Choluteca Diócesis

Más de 12 mil haitianos pasan por la Zona Sur

Más de 12 mil haitianos pasan por la Zona Sur
“Se necesita un cambio de actitud hacia los migrantes y refugiados: pasar de la cultura del rechazo a la cultura del encuentro” Papa Francisco
Texto y Foto: Héctor Espinal
heroes207@yahoo.es
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La Pastoral de la Movilidad Humana de la Diócesis de Choluteca clausuró  la semana nacional del migrante con una camina en el sector de Soní,  Guasaule El Triunfo, celebrando una  Eucaristía y una   Jornada de oración para la concientización por nuestros hermanos migrantes.   
En la zona sur del país actualmente se está viendo un éxodo de hermanos migrantes, la mayor parte son procedentes de Haití, así nos manifestó el ingeniero José Luis Lozano,  quien es el encargado de la oficina del Instituto Nacional  de Migración en Choluteca.
Aproximadamente doce mil hermanos migrantes han pasado durante este año por esta zona, haciendo sus respectivos trámites migratorios para seguir su destino a Estados Unidos. En comparación al año 2015 la mayor parte de los migrantes  eran de nacionalidad Cubana, y  era  un cincuenta por ciento más de lo que actualmente está contabilizado en  lo que va del año 2016.
El Papa Francisco en varias ocasiones  se manifestó en defensa de los  migrantes afirmando: “Esta tragedia humana que representa la migración forzada hoy en día es un fenómeno global. Son hermanos y hermanas que salen expulsados por la pobreza y la violencia, por el narcotráfico y el crimen organizado”.

EVANGELII GAUDIUM .- Prefiero “una Iglesia accidentada, herida y manchada por salir a la calle, antes que una Iglesia enferma por el encierro y la comodidad de aferrarse a la propia seguridad”.
«Hoy todo entra dentro del juego de la competitividad y de la ley del más fuerte, donde el poderoso se come al más débil. Como consecuencia de esta situación, grandes masas de la población se ven excluidas y marginadas: sin trabajo, sin horizontes, sin salida. Se considera al ser humano en sí mismo como un bien de consumo, que se puede usar y luego tirar. Hemos dado inicio a la cultura del “descarte” que, además, se promueve. Ya no se trata simplemente del fenómeno de la explotación y de la opresión, sino de algo nuevo: con la exclusión queda afectada en su misma raíz la pertenencia a la sociedad en la que se vive, pues ya no se está en ella abajo, en la periferia, o sin poder, sino que se está fuera. Los excluidos no son “explotados” sino desechos, “sobrantes”».
Mientras tanto, los excluidos siguen esperando. Para poder sostener un estilo de vida que excluye a otros, o para poder entusiasmarse con ese ideal egoísta, se ha desarrollado una globalización de la indiferencia. Casi sin advertirlo, nos volvemos incapaces de  compadecernos ante los clamores de los otros, ya no lloramos ante el drama de los demás ni nos interesa cuidarlos, como si todo fuera una responsabilidad ajena que no nos incumbe. La cultura del bienestar nos anestesia.
Los migrantes me plantean un desafío particular por ser Pastor de una Iglesia sin fronteras que se siente madre de todos. Por ello, exhorto a los países a una generosa
apertura, que en lugar de temer la destrucción de la identidad local sea capaz de crear nuevas síntesis culturales. ¡Qué hermosas son las ciudades que superan la desconfianza enfermiza e integran a los diferentes, y que hacen de esa integración un nuevo factor de desarrollo! ¡Qué lindas son las ciudades que, aun en su diseño arquitectónico, están llenas de espacios que conectan, relacionan, favorecen el reconocimiento del otro!

Opiniones
Guido Charbonneau
Obispo de Choluteca
Aquí tenemos migrantes entre nosotros, gente que viene de varios países, de Cuba, de Haití y están de paso para otro país, para encontrar un futuro mejor, tenemos que acogerlos, tenesmos que hacerle sentir que son nuestros hermanos y hermanas; recordemos que también muchos Hondureños están fuera del país y esperan también la misma acogida de parte de la gente que los recibe en su país.

Jose Luis Lozano
Oficina Instituto Nacional de Migración Choluteca.
Recordemos que son seres humanos, merecen un trato digno, un trato justo, merecen que nosotros podamos brindarles todas las asistencias necesarias en esta delegación. A la población en general que traten de ser más justos con estas personas, muchas veces escuchamos que en algunos comercios les cobran de más ellos o  les adulteran los precios, pensando que ellos no entienden lo que están hablando, yo les aclaro a la población de Choluteca que todos estos Haitianos hablan y entienden muy bien el español y también el francés; y repito que tengan un poco más de conciencia para atender a estas personas y que se lleven una impresión grata de esta ciudad, es cierto que ellos entran de una manera irregular, pero son seres humanos y lo único que andan buscando un lugar para vivir de una mejor manera.

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