Arquidiócesis

Grandes frutos en cierre del Mes de las Sagradas Escrituras

Grandes frutos en cierre del Mes de las Sagradas Escrituras
“Que la Palabra de Dios no sea un adorno en nuestros hogares, ni un accesorio en nuestras vidas, sino que sea ese criterio de decisión, que orienta nuestro corazón y la vida de nuestra familia, tan necesitadas de la voz de Dios.” padre Gerardo Vallecillo.
Texto y fotos: Eddy Romero
emromero@semanariofides.com
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El último domingo del mes de septiembre, en Honduras se conmemora el día de la Biblia. Como Iglesia, todo este mes se intensifica el estudio y la propagación del mensaje renovador de Jesús a través de su palabra.
En muchas parroquias de la Arquidiócesis de Tegucigalpa, se ha concluido este mes, con diversas actividades. En la parroquia San José Obrero de esta capital, se realizó una procesión por las calles circunvecinas al templo y se entregó una donación de más de 300 biblias para niños, con el objetivo fundamental de propagar la Palabra de Dios en las familias. Esta actividad  fue gracias a una alianza con las sociedades bíblicas unidas. Según el padre Gerardo Vallecillo, párroco de este lugar, “nuestra parroquia es parte de un proyecto para fomentar la lectura bíblica en todas las personas y que mejor que comenzarlo con los niños, porque sabemos que lo que uno aprende de niño, nunca se olvida, nosotros hemos tenido en los cuatro sectores de la parroquia, cursos de Lectio Divina con los padres de familia y los niños que van a recibir estas biblias”.
El presbítero dijo que “Son 330 en total, el objetivo es fomentar la lectura de la Palabra de Dios en la familia y sobre todo en los niños, para que este ya sea un hábito y los niños puedan escuchar desde temprana edad esa voz de Dios en su corazón”.
Este paquete consiste en una Biblia exclusivamente para los niños, que contiene una historia bíblica por día,  un libro para colorear, un abecedario de animales bíblicos, una caja de colores. El libro para colorear trae unos ejercicios para que los niños puedan ir escudriñando las escrituras y puedan aplicando esos textos a su propia vida.

CELEBRACIÓN En este lugar, se llevó en andas la imagen del patrón San José Obrero y una representación de las Sagradas Escrituras. Cabe destacar la presencia de muchos niños, quienes fueron los beneficiados de este proyecto de evangelización. Posterior a la procesión, se celebró la Eucaristía que presidió el padre Vallecillo. El templo resultó insuficiente por la gran cantidad de personas que asistieron. Muchos portaban en sus manos, ejemplares de la Biblia, pancartas con algún mensaje alusivo a este día o banderines amarillos y blancos, en representación de la bandera de la Iglesia.
En este día, el padre Gerardo dijo que “Celebrar el Mes de las Sagradas Escrituras es también que la Palabra entre en nuestros corazones, que sea guía para nuestra vida. No solamente es organizar esta procesión sino que esta Palabra que el Señor nos ha ido regalando y nos regala diariamente pueda ser vida en nuestros corazones”.
“La clave de todo está en la familia, si nosotros recuperamos esos valores familiares, si fortalecemos la fe en nuestras familias, si volvemos a Dios, podemos reducir estas situaciones. Sabemos que la corrupción es fruto de la desigualdad, esta Palabra tiene que tocar nuestras comunidades pero también tiene que tocar las altas esferas de nuestro país, porque mientras se siga promoviendo un país injusto, donde reina la corrupción va a ser muy difícil encontrar la paz, aunque nosotros queramos, si esta Palabra no toca el corazón de nuestros gobernantes, no toca el corazón de aquellos que tienen las decisiones de poder, entonces difícilmente vamos a alcanzar la paz” dijo.

CUERDAS  En la parroquia El Salvador del Mundo de Cerro Grande, también celebraron a lo grande este cierre del mes bíblico. Recorrieron más de tres kilómetros, en una  procesión desde el sector de la Laguna hasta la sede parroquial. Bajo un ardiente sol, y al ritmo de cuerdas partieron alrededor de las ocho de la mañana rumbo a la colonia Cerro Grande, por la carretera salida a Olancho y en todo momento mantuvieron la alegría que provoca el Evangelio. Cantos, porras y muchas consignas se realizaron en todo el recorrido.
Mientras caminaban, realizaban ciertas estaciones, donde se desarrollaban algunas meditaciones que el equipo organizador ya había preparado con antelación. Muchos llevaban en sus manos las biblias, al frente, llevaban en una carroza, un ejemplar de las Sagradas Escrituras. Al llegar a la sede parroquial de Cerro Grande, tuvieron la Eucaristía que presidió el padre Gilberto Chávez, párroco de esta Iglesia local.

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