Arquidiócesis

Feligreses fortalecen su fe al cruzar la Puerta Santa

 

 

Entre cantos, vivas, porras y carteles con las obras de misericordia, feligreses de la parroquia San Martín de Porres encaminaron sus pies hasta la Basílica de Suyapa para cruzar la Puerta Santa, previo a este día se realizaron actos penitenciales para que las personas llegaran ante los pies del Señor con un corazón limpio y de esa manera ganar indulgencia plenaria.

 La procesión fue encabezada por  niños vestidos de San Martín de Porres, la Virgen María y Santa Teresita, los seguían un grupo de acólitos junto al padre Carlos Rubio, y posteriormente todos los  parroquianos, mientras avanzaban cada uno con su camándula en la mano meditaron  el Santo Rosario.

Al llegar al Hospital Escuela la procesión se detuvo un momento, el padre Rubio pidió a los parroquianos alzar sus manos y hacer una oración por todos los enfermos que ahí se encuentran, para que ellos desde su cama puedan ser fortalecidos con la gracia de Dios. Al emprender su camino se hizo la Coronilla de la Divina Misericordia. Cansados pero no desanimados  llegaron hasta la casa de la Madre Santísima, donde ella los recibió con los brazos abiertos.

ACTO DE AMOR

Como todo buen pastor que acompaña a su rebaño el padre Carlos Rubio iba en medio de la  procesión, cantando, aplaudiendo lleno de alegría al ver la respuesta de sus parroquianos. “Esta peregrinación es parte de un ejercicio de piedad para poder recibir la indulgencia plenaria al cruzar la Puerta Santa. La misericordia es un camino, no es una meta ya alcanzada, somos un pueblo en camino, un pueblo peregrino y es lo que vamos significando, vamos a encontrarnos con Cristo que es la puerta por donde entran todas las ovejas a gozar de esa dicha del Señor”. Invitó a todos los parroquianos a no quedarse estancados “este Año Jubilar ha sido un tiempo de gracia, y aunque ya va a terminar nuestra vida sigue y ojalá que este año nos deje frutos de conversión, de adhesión a Cristo y que podamos cimentar nuestra vida en el amor y en la fe al Señor”. Asimismo dijo que la meta es el cielo y la santidad,  que es hacia allí donde debe caminar cada cristiano.

PARTICULARIDAD

Desde hace varios años la parroquia tiene la devoción al Señor de la Divina Misericordia, cada primer domingo del mes se ora a la Divina Misericordia y llegan personas de diferentes parroquias a recibir la Unción de los Enfermos, sanación y liberación. Como parte del cumplimiento de las obras de misericordia se recibe la libra de amor y se lleva  a las comunidades más pobres de la parroquia, sumado  a esto se hace la visita a los enfermos.

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