?
Monseñor Canales.: Las injusticias que hay en Honduras,  las desigualdades, la impunidad. E en estos 20 años de sacerdocio la cosa que más me ha dolido es acompañar a tantas familias porque les mataron a un ser querido. Yo me imaginé que el día que fuera sacerdote iba a acompañar a las familias a enterrar a sus difuntos pero nunca me imaginé que iban a ser tantas víctimas de la violencia, eso nunca me lo imaginé y me ha tocado.

FIDES: ¿Conoce Danlí y alrededores?
Monseñor Canales: Conozco la ciudad de El Paraíso, Danlí, Trojes. Me encantan los pueblos que tienen ese sabor colonial de ciertas ciudades hondureñas.

PREFERENCIAS
Comida favorita: Las pastas
Su color: El azul en todos sus tonos
Música: Pop de los 70 Y 80; Y la música clásica, sobre todo Vivaldi.
Pasatiempo: Hacer gimnasia,  deportes, me encanta caminar en el campo sobre todo a nivel de cuestas. Cuando tengo que jugar fútbol juego en la portería porque mi deporte principal ha sido el básquetboll que está relacionado con el balón en la mano y como protegerlo.
Libros: Me encantan los clásicos latinoamericanos por ejemplo Gabriel García Márquez y los hondureños como Ramón Amaya Amador.
Cita bíblica que lo fortalece: Del Antiguo Testamento del libro de eclesiástico: Si te has decidido seguir al Señor, prepárate para la prueba. Porque se purifica el oro en el fuego y los que temen al Señor, en el horno de la humillación.

Nombramiento
Monseñor Novatus Rugambwa, Nuncio Apostólico en Honduras
“La elección del padre Canales, fue ese proceso normal, consultas extensivas la cual se debe seguir esa base de la fe, se realiza ese sondeo como nos exige el Derecho Canónico y después todo eso llega a las manos del Santo Padre y después de mirar esos resultados se elige a los candidatos en este proceso de elegir se pueden presentar tres, pero el Santo Padre tiene la libertad de elegir a quien nombra, no es el Nuncio ni nadie más es el Papa. Esto  del padre Canales, fue una sorpresa para todos. La Santa Sede me pide convocar hablamos, y así se llega a un consenso y se dio la publicación”.
De igual manera monseñor Novatus expresa que muchas personas, sacerdotes, recibieron esta noticia con un poco de chock: “porque uno no sabe, no tenían en la cabeza este tipo de noticia, pero con fe, por el amor a la iglesia la noticia se dio”, concluyó.

“Tiene un amor y disponibilidad grande para servir a la Iglesia”: Monseñor Ángel Garachana
Mis primeras palabras es una acción de gracias a Dios porque por medio de su Iglesia, erigió una nueva diócesis y nombrado el primer obispo de esta diócesis, acción de gracias también al papa Francisco y a todos los que han trabajado para que este logro se alcanzará, especialmente a monseñor Óscar Andrés Rodríguez y a monseñor Juan José Pineda que durante los últimos años estaba animando, coordinando, pastoralmente esa vicaría del departamento de El Paraíso.
¿Cómo define a Monseñor Canales Motiño?
Tiene un amor y disponibilidad grande para servir a la Iglesia, de los destinos que yo le he dado, nunca he encontrado resistencia, sino disponibilidad para esos servicios, le gusta entonces las cosas claras, dónde vamos, qué queremos, cómo vamos a hacerlo entre todos y que haya esa responsabilidad en el cumplimiento de las tareas que a cada uno se le encomienda, siempre he contado con él para los diversos servicios en la diócesis. El curriculum vitae indica que ha tenido diversos cargos de servicio pastoral en parroquias muy diversas y en ambas se ha desempeñado muy bien, tanto en una parroquia marginal y rural como en una parroquia más urbana y en cargos internos de la diócesis. Espero que responda muy bien, con fidelidad, con entrega, a este ministerio. Que lo realice muy unido al presbiterio, que aporte también en la Conferencia Episcopal. Yo creo que lo va a hacer porque también es propio de su forma de ser, reflexionar las cosas, hacer sus aportes, sus opiniones etc. Le encomiendo en mis oraciones para que realmente sea un obispo como el papa Francisco nos está pidiendo. Es decir un obispo como Jesús el buen pastor, manso, humilde, misericordioso, compasivo, servicial, que busca el bien de aquellos fieles que ha sido encomendado.
Monseñor José Antonio Canales dijo que quiere conocer la diócesis e ir hasta los últimos rincones. La actitud de conocer y no de imponer lo que yo sé o he aprendido o las practicas que he realizado. Es conocer a las personas y conocer a las comunidades y la geografía de la diócesis que se le encomienda. Creo que es una muy buena actitud. Desde la experiencia que tiene en la diócesis de San Pedro Sula sabe que la Iglesia es la comunión de los fieles y él recibe un ministerio de animación, coordinación, santificación de los fieles y que el obispo sin los fieles es nada y que los fieles de una Iglesia particular sin el obispo, sería como un cuerpo sin cabeza, así que yo estoy seguro que  él va a animar, promover toda la participación de los fieles laicos, los fieles que ante todo viven en las pequeñas comunidades y que forman la parroquia y dentro de estas comunidades parroquiales algunos fieles laicos que están vinculados a movimientos con un carisma específico.

A %d blogueros les gusta esto: