Opinión Punto de Vista

Sin mucho aspaviento

Sin mucho aspaviento
José Enrique Lozano
Estudiante de periodismo
Después de encontrar una ciudad casi colapsada en su infraestructura debido al mal manejo de los  fondos de la Alcaldía Municipal que se logran de los impuestos que paga el pueblo, llegó a la comuna capitalina una persona que  ha puesto orden y maneja los tributos con responsabilidad y honradez. Esto le permite  distribuir los recursos captados para solucionar muchos de los problemas y necesidades que desde hace décadas venimos arrastrando  los capitalinos, muhos de ellos agrandados  por la falta de interés de los funcionarios que han estado al frente de la corporación del Distrito Central.
Hablamos de Tito Asfura, quien como su slogan lo dice:  “Papi a la Orden”,   lema que utilizó en su campaña política antes de llegar a ser alcalde de la capital, con su actuar le ha dado sentido a esa frase porque está sirviendo al pueblo sin diferencias para nadie.
Ojalá que todos los “políticos”, así entre comillas, que  quieren llegar a esta posición tomaran su ejemplo de actuart con hechos y no palabras,  porque al final las palabras se las lleva el viento, y así poder  sacar este país adelante recuperando la credibilidad.
Tito no es ni el reflejo de aquellos alcaldes que han desfilado por la alcaldía de la capital,   que sólo han utilizado la institución para enriqueserce y satisfacer las ambiciones de  esos grupitos devoradores que siempre han existido en los diferentes partidos políticos del país.
Algunos que han pasado por la comuna capitalina pensaban que estaban en Hollywood, creían que eran artistas como Tom Cruise o Brad Pitt,  pagando espacios televisivos,  paseándose por todos los medios de comunicación con el fin de mostrarle a este pueblo humilde  sus famosas inauguraciones de proyectos semi terminados.  Queriendo lograr la fama regalando el dinero que con mucho sacrificio es brindado por nosotros.
También la mayoría de alcaldes de la ciudad han utilizado su cargo como un trampolín para la siguiente campaña política porque al final  lo que querían es seguir “mamando de la teta” del estado o buscar la candidatura presidencial comprando votos a fuerza de una publicidad mentirosa. El costo  no importaba, lo que valía  era tener a piquito que querés a un sin número de periodistas extorsionadores que también le han hecho mucho daño a la población.
Era tanta su ansiedad que hasta inauguraban proyectos que no estaban ni en un 50 por ciento avanzados, y al sol de hoy ni han sido terminados.  Al final lo que les ha interesado es andar exhibiendóse en las pantallas y periódicos cortando cintas para seguir mintiéndole a un pueblo humilde que a veces todo se lo cree debido a la situación que estamos viviendo por la falta de seguridad, educación y empleo.
Al final este tipo de políticos terminan escondiéndose del pueblo disfrazándose y metiéndose debajo de la mesa ya que todavía les queda un poco de vergüenza, no se sabe cuál es la lógica que usan porque de que sirve tener bodegas de dinero sucio sin poder disfrutar, lo mejor es ganarsélo con honradez y poder disfrutarlo en cualquier lugar siempre con la frente en alto.
Creo que el ejemplo que nos está dando el alcalde de turno es más que suficiente para que los próximos funcionarios que lleguen a ocupar este lugar u otros del estado imiten sus buenos hábitos, y que no sólo piensen en meter las uñas para robar ese dinero sagrado que el pueblo brinda con tanto esmero y sacrificio. El pueblo sabe vaolorar las buenas acciones y Tito Asfura se ha ganado su confianza.
Al César lo que es del César, un alcalde como Asfura merece permanecer en un cargo tan fundamental como lo es la Alcaldía Municipal,  donde se necesita ese tipo de personas  con ese temple el cual ayuda en el mantenimiento de la ciudad,  preparando su infraestructura para un futuro mejor,  ejecutando obras que vienen a mejorar los espacios físicos que tenemos. ¡Ojalá que así fueran todos!

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