Arquidiócesis

Compromiso y entrega características de un buen misionero

 

 

 

En un ambiente de total regocijo se celebró en la Arquidiócesis de Tegucigalpa el Día Mundial de las Misiones, en esta ocasión la parroquia María Auxiliadora abrió las puertas a los representantes de Adolescencia e Infancia Misionera, Juventud sin Fronteras, equipos que colaboran con OMP, y al proyecto Ad Gentes, quienes llegaron identificados con camisetas y pañoletas con los colores de los cinco continentes en donde se encuentra la misión.

La Eucaristía fue presidida por Monseñor Guido Charboneau, Obispo de Choluteca y encargado de las Misiones por  parte de la Conferencia Episcopal, en compañía de Monseñor Bayron Chevannes, Director Nacional de las Obras Misionales Pontificias, el padre Jorge Castillo,  Director Arquidiocesano de las Obras Misionales Pontificias, el padre Héctor Bernabé,  director del Centro Misionero Ad Gentes de América Central (CEMAC),  y el anfitrión padre Foster Cerda.

Todos ellos se unieron a la Iglesia universal para rezar por la actividad evangelizadora de los misioneros y misioneras. En este día se pide la colaboración económica para ayudar a que los misioneros realicen su labor entre los más pobres y necesitados.

MENSAJE

Monseñor Guido,   como obispo responsable de la dimensión misionera en la Iglesia, reconoció la importancia de la acción misionera, “el discípulo misionero de Jesús es una persona que comunica esperanza, no tiene una cara de vinagre como dice el Papa Francisco, una cara de cuaresma, sino un hombre o una mujer alegre, que comunica la esperanza del evangelio. Como San Pablo el misionero proclama, después de esta vida nos espera la corona merecida con la que el Señor premiará a los que esperan con paciencia su venida. Esa esperanza mueve al misionero y  a la misionera siguiendo el ejemplo de San Pablo para anunciar integro el mensaje del evangelio de modo que lo oigan todos los que no creen en Cristo. Todos los bautizados somos discípulos misioneros, hemos de tomar conciencia de que todo somos  pecadores y necesitamos de la misericordia de Dios”.

Ese día todas las colectas en las distintas diócesis, en las parroquias, comunidades religiosas, asociaciones y movimientos eclesiales de todo el mundo son destinadas a esta obra, para auxiliar a las comunidades cristianas necesitadas y para fortalecer el anuncio del evangelio hasta los confines de la tierra.

 

A %d blogueros les gusta esto: