Choluteca Diócesis

Familia Oceguera Flores, una vida al servicio del evangelio

Familia Oceguera Flores, una vida al servicio del evangelio
El matrimonio y la familia cristiana edifican la Iglesia; en efecto, dentro de la familia la persona humana no sólo es engendrada y progresivamente introducida, mediante la educación, en la comunidad humana, sino que mediante la regeneración por el bautismo y la educación en la fe, es introducida también en la familia de Dios, que es la Iglesia. (Exhortación apostólica familiaris consortio, 15)
Texto y fotos: Óscar Ibrahan Rodríguez
ibrahanrodriguez@yahoo.com
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Es fácil observar fieles laicos comprometidos en las diferentes labores de evangelización, a título individual se pueden mencionar muchos casos en cada diócesis; sin embargo, como pareja de matrimonios los casos son a menor escala,  aún encontrando esposos comprometidos en la Iglesia, suele suceder a veces que los hijos actúan de manera pasiva o simplemente por obediencia.
Identificar familias en la cual, los hijos han respondido también al llamado de Cristo, disponiendo de sus dones para la Iglesia, es de admirar y compartir su testimonio.
Compartimos el testimonio de la Familia Oceguera Flores. Los padres son originarios de la Comunidad de El Tambor, municipio de Marcovia. Actualmente residen en La Colonia Arias Lagos en la ciudad de Choluteca, colaborando en las actividades religiosas que se llevan a cabo dentro y fuera de donde viven.
Henry Roger Oceguera García,  padre de familia,  es Delegado de la Palabra de Dios desde hace 30 años, la cual ha sido una de las experiencias más importantes para su vida, pues ha marcado la historia de su familia y por ende, ha logrado alcanzar la felicidad en ella. Junto a su esposa, han inculcado los valores en sus hijos, el deseo de servir, comprometerse con amor y con alegría.  Es en la familia que nacen nuevos ciudadanos de la sociedad humana, quienes, por la gracia del Espíritu Santo, quedan constituidos en el bautismo hijos de Dios, que perpetuarán a través del tiempo el Pueblo de Dios. En esta especie de Iglesia doméstica los padres deben ser para sus hijos los primeros predicadores de la fe, mediante la palabra y el ejemplo, y deben fomentar la vocación propia de cada uno, pero con un cuidado especial la vocación sagrada. (LG, 11).
Oceguera afirmó que él sólo ha sido un medio que Dios ha utilizado para inculcar en sus hijos los valores, desde que estaban en el vientre de la madre, los han llevado a la Iglesia. Han confiado tanto en Dios que consideran poco lo que hacen,  esta convencido que la oración es fundamental, el diálogo es muy importante, la perseverancia en la asistencia en el servicio y en la participación de la Eucaristía y la Celebración de la Palabra ha sido uno los aspectos más fundamentales. Se siente dichoso de tener una familia comprometida.
Así mismo comentó que su esposa Rosario Concepción Flores Osorto es catequista, su hijo mayor Henrry Duvan es aspirante a Delegado de la Palabra de Dios, el segundo hijo Erik Johan, es líder de Infancia Misionera y la niña Sissy Rosario, al igual que sus hermanos mayores, pertenecen al Coro Nuestra Señora de Fátima de su comunidad, perteneciente a la Parroquia Catedral. Por su parte, Henrry Duvan Oceguera (hijo) de 18 años, considera que para él su  familia es el regalo más grande que Dios le ha dado. Gracias a ellos está en la Iglesia, alabando a Dios y predicando el Evangelio a través del canto que es una de las cosas que más le gusta hacer, está coordinando un coro de niños. Salen varias veces a diferentes comunidades a animar y a predicar la Palabra de Dios. Es en la familia donde se debe iniciar una vida cristiana y donde se debe inculcar quien es Dios para cada uno. Desde pequeño ha asistido a la Iglesia y piensa que ha vivido experiencias bonitas dentro de ella y eso es lo que le ha motivado a seguir adelante, a comprometerse más.

DATO ¿Sabías  en qué Diócesis se originó la celebración del Mes del Matrimonio y la familia?
A raíz del número reducido de parejas que se casaban por la Iglesia. La gran mayoría se quedaba en unión de hecho. Por eso, en el Primer Sínodo Diocesano de Choluteca convocado el 8 de septiembre de 1984, se vio la necesidad de instituir un tiempo fuerte de evangelización sobre el mismo Sacramento del Matrimonio y los valores cristianos de la familia.
Es así como empezó en Choluteca la celebración del Mes del Matrimonio y la Familia, desde el año 1986. Y,  al mismo tiempo,  se ofrecían cursos de preparación al matrimonio para las parejas que vivían en unión de hecho, que venían impartiéndose desde finales de la década de los 70s.
Luego, el 5 de septiembre de 1991, los Obispos de Honduras instituyeron como nacional el Mes del Matrimonio y la Familia el cual había iniciado cinco años antes en la Diócesis de Choluteca. (Carta Pastoral “Identidad y Misión de la Familia”, 92).

El Mes de la Familia nació en Choluteca
Monseñor Guido Charbonneau en una entrevista exclusiva para el Semanario FIDES, en relación a la clausura del Mes del Matrimonio y la Familia opinó lo siguiente: Es una bendita tradición que tenemos en la Iglesia y en la Sociedad. El mes de Agosto es consagrado de modo especial al matrimonio y la familia.
Empezó con la Pastoral Familiar, con el Padre Alfonso Proulx (sacerdote canadiense) en Choluteca y después se extendió a todo el país. Es muy importante el matrimonio y la familia, son valores que nos han legado los antepasados y son valores de la Iglesia Católica, creemos en  el matrimonio como base sólida de la sociedad. Creemos en la familia como esa primera comunidad pequeña, parte de toda la sociedad. Si hay matrimonios sólidos, si hay familias unidas, si hay base humana y cristiana, entonces vamos a tener una sociedad más pacífica, más justa, más fraterna, más preocupada por el bien común. Me parece muy importante el Mes del Matrimonio y la Familia, por eso salimos en varios medios de comunicación social, hacemos actividades de formación de parejas, haciendo conciencia para que puedan realizar el Sacramento del Matrimonio y así tener la presencia de Dios en medio de ellos, que favorece el diálogo, la unión, el perdón y la reconciliación.  Estamos contentos porque en diversas parroquias del país se hacen muchas actividades en bien del Matrimonio y la familia, aseveró Monseñor Charbonneau.

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