Diócesis San Pedro Sula

“Desde la oscuridad se puede renacer”

“Desde la oscuridad se puede renacer”, Obispo Ángel Garachana
Peregrinación hacia la Puerta de la Misericordia en el interior del Centro Penal Sampedrano.
Texto y fotos: Johanna Kattan
jokattan@semanariofides.com
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Se celebraban las fiestas de la Patrona de los privados de libertad, la Virgen de la Merced. En ese ambiente de piedad, los internos del Centro Penal Sampedrano, realizaron una peregrinación con sentido de misericordia.
Los agentes de la Pastoral Penitenciaria junto a los internos decoraron la puerta del salón donde se celebran las eucaristías y donde funciona la escuela. Forrada de papel color verde, y con unas flores naturales, se abrió esa puerta para que todos cruzaran cantando y orando.
El Obispo de la Diócesis de San Pedro Sula, Ángel Garachana acogió a todos, mostrándoles que Dios es un padre lleno de misericordia. En este histórico y renovador momento, estuvieron presentes los sacerdotes Fernando Ibáñez y Jorge Benavides.
Monseñor explicó que la virgen María, da misericordia y liberación. “Así tendría que ser la acción del gobierno y de la iglesia. Las cárceles tendrían que ser lugares de misericordia y liberación”.
Dijo que la Pastoral Penitenciaria es animada por la misericordia, de manera que “no juzga, no condena a la persona, sino que la acoge, la ayuda y  su deseo es poner los medios para la liberación interior de la persona y su liberación social, de modo que la persona no sea esclava de sus vicios, ni de sus pecados”.
“La iglesia ha puesto a la Virgen María de la Merced como patrona de los privados de libertad, para que recuerden la misericordia de Dios y que sepan que Dios no condena y que sientan la esperanza, de la liberación interior y de la liberación social para que puedan incorporarse activamente a la sociedad”, agregó el obispo en el Centro Penal Sampedrano.
Monseñor Ángel repitió la frase: Dios no se cansa de perdonar. “Somos nosotros los que no tenemos esa fecha confianza en el perdón de Dios. El perdón nos transforma. El perdón de Dios nos  hace nuevas personas. Hemos pasado esa puerta simbólica de la Misericordia;  nos sentimos acogidos, abrazados por Dios”.
Resaltó que desde la oscuridad se puede renacer. También que cada uno puede ser un Agente de misericordia, portadores de misericordia. “Que desde nuestro lenguaje, proclamemos la Misericordia del Señor”.

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