Caminar Punto de Vista

La política, los pies y lo trascendente

La política, los pies y lo trascendente
Jóse Nelsón Durón V.
Gobernar debería ser un servicio a la Patria y a los compatriotas, especialmente para corroborar la confianza en los planes expuestos durante la gritería de la campaña electoral; para cumplir las promesas, romper barreras y abrir horizontes de nuevas esperanzas para los gobernados. ¿Utopía? Quizás, pero es esto lo que esperamos de la democracia. Sin embargo, se impone el afán de poder y se niegan a otros las posibilidades de optar al mismo porque no tenemos la cultura de ceder el paso y mucho menos la sabiduría del mundo animal de alejarse a morir a solas, al terminarse las fuerzas vitales. Es serio el problema; son los  mismos; no hay renovación en los partidos políticos, parecen no haber personas capaces en otras familias… ¿será cuestión de genes? Y es que el cargo se pega a la piel, porque les llaman igual después de haber concluido… señor presidente, señor diputado… se les mete en la sangre… sin importar sus fallas. De obra u omisión; especialmente la última, pues por las graves omisiones el pueblo está tan mal. La miseria es de muchos, por las omisiones de tantos.
Los pobres, dice el Señor Jesús, los tendrán siempre entre ustedes ¡y el problema es que a los políticos también!; ni modo, son parte de la historia. En tono más serio, pareciera no haber soluciones y es difícil, o no nos presentan, los factores determinantes para evaluar la idoneidad de los candidatos, pues las promesas son para comprar votos, entusiasmar, denigrar e insultar; imposible esperar propuestas serias, maduras, estudiadas; también imposible por supuesto, sin convertirse en sospechoso, exaltar el otro extremo; juzgamos la personalidad, no lo factible de las propuestas. La cerrazón, fortalecida por la continuada violación de la ley de transparencia de la información a todo nivel, hace imposible también el discernimiento sobre servicios actuales o pasados. Hay quienes se enamoran de los cargos y hasta caen en abuso de autoridad para no soltarlos. Esta trama nos hace concluir que se necesita un trabajo de hormiga en todo el país para fortalecer la educación del pueblo y mejorar la calidad del voto, de tal manera que el auténtico cambio venga desde las raíces y la metamorfosis sea permanente.
Enraizar la expectación de lo trascendente, es sembrar para el futuro la semilla de la Verdad que permanece para siempre y es entrar en la sabiduría de lo divino, de la misericordia de Dios y del Amor insospechado. Los saduceos, que sin conversión no pudieron lograrlo, incurrían en prácticas que les mandaba la antigua Ley, como la que obligaba a los cuñados a casarse con la viuda del hermano fallecido mientras no se garantizase la continuidad familiar. En el plano político, cuando los Partidos están débiles, no necesariamente porque se sientan con derechos, recurren a las alianzas como estrategia que les garantice algún avance o fortaleza, con los estiramientos y encogimientos propios.  Dice Guy Mollet: “La coalición es el arte de llevar el zapato derecho en el pie izquierdo sin que salgan callos.” Algo que vemos a menudo. Y sí les salen callos, pues pierden autenticidad. Habría que estudiar podología que, además de cuidar los pies cubre un amplio abanico de actividades vinculadas con la salud de los mismos, desde la forma de caminar de la persona hasta alteraciones estructurales de los miembros inferiores, infecciones y otros problemas, para tener un buen  diagnóstico de nuestros candidatos.

A %d blogueros les gusta esto: