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Madre hondureña encuentra a su hija en la ruta migratoria

La joven guarda prisión en una cárcel de México y su encuentro es fruto de la Caravana de Madres de Migrantes Desaparecidos. Esta carava inicio en el año 2000 en Honduras, pero en el año 2005 se unieron varios países de Centroamérica. Madre hondureña encuentra a su hija en la ruta migratoria Texto: Delfina Janeth Lago dlagos@semanariofides.com Fotos: Movimiento Mesoamericano/ Delfina Lagos Doña Ángela Maradiaga por fin logró el sueño de encontrar a su hija que partió hace cuatro años de Honduras y emprendió la ruta migratoria en busca de mejores oportunidades. La halló, pero la joven guarda prisión en una cárcel de México y ahora su madre clama que le ayuden a liberar a su hija y que retorne el país.


Ambas son originarias del departamento de Choluteca, y motivada por la ansiedad de encontrar a su hija Hilda Aracely Maldonado de 31 años, doña Ángela decidió participar por primera vez este año en la Caravana que anualmente organizan las madres de hijos migrantes y tuvo la suerte de hallarla, lo que otras madres no han logrado aún.
Hemos informado mucho sobre este tema que para muchos es repetitivo, cansado, y sin esperanzas de escuchar algo positivo. Las cifras de retornados de Estados Unidos y México aumentaron este año. Pero en medio de esos datos resurge la esperanza aun en medio del dolor, y esa confianza se vivió recientemente en la Caravana de Madres de Migrantes Desaparecidos, que culmino hace unos días su paso por México.
Son 41 madres que han peregrinado por 11 estados de México, las cuales son de los diferentes países de Centro América, y esta XII caravana la cual llevo por lema, “Buscando vida en caminos de muerte” dejó en positivo tres reencuentros y dentro de ellos el de doña Ángela con su hija Hilda.
Ella soñaba con darle un beso a su “niña” y ahora logró hacer realidad su deseo, aunque casi pierde hasta su vida, porque según cuenta al hacer ese recorrido por 30 ciudades de México, su salud se debilitó.

“ES MI NIÑA” Doña Ángela, con su voz entrecortada relata, “hola buenas noches, como esta, disculpe que no les contesté, después de días de no estar en la casa tenía que ir al mercado” habló la amable dama que vive en la ciudad del Progreso Yoro.
Esta hondureña, fue parte de esa Caravana de Madres Centroamericanas, que salen con su mochila en sus hombros, llevando poca ropa por el peso, y con sus collares que es una fotografía de su hijo o hija que está desaparecido en la llamada ruta migratoria.Al consultarle a doña Ángela, sobre la caravana, su voz se escucha entrecortada, como si la señal del celular no abarcaba, ya que el testimonio, que regalo a Fides, fue por la vía teléfono móvil.
Al iniciar la plática se percibe que las lágrimas humedecieron su rostro, ya que le tomo de su voz cambiaba.
“ Mi niña la deje en México, en ese país donde ha sufrido, es cierto yo casi me muero por ir en su búsqueda y poder abrazarla, si no es por las demás madres y miembros que íbamos en esa caravana, creo no la cuento, mis pies se me inflamaron, la presión se me subió de una manera exagerada, pero aquí estoy, con mis piernas adoloridas y la planta de los pies aun enrojecidos, pero con la enorme alegría que logre abrazar a mi chiquita, de 31 años, porque para mí siempre será mi niña” relató

