Editorial

Editorial del Domingo 25 de Septiembre de 2016

Desplazados por la violencia
El desplazamiento de personas y familias enteras es un fenómeno de categoría mundial. La mayoría de desplazados, abandonan su entorno, pierden la mayoría de sus bienes, empezando por su vivienda y comienza para ellos, una odisea para poder sobrevivir.
Las causas del desplazamiento pueden ser variadas como desastres naturales, amenazas a muerte, violencia contra algunos miembros de la familia etc. Es un fenómeno que tiene mucha incidencia en la vida social hondureña, pero de lo cual se hace muy poco eco en los medios de comunicación.
El desplazamiento interno es una situación anómala que se ha presentado en los últimos años en Honduras. Como consecuencia de la violencia ejecutada por grupos delictivos como maras y pandillas, el narcotráfico y el narcomenudeo,
Para tener una somera idea de la intensidad de los desplazamientos humanos en este país, sólo necesitamos dar las cifras de un reciente estudio: entre 2010 y 2014, el número de personas desplazadas, en 20 municipios de 11 departamentos, ascendió a un total de 174.000 Personas.
Las causas de esta expulsión territorial, que constituye un crimen de lesa humanidad, son: violencia e inseguridad; asesinatos de miembros de la familia; lesiones a parientes acoso por extorsión, violencia sexual y despojo de vivienda por amenazas a muerte.
Pero el desplazamiento forzado de personas no es un crimen privativo de Honduras, pues según estadísticas de ACNUR existen a nivel mundial, un total de 65.3 millones de personas desplazadas a causa de la violencia, 21.3 millones de refugiados y 10 millones de personas con la categoría de apátridas. Las guerras de Medio Oriente y de África son la causa principal de estos movimientos migratorios masivos.
También han sido notorios los desplazamientos humanos en su mayoría de cubanos, haitianos y africanos que atraviesan Honduras con destino a la América del Norte, y aducen que en sus respectivos países, no encuentran los medios económicos para poder sobrevivir, y se arriesgan en recorrer enormes distancias para llegar a su destino.
En Honduras, se tienen situaciones de enorme peligrosidad para la seguridad de las familias, como sucede con el territorio de la Colonia Rivera Hernández en San Pedro Sula. Se trata de un asentamiento humano, surgido después del Huracán Fifí, pero es territorio en el cual se han instalado cinco pandillas distintas, que inquietan y amenazan a sus habitantes. Hace algunos días se desarticuló una pandilla por captura de sus miembros, pero inmediatamente se organizó otro grupo delictivo, que ocupó el lugar vacante, de manera que la amenaza permanece igual para la seguridad de los vecinos.
El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh) Doctor Herrera Cáceres y el Representante del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados
(Acnur) José Samaniego, anunciaron recientemente la creación de una Unidad para el desplazamiento forzoso por la violencia.
El objetivo de esta Unidad es monitorear permanentemente este fenómeno de desplazamiento interno a nivel nacional, de manera que se tenga la información precisa desde el punto de vista cualitativo. Esta información servirá para atender y dar apoyo a quienes resulten víctimas de un desplazamiento forzado, por medio de un esquema de atención integral en Conadeh.
Con esta unidad Conadeh logra establecer las acciones para proteger los Derechos Humanos de los desplazados. En esta forma los desplazados podrán recuperar su proyecto de vida, y tendrán la posibilidad de sanarse de sus daños físicos, emocionales y sicológicos en que les haya afectado tan inhumana y traumática experiencia.
Además, Conadeh podrá instaurar rutas y mecanismos para prevenir, proteger, integrar localmente, retornar y reubicar a la población desplazada. También atenderá a quienes soliciten asilo y refugio. A deportados que necesiten protección y a personas apátridas.
Para el logro de los propósitos de este acuerdo entre Conadeh y Acnur se necesitará la colaboración de Instituciones gubernamentales como el Ministerio Público, Seguridad, Migración, Derechos Humanos, DINAF, etc.
También habrá que impulsar la emisión de políticas públicas que ayuden a eliminar las causas subyacentes que originan los desplazamientos humanos forzados.
Recordemos las palabras del Señor Jesús: “Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia….ellos serán saciados”.

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