Punto de Vista Reflexión

Evangelizar hoy

Evangelizar hoy
P. Juan Ángel López Padilla
La creatividad en el ministerio pastoral es indispensable. No cabe duda que seguir haciendo “más de lo mismo” nos puede hacer perder, no tanto a los fieles, cuanto a las infinitas gracias que salen del corazón de Dios y que quieren inundar nuestro mundo.
Lo cierto es que vivimos una época de cambios tan vertiginosos que a veces, por estar quejándonos de que el mundo cambia, por enésima vez, nos quedamos viendo pasar el tren de la historia. Claro que hay miles de situaciones en las redes sociales, en las “apps” o en las plataformas de comunicación, que pueden tornarse negativas; pero, todos estos son medios y por lo tanto, sujetos a ser bien utilizados o no.
Debo reconocer que con esto del mes del Matrimonio y la Familia las parroquias, los grupos y cada uno de los agentes de pastoral, nos tratamos de prodigar en las maneras de llevar el mensaje del evangelio para las familias. Son muchos los comentarios, materiales, congresos, charlas, etc., que en estos días se están promoviendo. El mensaje hay que hacerlo llegar. Me imagino que san Pablo, si viviese en nuestro tiempo, tendría varios perfiles de Facebook, su cuenta de Instagram, Twitter, etc. Es incluso probable que sus “chats” en Whatsapp y Viber, nos tendrían un poco cansados porque no se contentaría con publicar algo, de vez en cuando, sino que predicaría a tiempo y destiempo. Pablo sería un “bloguero” de primera categoría y no desaprovecharía oportunidad para hacerse sentir en los medios de comunicación de masas.
Desde hace tiempo he definido al internet como la “biblioteca más grande de la historia”, pero igualmente, es el “basurero más grande de la historia”. Por eso, debemos ser prudentes, pero al mismo tiempo atrevidos. He visto muchos espacios en las redes sociales que se autodenominan “católicos”, cuando no lo son para nada.
En nuestro ambiente se hacen circular “cadenas” y miles de frases atribuidas al Papa, que ni remotamente se cruzarían por su mente. Pero quejarnos de todo eso, no nos sirve de nada. Cada espacio que dejamos abierto, porque no estamos educando con la verdad de una fe sólida, lo ocuparán aquellos que son expertos en tergiversar la verdad, o imponer sus reducidas maneras de ver las cosas, cuando no, se dedican directamente a hacer daño, por el afán que sea y “los hijos de las tinieblas son más astutos en las cosas de este mundo, que los hijos de la luz.” En lo particular a mí me sorprende esa velocidad con la que la que algunos que se hacen llamar  defensores de la democracia, o peor aún, “cristianos” hacen circular por todas partes, publicaciones que atacan a la Iglesia y dan por cierto cosas que no han pasado, ni pasarán.
Creo que es preferible que nos equivoquemos en las formas, de vez en cuando, a actuar de manera “perfecta”, sin equivocarnos, porque nunca nos arriesgamos. La cobardía es pecado capital para aquellos que hemos recibido un mensaje que puede transformar nuestro mundo. Así que por mi parte quiero reconocer a todos aquellos que evangelizan en las redes sociales y que se atreven a defender la fe frente a tanta locura y tanta mentira.

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