Diócesis La Ceiba

Peregrinaciones por el Jubileo Extraordinario de la Misericordia

Peregrinaciones por el Jubileo Extraordinario de la Misericordia
Dania Velázquez MCM
dania.mcmm@gmail.com
Fotos Radio Subirana y Diana Pacheco
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Alrededor de mil peregrinos cruzaron la puerta Santa en la Diócesis de La Ceiba el pasado domingo 18 de septiembre en el marco del Año Jubilar Extraordinario de la Misericordia, dos parroquias más hicieron su peregrinar cerrando con una Eucaristía. La parroquia de San Antonio de Padua, desde Tela llegó en procesión para celebrar la Eucaristía a las diez y la parroquia Inmaculado Corazón de María de La Ceiba, cerró su peregrinación con la misa a las tres de la tarde. Desde temprano 11 buses salieron de Tela rumbo a La Ceiba dónde sus ocupantes caminarían con cantos y alabanzas hacia la puerta Santa. Acompañados por su párroco el padre Luis Fernando Ríos cjm, el padre Édison Arcia cjm, vicario, el seminarista Orlando Reyna, y representación de varios movimientos y comunidades de toda la parroquia recorrieron las calles para llegar hasta catedral.
Durante la peregrinación realizaron dos momentos reflexivos con los cuales se invitó a los peregrinos a la reconciliación consigo mismo/misma y con el prójimo, “dado que zanjamos profundas divisiones por causas de religión, política, raza, etc” según expresó el sacerdote Edinson Arcia. Al pasar la puerta Santa, hicieron una oración y celebraron la Eucaristía presidida por Monseñor Miguel Lenihan, quien les recibió en la puerta Santa dando su bendición.
Los asistentes fueron tantos que se tuvieron que movilizar a bajar sillas para participar en la Eucaristía. Al finalizar la misma la catedral les ofreció almuerzos. Luego emprendieron el regreso poco a poco. Algunos quedándose hasta las tres de la tarde. Que se encontraron con la siguiente procesión.
La procesión de la tarde salió del parque del Sauce con la participación de las siete comunidades que forman parte de la parroquia. Igualmente cantos y alabanzas animaron el peregrinar así como el rosario de la Misericordia que se oró y ofreció por la paz en La Ceiba y Honduras, por las familias, la juventud, los gobernantes y las propias comunidades de la parroquia, pidiendo la Misericordia de Dios como don y tarea. Al llegar a Catedral, el padre Justo Pagoada, párroco. dio unas palabras e invitó a hacer un gesto al pasar por la puerta Santa, Monseñor Miguel Lenihan igualmente les recibió en la entrada y presidió la Eucaristía.

La Misericordia de Dios es real.- En la Homilía el Obispo de la Ceiba reiteró la identidad de Dios, como Dios de misericordia, amoroso y que mejor forma de mostrarlo que en Jesús. Jesús hablaba de misericordia, y actuaba misericordiosamente. Para él lo más importante era actuar.
Jesucristo perdonó, vivió en la Misericordia… perdonó a la mujer adúltera, en la cruz perdonó a quienes lo crucificaron… nunca actuó sin misericordia. Este año jubilar el Papa Francisco nos pide que tengamos signos visibles de la misericordia de Dios. Los medios deben ser las obras de la misericordia, igual que Jesús hacía dándose a las personas, a las más necesitadas. Misericordia viene de las entrañas, como las de una madre. Así comparamos el amor de Dios como el de una madre, el cual nace de las entrañas. Una madre siempre ama a pesar de todo… así es el amor de Dios. Somos pecadores, todos lo somos, pues “hasta el justo –y no me refiero al padre- cae siete veces al día y aun cuando somos pecadores Dios no deja de amarnos… Dios siempre perdona; y el sacramento del perdón es el mejor signo que podemos vivir hoy. Sentirnos amados, abrazados, perdonados por Dios. La Misericordia no es un cuento, una historia bonita. El amor de Dios es real. Aprovechemos este Año de la Misericordia, aunque nos quede poco tiempo.
La Puerta Santa, esta Catedral, el confesionario, hoy es Casa de la Misericordia, cada comunidad también debe ser casa de la Misericordia. El confesionario es signo de perdón… Dios siempre es indulgente, limpia de todo pecado, toda mancha causada por el pecado. Hoy confesarse, estar en esta Eucaristía, comulgar, rezar el credo y orar por las intenciones del Papa nos trae la indulgencia plenaria de Dios. No dejen pasar este tiempo”.

La Biblia “Finalmente hermanos quiero decir unas cortas palabras por este Mes de la Biblia. La Palabra de Dios normalmente es bálsamo y luz para nuestra vida, pero también es una espada de dos filos; denuncia la falta de verdad, sobre todo en la realidad en la que nos encontramos, hoy estamos invitados/as a ser personas honestas, contrarrestar la mentira y la corrupción y como hemos visto en la Campaña Infantil ser tolerantes de la mano con la honestidad.”

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