Arquidiócesis

Cursillistas celebran su Quincuagésimo Segundo aniversario

El Movimiento Cursillos de Cristiandad arribó a sus 52 años de presencia en la Arquidiócesis de Tegucigalpa, como parte de la celebración de este grandioso acontecimiento se realizó en el Campus San José, una Cena Prédica con el tema “La Misericordia, Misión y tarea de la Familia” a cargo de Su Eminencia Cardenal Óscar Andrés Rodríguez. Con gran gozo y alegría días antes se hizo una Eucaristía en la parroquia San Martín de Porres, presidida por el Obispo Auxiliar Monseñor Juan José Pineda,  para agradecer al Señor por el trabajo, la entrega y esfuerzo de cada una de las personas que se han formado a través de este movimiento.

El MCC tiene como objetivo  evangelizar  y enviar  a los que reciben el cursillo a sus ambientes. Muchos de los líderes que han salido de Cursillos ahora son responsables de otros movimientos y grupos en cada una de sus parroquias.

ALEGRÍA

El padre Pablo Hernández, Consiliario de la Arquidiócesis de Tegucigalpa dijo sentirse muy contento por este grandioso acontecimiento “me llena de gozo y alegría saber que el Movimiento Cursillos de Cristiandad ha llegado  a sus 52 aniversario, se dice fácil pero ha sido un  caminar de mucha  evangelización  y de llevar el amor de Dios. El movimiento ha dado muchos frutos en la Iglesia. Actualmente en la Arquidiócesis van 117 cursillos de mujeres y 142 cursillos de varones, en cada cursillo participan aproximadamente 50 personas, todos ellos son preparados para ir a trabajar en sus comunidades parroquiales”.

CONFERENCIA

Como parte de la prédica Su Eminencia enfatizó que se  aproxima la clausura del Año Santo, pero no la clausura de la Misericordia, “la misericordia es un camino que recorrer, no se trata de algo estático, la misericordia es algo en camino, el Papa Francisco nos ha dicho que siempre tenemos necesidad de contemplar el misterio de la misericordia. Misericordia es el acto último y supremo con el cual Dios viene a nuestro encuentro”.

Asimismo manifestó que le encanta ver caras nuevas en Cursillos, y como los hermanos perseveran en la fe y siguen adelante motivando a nuevas generaciones. “Cursillos es el microondas de la Iglesia donde se cocinan los nuevos cristianos, estos 52 años en la arquidiócesis han sido bendición, han sido siembra y cosecha”.

Misericordia es la ley fundamental que habita en el corazón de cada persona cuando mira con ojos sinceros al hermano que encuentra en el camino de la vida. Misericordia es el camino que une a Dios con el ser humano porque abre el corazón a la esperanza de ser amados, no obstante el límite de nuestros pecados. Misericordia es una realidad divina pero con derivaciones humanas, por eso cuando el Papa quiso buscar un lema para Año de la Misericordia lo dijo bien fácil “misericordiosos como el Padre”.

Al finalizar la conferencia de Su Eminencia y mientras los asistentes degustaban su deliciosa cena, un grupo de jubilados del Banco Central y del INJUPEMP interpretaron algunas melodías del recuerdo.

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