Editorial

Editorial del Domingo 1 de Enero de 2017

Año nuevo electoral
Hoy, por regalo de Dios, estamos iniciando el nuevo año 2017. Un año que, en Honduras, estará signado por el proceso electoral para decidir quiénes serán las principales autoridades a nivel nacional y a nivel municipal, así como los nuevos representantes del pueblo en el Congreso Nacional.
Ya el proceso de elecciones está en marcha, con la característica añadida de que se ha incluido la figura de la reelección presidencial. Ello constituye un asunto muy sensitivo y conflictivo, cuyo alcance, resulta ser impredecible en los actuales momentos.
El presidente de la República ya ha sido inscrito como candidato de dos corrientes internas del partido nacional por mayoría de votos del Tribunal Supremo Electoral. El fundamento para su candidatura son las sentencias emitidas por la Corte Suprema de Justicia, suspendiendo algunos artículos de la Constitución, en los que incluso hasta se prohibía hablar del tema de la reelección presidencial,
Pero existe la presencia de grupos políticos, opuestos al gobierno, que consideran que desde el punto de vista legal, la Constitución se mantiene incólume, y que por lo tanto, hay que observar los artículos pétreos que contiene que son opuestos  a la reelección presidencial. Y por esa circunstancia, consideran ilegal la candidatura del presidente en las próximas elecciones.
Los grupos políticos opositores tienen distintas posturas. Para algunos, lo importante es la conformación de una oposición unificada para asegurar la derrota de las aspiraciones del presidente de la república en las elecciones. Para otros, lo importante es realizar movilizaciones populares, para crear tal clima de desestabilización que el actual gobernante se vea obligado a renunciar, a sus pretensiones electorales.
Los nacionalistas, ya decididos por llevar adelante la reelección, están incluso buscando como lograr los votos en el Congreso Nacional, para  que la reelección sea aceptada por una sola vez, igual como se hace en los Estados Unidos. Si no tienen la capacidad de consensuar esa decisión, entonces consideran que la reelección es indefinida.
Quienes respaldan la reelección consideran que la misma es una práctica aceptada en la mayoría de los países de América Latina, y que en Honduras se considera válido que se reelijan munícipes y diputados, y que precisamente esa práctica ha permitido que en varios períodos de gobierno, muchos Alcaldes hayan realizado obras físicas y sociales que han mejorado la condición de vida de la ciudadanía
Pero existen ciudadanos que exigen un estricto cumplimiento de la Constitución de la República, y no están dispuestos a transigir, dado que no han existido modificaciones constitucionales en la forma que la ley prescribe. Por lo tanto, están dispuestos a dar continua batalla al proceso de reelección, inclusive en foros internacionales.
En este momento, en cada uno de los partidos políticos hay una actividad intensa de  cara a las elecciones internas que están convocadas para el mes de marzo. Se encuentran inmersos es la lucha por elegir las autoridades que dirigirán cada partido, así como la selección de candidatos a los distintos puestos de elección popular.
Mientras tanto, la población hondureña en su mayoría se encuentra abatida por la cruel situación de pobreza. Una buena parte sufriendo pobreza extrema. Por lo tanto, la Conferencia Episcopal de Honduras pidió a los políticos acercarse a la realidad del pueblo hondureño para “analizar, proponer y ofrecer alternativas que superen la desigualdad, exclusión y corrupción”.
Resulta necesario que se haga una campaña política en la cual, se generen propuestas de soluciones, para resolver los distintos problemas que originan tan terribles situaciones.
A pesar de las fuertes discrepancias políticas existentes. Es imprescindible que exista voluntad política de mantener un clima de paz, para que el país pueda resultar atractivo para atraer inversión extranjera, y que haya posibilidad de crear nuevos empleos. Así como el incremento en la escolaridad planeado para el próximo año y garantizar la salud del pueblo combatiendo al Aedes Aegypti.
El Plan 20/20 es una esperanza de nuevos empleos que no debe frustrarse. Así como las obras públicas que están siendo iniciadas durante este nuevo año, tanto a nivel nacional, como también en ciertos municipios. En enero comienza el Plan para la Prosperidad,
No hay que olvidar que la guerra contra la violencia criminal no ha terminado, al contrario se agudiza y que aún hace falta judicializar muchos casos de corrupción insignes, como lo ocurrido en el Seguro Social.
Ya lo advirtió el Señor Jesús: “Lo que es imposible para los hombres….es posible para Dios”.

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