Caminar Punto de Vista

Este pueblo merece la verdad

Este pueblo merece la verdad
Jóse Nelsón Durón V.
El relativismo imperante causa tendencias hacia la igualación, con empujes hacia la miscibilidad de las cosas y personas. Mezcla no es unión; la mezcla en el sentido químico une dos sustancias o cosas y origina un nuevo producto, aunque no es posible siempre. La unión, por su parte, es reconocerse el uno al otro conservando las diferencias e implica acercamiento con propósitos comunes. En el sentido religioso, que es nuestro interés primordial, podemos apreciar como la Iglesia, siguiendo las palabras del Señor Jesús en San Juan 17, 21: “que todos sean uno” y el Concilio Vaticano II, II No. 14, promueve el ecumenismo, acercamiento de la Iglesia a las distintas denominaciones cristianas: “Esto es bueno y agradable a Dios, nuestro Salvador, que quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento pleno de la verdad” (1ª Tim 2,3-4). He aquí el auténtico sentido del ecumenismo, llegar al conocimiento pleno de la verdad, porque ella nos hará libres, dice el Señor. “Te escribo estas cosas con la esperanza de ir pronto donde ti; pero si tardo, para que sepas cómo hay que portarse en la casa de Dios, que es la Iglesia de Dios vivo, columna y fundamento de la verdad” (1ª Tim 2,14-15). (En los evangelios, el término «oikoumenē» es poco utilizado como tal, sin embargo, tiene el sentido de universalidad, (por ejemplo, en Lucas 2,1: “un edicto de César Augusto ordenando que se empadronase todo el mundo («oikoumenē»)”. También, el diablo tienta a Jesús ofreciéndole “todos los reinos de la tierra («oikoumenē»)” (Lucas 4:5). Wikipedia)
En el más puro espíritu católico escribió Lauren Charette, muy joven entonces, una carta a su padre Mark, que había muerto en septiembre de 2011 en los ataques a las Torres Gemelas de Nueva York (Selecciones, oct. 2011). Lauren pregunta: “¿me extrañas tanto como yo a ti?”, con la certeza que su papá vive aunque ella no pueda verle. Y es que el Señor Jesús nos dice: “Mi Padre es Dios de vivos”, palabras que deberían bastar para alejar las criticas a las oraciones en favor de los fallecidos, que desgraciadamente continúan desgajándose de algunas higueras estériles. Dulce la pregunta de Lauren y real su esperanza. Continúa ella: “¿asistirás a mi boda?; ¿crees que he hecho buenas amistades?; salí bien en mi examen de manejo, ¿no te da un poco de miedo?; y lo que más deseo es preguntarte: ¿continúo siendo tu niñita?…” La esperanza, la fe y la caridad fueron inscritas en el corazón de los bautizados para acrecentar el amor y las fuerzas, y suavizar el dolor en las circunstancias más duras; donde quiera esté Lauren, deseamos el Señor le haya asistido a lo largo de su vida. La doctrina sana y el profundo efecto sacramental que la Iglesia nos ofrece son joyas preciosas de brillo eterno y no deberían ser trivializados. “Simón Pedro le respondió: “Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. ”
Este domingo la palabra de Dios nos pone de nuevo a pensar en las dificultades en que se ven envueltos los pobres debido a las consecuencias de la corrupción en los negocios y exhorta el Señor a todos Sus discípulos a impedir caer en el apego a las riquezas, en especial a los gobernantes, por quienes pide la Iglesia desde siempre “para que podamos llevar una vida tranquila y apacible, con toda piedad y decoro”. Esta es la ocasión que el Señor nos concede para que pongamos nuestra atención en las personas auténticas que deseamos para confiarles nuestros destinos, sabiendo que, como nos dice el Señor Jesús, del árbol bueno no pueden salir frutos malos y del malo no pueden salir frutos buenos. Preocupa sobre manera que no se vislumbren en el horizonte político del país candidatos con planes y programas de gobierno fundamentados en la realidad socioeconómica que nos envuelve y, sobre todo, basados en proyectos delineados en conformidad con nuestras reales posibilidades y dentro del escenario jurídico y financiero nacional. Continuar con la lucha en pro de la seguridad, el combate del narcotráfico, la corrupción y la extorsión es un deber y ojalá no sea un panfleto manoseado con intereses partidarios. Este pueblo tan noble merece políticos maduros y serios centrados en la verdad, la justicia social, democracia, la libertad y la paz.

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