Opinión Punto de Vista

Ejemplo de tolerancia y paz

Ejemplo de tolerancia y paz
Carlos Ramos
Director de Suyapa TV
A mediados de esta semana el Obispo de Roma realizó un importante viaje a Asís ciudad y sede episcopal de Italia, que está situada en la provincia de Perugia. Es además la urbe en donde nació san Francisco, fundador en 1208 de la orden religiosa de los franciscanos, y santa Clara la fundadora de las clarisas, ambas comunidades religiosas que hacen tanto bien en el mundo.
Este viaje tenia ingredientes especiales, no sólo por visitar el sitio donde aquel hombre sencillo ofrendó su vida por el desposeído y sustento su fe en la verdad y muy certeramente, en la fraternidad y hermandad. Sino, por el trascendente momento orante que se experimentó.
Fue en esa comunidad que el Santo Padre acompañado del Patriarca Ecuménico de Constantinopla, su Santidad Bartolomé I; el Arzobispo anglicano de Canterbury, Justin Welby; el Patriarca Siro-Ortodoxo de Antioquía, Su Santidad Efrem II; un representante judío; un representante musulmán; y el jefe supremo budista de la escuela Tendai en Japón se unieron en una intensa jornada de oración por la paz.
El discurso de cada uno de ellos estaba plasmado de sinceridad y de real preocupación por los temas que tanto afecta al globo terráqueo, en donde relució nuevamente la codicia del humano y la imparable ambición y el interés de algunas de naciones para que la paz sea ensombrecida por la violencia y guerras. En las parroquias de la Iglesia que peregrina en Honduras, también se llevaron actos significativos, pero no se vio a ningún político o funcionario pidiendo porque esa anhelada paz reine en el país. Paz, que ha sido ultrajada por la creciente ola delictiva financiada por el crimen organizado a vista y paciencia de los entes encargados de la seguridad que aún se encuentra carcomidos por la infame corrupción.
Sólo en el país, de acuerdo al Observatorio de la Violencia, el 50% de crímenes se dan en personas menores de 30 años, que aparentemente es por estar vinculados a ilegalidades que son el día a día en esta nación, la mayor parte quedan en la impunidad.
En todos los círculos sociales jamás ha existido una iniciativa certera para promover la paz, se han hecho buenos intentos, pero en Honduras, sólo por pensar de manera distinta al prójimo ya se convierte en enemigo, nos interesan más seguir los colores políticos y no conocer la sustancia doctrinal, nos basta leer con indiferencia una portada de cuantos “encostalados” fueron los del día y así como acaba la lectura de la noticia, acaba nuestro interés.
La Iglesia Católica de Honduras, invita constantemente a fomentar la cultura de paz y es repetitiva en todos sus mensajes, sin embargo y pese al esfuerzo ese mensaje alentador no hacen eco particularmente para aquellos que nos dirigen o quieren dirigir los destinos del país.
Ya es tiempo que Honduras cambie, pero será nuestra obligación e interés que así sea. Es necesario que seamos tolerantes, que nos respetemos como humanos y dejemos a un lado las diferencias que nos separan, con esto no quiero decir que no tengamos el derecho de opinar y exigir, eso es también nuestra responsabilidad ciudadana. Pero si empezamos a trabajar con la juventud, a generar fuentes de empleo, bibliotecas, sitios de crecimiento lograremos tan anhelada paz.
Francisco nuevamente nos dio una lección de ecumenismo, ¿Cuántos de nosotros estamos dispuestos a orar con aquellos hermanos que no profesan la fe católica? Bueno realmente se puede y ahora un deber, seamos nación, seamos país, seamos familia. “Que se abra finalmente una nueva época, en la que el mundo globalizado llegue a ser una familia de pueblos”, fue la exhortación, en la conclusión del llamamiento. Nada está perdido, “si se practica eficazmente el diálogo”, y nada es imposible, “si nos dirigimos a Dios en la oración” dijo Francisco en su mensaje. La tarea quedó; seamos solidarios con el país, con los hermanos migrantes, con aquellas familias que lloran la pérdida de un hijo víctima de la violencia, con el que no tiene empleo, con el que llega a los hospitales en busca de medicamento y se encuentran el no hay, con aquellos que ven al pueblo como escalón para alcanzar sus metas etc.
Gracias Santo Padre por tu ejemplo de ecumenismo, gracias a esos líderes religiosos que han dejado las indiferencias por orar por la paz, gracias San Francisco de Asís porque en tu tierra y el mundo se escuchó el Paz y bien.

A %d blogueros les gusta esto: