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“Vamos a la peatonal de Tegucigalpa”

“Vamos a la peatonal de Tegucigalpa”
Museos, iglesias de años de construcción, el Correo Nacional, la Casa donde vivió el prócer Nacional Francisco Morazán, son algunos lugares que se pueden visitar en el Centro de Tegucigalpa.
Delfina Janeth Lagos dlagos@unicah.edu Fotos: Equipo Fides
“Vamos a la peatonal” quien no escuchó esas palabras de sus abuelos, o diversas personas de la tercera edad, que con mucha alegría visitaban el Centro de la Capital de Honduras, esos abuelitos que tienen tantas historias que marcaron su vida en el llamado Parque Central de Tegucigalpa.
Remontar a esas doradas historias es platicar con los ancianos, que aun visitan el Parque Central, que continúan sentándose en las gradas de la Catedral Metropolitana, o en los diferentes árboles que adornan estos lugares, o porque no ir a escuchar esas leyendas de los lustra botas que llevan años de estar ahí, ellos son parte del Centro de Tegucigalpa.
Al escuchar esas historias es darse cuenta, que muchos expresarán “tanto que cambió”, algunos dirán “cambio para bien, otros para mal”.

BELLOS TIEMPOS, al recordar esos tiempos dorados y asimilar la realidad porque no volver a llenar las calles del centro, de adultos mayores, jóvenes, niños, núcleos familiares, y es ahí donde es lanzar un vistazo de cómo esta esté histórico lugar en la actualidad.
Y al hacer esa observación es mirar, que muchas personas en especial la tercera edad disfrutan caminar por estos lugares, ya que si se hace ese recorrido por el parque, es notar que en su gran mayoría los que transitan son adultos mayores.
Ellos aún siguen con sus bellos tiempos de disfrutar, aunque se tenga ese miedo que los dueños de lo ajeno se acerquen a dar un sustito, pero como expresa el sub gerente del Centro Histórico de Tegucigalpa, Rene Vallejo, “hay que volver al centro”

RETOMAR ESA TRADICIÓN, Vallejo, agrega “como capitalino es quitarse ese miedo de estar en el centro, hay que retomar esa tradición de nuestros abuelos, de sentirse orgullosos del Centro de Tegucigalpa, en un tiempo posible era peligroso pero ahora es un lugar muy seguro, contamos con patrullas policiales de la alcaldía Municipal, vigilancia y casetas de información para los turistas”
“Es posible que la población tenga ese estigma de años atrás, pero por eso se ha mejorado tanto los diferentes museos, como las Iglesias, no deje que le cuenten venga a platicar y disfrutar, de la historia, el arte y los diferentes Iglesias que hay” detalló

QUE HAY EN EL CENTRO, al averiguar que ofrece en la actualidad el casco histórico, es mirar un Museo de la Identidad, el cual está adornado, con sus llamados “pixeles” las cuales son unas botellas de colores, y a la par está el Correo Nacional, seguir caminando es ir al Teatro Manuel Bonilla, o porque no quedarse en las cercanías de la Catedral y disfrutar de este Monumento Nacional y ahí sentarse y platicar o escuchar esas tertulias, jocosas de los transeúntes.
Si de comer hablamos, es ir a los diferentes refectorios, que son parte de esa historia que nos dice “retornar al centro” como ser disfrutar de las ricas comidas de los merenderos que están atrás de la catedral, como ser degustar un buen pan, para tomar café el cual se obtiene donde “Chinda Díaz” o una rica sopa del comedor el “Buen gusto” por mencionar lugares que tienen esa atención impecable y que sale uno satisfecho en su paladar.
Pero si al continuar con su recorrido, y quiere concentrarse en una buena lectura, ir a la Biblioteca Nacional, o ser parte de los diferentes museos que hay en los alrededores del Centro de Tegucigalpa, el compromiso de los capitalinos es incentivar el turismo interno y hacer que las familias regresen, y las nuevas generaciones conozcan el Parque Central de la capital del país.

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