Arquidiócesis

Príncipe de las Milicias Celestiales, protector de los capitalinos

Príncipe de las Milicias Celestiales, protector de los capitalinos
San Miguel Arcángel significa, “Quién como Dios”, se le conoce como virrey del cielo, príncipe de la luz, jefe de todos los ejércitos angelicales, custodio de la Iglesia Católica desde hace más de diez siglos, y el patrón de la capital de Honduras.
Texto: Equipo Fides Fotos: Janeth Lagos/ Colaboración Semana Santa en Honduras
La Arquidiócesis de Tegucigalpa se engalanó al celebrar a su santo patrón al “Príncipe de las Milicias Celestiales” San Miguel Arcángel. Durante nueve días se realizó diferentes actividades religiosas, culturales y gastronómicas esto para resaltar la importancia de esta festividad. Llegado el día 29 a las 5: 30 de la mañana, en la Catedral Metropolitana se escuchó el repique de campanas y quema de pólvora. Fue el aviso que recordó que la capital estaba de fiesta.
Al escuchar esta algarabía las aves que rondan el centro de la capital alzaron su vuelo unas asustadas, mientras otras se quedaron cerca para percibir la alegría que en ese momento se vivía. Pese a que era muy temprano y la luz del día comenzaba a salir, muchos feligreses aledaños al centro de la capital, llegaron para saludar a su protector. Este año es especial porque se celebra un triple acontecimiento, sumado al día de San Miguel y al 438 aniversario de la capital, se festeja los 100 años de la creación de la Arquidiócesis.

CELEBRACIÓN Al conmemorar estas efemérides se realizó una Eucaristía. Presidió Monseñor Juan José Pineda, Obispo Auxiliar de Tegucigalpa, junto a gran parte del clero Arquidiocesano. En el mensaje expresó su gran alegría por estas fiestas. “La fiesta patronal de nuestra Arquidiócesis dedicada a San Miguel Arcángel nos convoca siempre, pero nos convoca Dios con unos rostros muy particulares, el rostro del Señor Jesús, Santa María y nuestros hermanos que nos acompañan y eso es motivo de alegría”.
El prelado hondureño recalcó el papel de San Miguel en la Iglesia, “es un protector de los fieles y de la Iglesia, es también nuestro protector y así como en el Antiguo Testamento se le encomendó el cuidado del pueblo elegido, ahora le corresponde velar por la Iglesia, en especial por esta Arquidiócesis”.
Enfatizó el deber de los cristianos en crear puentes de misericordia, hacer las cosas bien y tratarnos como hermanos. “Nos damos cuenta que tenemos una ciudad de gran anchura, en donde los ciudadanos podemos circular con muchísima más facilidad. Pero me pregunto, ¿De qué nos sirven esos puentes para llegar más pronto y esos segundos y terceros carriles para llegar más temprano, si no vamos corriendo para hacer las cosas bien y para tratarnos como hermanos los unos a los otros?”.
Ante esto afirmó que “no podemos usar la anchura y la altura que las autoridades de nuestra ciudad nos están regalando para hacer un daño, nos están dando una vía mucho más expedita para que no solamente sea más buena, bella, santa y noble nuestra ciudad, sino para que nosotros sus ciudadanos seamos más buenos, bellos, santos, nobles y más misericordiosos, porque Dios necesita puentes para que sus hijos lleguen más temprano a anunciar la misericordia de Dios”.

RECORRIDO Al finalizar la Eucaristía se hizo la tradicional procesión con la imagen de San Miguel Arcángel por las calles del casco histórico, este gestó sirve para reafirmar que hay un ángel guerrero que venció al mal y que ahora cuida y bendice a los capitalinos que como fieles seguidores acompañaron esta peregrinación hasta el final sin importar el incesante sol que hacía. Un buen número de niños vestidos de ángeles también fueron parte de esta manifestación de fe, el rítmico sonido de las bandas de algunos colegios, se escuchó en todo el recorrido. Al llegar al mercado San Miguel, la pequeña imagen que custodia este establecimiento salió al encuentro de la imagen que recorría las calles de la ciudad.

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