ESPERANZA. Doña Ángela es una de las afortunadas damas que participó en esta XII Caravana de Madres Migrantes, que pudo encontrar a su hija y poder envolverla entre sus brazos, al menos por un momento. Un instante, porque el destino le ha jugado una mala broma a Hilda Araceli Alvarado, hija de esta hondureña, ya que ella se encuentra recluida en una cárcel de estado de Zacatecas en el Cerezo Femenil Cieneguilla 3, ella lleva ya tres años arrestada en ese lugar sin respuesta alguna.
“Mi hija está ahí porque la acusaron de algo que no cometió, yo sé lo que eduque y no me voy a equivocar, me la maltrataron horrible, lo que yo sufrí en ese trayecto de la caravana, que tuve problemas de salud, eso es nada, para lo que mi muchachita sufrió, cuando cayó ahí, me conto tantas cosas que le hicieron, pero Dios la ama y está ahora un poco más tranquila, pero con la esperanza de salir, ya que es inocente” expresó Maradiaga.
Cuenta la congojada madre, que ella soñaba con ese día de poder volver a mirar a su hija después de tantos años y lo logró. Ahora su vida es otra, pero aumenta la esperanza y el reto de poder traer a su país natal.
“Sus hijos la necesitan, ella se fue en busca de un mejor futuro para ellos, ella es madre de tres niños los cuales piden a gritos poder volver a verla, si tengo que pedirle a Dios algo es decirle que ilumine a las autoridades de mi país, para que me ayuden a traer a mi hija, que revisen el expediente de ella, y comprueben que es inocente”.

LLAMADO, Al escuchar el testimonio de esa dama que solicita que le ayuden a traer a su hija y esclarecer su caso, es saber que como ellas hay muchos más compatriotas que quieren ser escuchados y atendidos por las autoridades.
Sus hijos se fueron en busca de un futuro mejor, pero lo que han encontrado es tristeza, encierro ya que en las cárceles de México hay gran cantidad de hondureños detenidos y eso lo asegura doña Ángela, ya que al momento que estuvo con su hija en el centro penal de Zacatecas, ella le comento que hay varios hondureños y hondureñas detenidas y muchos(as) no saben ni cómo comunicarse con sus familiares aquí en Honduras.
Karen Valladares, Secretaria Ejecutiva, para el Foro Nacional de las Migraciones (FONAMI), agrega que cómo doña Ángela, hay muchas madres que hacen ese llamado a que se les escuche, a encontrar o traer a sus familiares, que están fuera del país porque decidieron ir a buscar el sueño americano, pero se quedaron en el camino.

ESPERANZA, Karen agrega que en esta caravana de madres, fue algo diferente, ya que se sumaron dos padres de familia que siguieron esa ruta de ir a buscar a sus parientes; “posible, sólo fue un fruto el que se obtuvo, sólo doña Ángela, corrió con esa suerte de poder ver a su hija y las otras 14 personas de la delegación de Honduras no, pero los animo a no perder la fe, los caminos existen y con perseverancia lograremos más frutos”
Valladares, añade que falta más compromiso de parte de las autoridades de Honduras, para ayudar a buscar tantos migrantes desaparecidos, se sabe que no es fácil, pero falta visibilizar esa realidad que viven los familiares, las madres en lo particular, al saber que se encuentran solas en la búsqueda.
Al mismo tiempo señaló que ya no se trata de saber cuántos vienen retornados o cuantos posiblemente se van. Lo que hay que saber es que son seres humanos y dentro ellos hay menores de edad, que igual estén desaparecidos. Es por ellos que se ocupa más acompañamiento más claridad y eso lo exigieron las madres que retornaron de esta caravana, manifiesto Valladares.
La actividad seguirá año tras año, en el 2017 vendrá la caravana número XIII, pero el compromiso por adquirir es mayor de parte de todos, no sólo en saber las causas del porqué se van y cómo vienen. Es darles ese acompañamiento a las familias que no obtienen esas respuestas que tanto esperan.

XII CARAVANA
• Se estima que hay un promedio de 600 hondureños (as) que han desaparecidos en esa ruta migratoria.
• Desde el año 2005 a la fecha se han registrado más de 200 reencuentros propiciados por las caravanas.
• El total de estados visitados en esta XII caravana, fueron 11 y 30 ciudades de México.
• La caravana de Honduras, la comprendían 13 madres y dos padres de familia.
• Este año se dieron tres reencuentros, uno de El Salvador, Guatemala y Honduras.

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