Educación

Maestro figura de nobleza, entrega y esperanza

Maestro figura de nobleza, entrega y esperanza
En este mes se reconoce la labor de muchos docentes que por años han dado mucho a la educación hondureña.
Lilian Flores
liflores@semanariofides.com
Fotos/ Janeth Lagos y Eddy Romero
Síguenos en http://www.fidesdiariodigital.com
Todos dejan un legado, una huella indeleble en nosotros por los valores que nos inculcaron, por habernos abiertos los ojos y el conocimiento al saber, por la paciencia, la tolerancia y a veces por los regaños que recibimos. Los hay insignes como Luis Landa, para mencionar uno sin detrimento de los otros u otras.
Muchos visten sotanas u otras hábitos religioso, otros su ropa casual, pero cualquiera que sea el lugar donde ejercer su misión, siempre tendrán la noble tarea de enseñar, desde el ámbito pre básico hasta el universitario. Ellos y ellas son los maestros y maestras
El calendario cívico de este mes tiene muchas celebraciones,  pero hay una donde se reconoce a aquellos hombres y mujeres que realizan la loable labor de educar y su día es el 17 de septiembre.
Los maestros trasmiten cocimientos y valores de generación en generación, instruyendo a niños, jóvenes y adultos en un aula de clases, viven diferentes realidades según el lugar donde cumple su trabajo a lo largo y ancho de nuestra extensión geografíca. Su función y aporte muchas veces es anónima, pero no por ello  deja de ser sumamente valiosa, pues tienen la importante misión de sembrar la semilla del conocimiento entre sus estudiantes.
Esa labor la realizan aún cuando deban afrontar las más duras condiciones de tiempo, clima o región, se entregan completamente a su labor educadora, pues son  conscientes de que de ellos depende consolidar el cimiento sobre el que se han de sostener los futuros ciudadanos de nuestra patria, a través del estudio, del trabajo y los valores inculcados en los años de escolaridad.  Ese es el mejor aporte que un docente puede dejar a la sociedad hondureña.
Muchos el día del maestro recordarán a uno en especial, aquél que lo reprendió por no aprenderse la tablas o porque no sabía leer ni escribir, otros traerán a su memoria las caricias o consejos que recibieron de sus maestros, pero todo esto es parte de la misión que tiene un docente, velar no sólo por la educación sino también formar ciudadanos y ciudadanas para engrandecer a Honduras.
La labor del maestro no es cosa sencilla, este debe moldear con imaginación, estricto cumplimiento de los objetivos académicos y mucha paciencia a quienes serán el futuro de nuestro país , a quienes se encargarán de fortalecer una nación que se define por la diversidad de su población, por la convivencia de diferentes formas de pensar y de actuar.

MÁS DE TRES DÉCADAS EDUCANDO  Enseñar es una labor muy difícil, esto se puede lograr con paciencia, sabiduría, creatividad y tolerancia, estos aspectos los ha puesto en práctica por 34 años Víctor Larios, maestro de educación primaria, con su gran experiencia en las aulas de clases comentó como es la labor de un docente:  “El maestro debe de ser proactivo, dinámico y creativo con  una capacidad de superar todos los retos que se le puedan presentar en el salón de clases, con aquellos alumnos que tengan problemas de disciplina y adquisición de cocimientos, el maestro tiene que buscar la forma de mantener el equilibrio en el grado”.
La vocación del profesor Víctor nace cuando siendo estudiante del colegio participó en una jornada de alfabetización, su satisfacción es encontrar a personas que fueron sus alumnos, y que han alcanzado el éxito “uno siente que es una prolongación del éxito de uno mismo”.
Asimismo se refirió a que la educación se está viendo afectada por el  avance tecnológico que está absorbiendo a la niñez y que en vez de practicar  los juegos tradicionales,  el niño se aísla  de la realidad en que vive, y en base a esta es que se ha implementado las “recreo vías” en los centros educativos.
Al preguntarle qué limitantes enfrenta un docente, respondió  que limitantes hay muchas las más comunes son la falta de cooperación de los padres de familia, el abandono en que están los centros educativos desde el aspecto de infraestructura.  Los docentes no encuentran como hacer en algunos casos cuando los centros  no tienen baños ni pupitres, por otra parte la falta de material didáctico hace más lento el proceso de aprendizaje en los niños.

UN SUEÑO HECHO REALIDAD Cuando niño todos tenemos un sueño y la mayoría decimos lo que nos gustaría ser cuando grande, Kelin Oliva,  hija de padres maestros recuerda como desde niña se sentaba junto a  ellos y mientras  revisaban exámenes o pasaban las notas en los cuadros, ella jugaba a ser maestra, años después ese sueño se hizo realidad y ahora ella es maestra de Educación Media en el  área de Ciencia Naturales, labor que realiza desde hace cinco años con mucha entrega y satisfacción.
“Me encanta el trabajo que realizo,  y me ha tocado tratar con  estudiantes rebeldes, estudiosos, indisciplinados, intolerantes, pero aun así, si volviera a nacer volvería a elegir esta carrera”. Con respecto al trato que un docente debe tener con sus estudiantes manifestó que los tiempos han cambiado y que cada uno  de los jóvenes tiene una historia y el maestro debe involucrarse con el alumno para conocer la problemática que vive, y de esa manera poder orientarlos no sólo en el ámbito educativo.
“Muchos de los estudiantes son parte de familias destruidas por el alcoholismo, por desintegración familiar, por la violencia y maltrato físico, y eso hace que hayan jóvenes inseguros y agresivos, orillados a caer en malos pasos, por la falta de atención y cariño de parte de la misma familia.  Muchos de los estudiantes por las zonas en donde viven tienen más conflictos que otros, vienen a los centros educativos para huir de los problemas familiares y como docentes tenemos que buscar la forma de ayudarlos y encaminarlos en la temática de superación”. Así mismo dijo que es necesario que los padres de familia apoyen a sus hijos en la educación sólo así el trabajo del maestro tendrá mejores resultados.

VOCACIÓN HUMANA Virgilio Maradiaga profesor de Historia en la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán, ha trabajado en todos los niveles educativos y cada uno ha dejado enseñanza en él, “mi experiencia en la docencia me ha enseñado a combinar el rigor con el amor y la paciencia para poder enseñar, lo importante en esta bella labor, es no tomar el trabajo como una carga que pesa sobre la vida, hay que tomarlo como un gozo,  como una alegría, una satisfacción plena de sentir que uno puede influir no solamente en el conocimiento, sino en la formación y el comportamiento de los estudiantes en todo los niveles educativos.
El maestro no debe ver al estudiante como un receptáculo para conocimientos,  sino como un ser humano que tiene problemas y que uno puede  ayudar en la solución o coadyuvar para que el estudiante busque la ayuda necesaria”, de igualmente manifestó que la vocación en el magisterio juega un papel fundamental y que el maestro que no tiene vocación debería buscar otra carrera.

El dato
Tributo
El 17 de septiembre miles de maestros en todo el país celebran su día, en esta fecha se conmemora un famoso maestro, respetado en Honduras, José Trinidad Reyes, uno de los héroes nacionales de Honduras y fue el primer rector de la Universidad Nacional en 1847. Era un sacerdote que luchó por el derecho para enseñar, algo que en ese momento era prohibido.

A %d blogueros les gusta esto: