Diócesis San Pedro Sula

Encuentro del pasado hacia la solidaridad

Encuentro del pasado hacia la solidaridad
Excompañeros de colegios en los años ´80, se unen para proyecto social a favor de los más necesitados.
Texto y fotos: Johanna Kattan
jokattan@semanariofides.com
Síguenos en http://www.fidesdiariodigital.com
¿Quién no recuerda esos años del colegio? Está muy de moda las reuniones de ex compañeros, celebran el reencuentro de 10, 20 hasta de más de 40 años de haberse graduado. Comparten las fotos de sus familias, de sus viajes.
Con ese mismo deseo de recordar el tiempo del colegio, una promoción de ex alumnos del Instituto José Trinidad Reyes, mejor conocido por sus siglas, J.T.R. Este reencuentro no solo fue para volver a verse, sino que se han convertido en un grupo de amigos solidarios. “Somos el Grupo Reyistas Solidarios en Acción”, comenta Sandra Molina, quien con su espíritu samaritano anima este proyecto generoso.
Se conocieron en plena juventud, en aquellos años  ´80. Y ahora en la edad cerca de los 50 años de vida, han decidido cultivar esa amistad, y unirla a través del amor al prójimo. Sin fronteras para esta causa, algunos ex reyistas que viven fuera de Honduras apoyan para hacer realidad cada proyecto.
Una de las últimas actividades que registran en sus corazones, fue el paseo que tuvieron con una comunidad de ancianos. Llevaron a la playa a unos 17 adultos mayores del hogar Margarita Nassau de San Pedro Sula.
Con alegría Alfredo Girón expresa que el paseo con los ancianos le dejó un recuerdo imborrable. “ “Una gran enseñanza y experiencia, que nuestros ancianos deben siempre ser atendidos con amor y con los mejores cuidados, que en esta vida cada momento cuenta y que ellos merecen todo nuestro amor hasta el final de sus días”.
Aura Cerna vivió ese momento como si fuera un paseo con sus familiares. “Fue volver a vivir lo que  pasé con mi padre, con mi abuelita  y una tía que cuidamos. Imagínate mi abuelita nos duró casi cien años. Esta experiencia fue un revuelo de emociones, porque sé lo que es convivir con ancianos. Y estos abuelitos no tienen el amor y el cuidado de su familia, tienen el cuidado de las enfermeras y personas de buen corazón, pero nunca es lo mismo”.
“Los más bendecidos fuimos nosotros, al compartir y servir a estas personas tan lindas. Fue lo más bello. Al llegar al hogar me presentaron a los abuelitos, estaban felices porque iban de paseo. Nunca habían ido a la playa.  Hubo momento de alabanza, reventar piñata, poesía,  momentos muy especiales”,
Suyapa Sarmiento  llamó a esta actividad “experiencias que tocan el alma”. Ella reflexiona que  la faena diaria bloquea instantes que marcan la vida. “Uno vive tan ocupado y se vuelve tan egoísta pensando solo en uno, que no miramos alrededor, que existen personas que con un poco de amor y ternura le podemos cambiar la vida, sobre todo a los abuelitos que los dejan olvidados en asilos”.

UN LLAMADO DESDE EL CORAZON DE UN ANCIANO “Ahora estoy aquí, en una casa que no es la mía, pero a la vez es mía con la compañía de otras personas, en mi misma situación, ¿qué nos ha pasado? Solo somos viejitos. Necesitamos abrazos, sonrisas, un beso, tomar mi mano y apretarla mientras nos miramos”, expresión de una adulto mayor del Hogar Margarita Nassau

A %d blogueros les gusta esto: