Arquidiócesis

Regocijo en Jornada de Santificación del Clero

Regocijo en Jornada de Santificación del Clero
Durante el día hubo muchas actividades religiosas y culturales que permitieron fortalecer esta gran familia presbiteral.
Texto y fotos: Lilian Flores
liflores@unicah.edu
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Con alegría se vivió en el Seminario Mayor Nuestra Señora de Suyapa la celebración de la fiesta de San Juan María Vianney patrono de los sacerdotes, hasta el lugar llegó todo el Clero de la Arquidiócesis de Tegucigalpa, a esta celebración se unieron los seminaristas, algunas hermanas religiosas y personas muy cercanas a esta grey del Señor. Durante el día hubo muchas actividades religiosas y culturales que permitieron fortalecer esta gran familia presbiteral. La misión que cada uno de los sacerdotes realiza en sus parroquias es admirable, el esmero y la preocupación por cuidar el rebaño que Dios les ha dado, es su mayor compromiso. Cada día buscan la manera de ir alimentando en sus feligreses el amor a Dios y al prójimo, haciendo conciencia en ellos de la realidad que vive nuestro país y a la cual todos desde el lugar donde estemos hay que poner un granito de arena para tener una convivencia fraterna.

EL PASTOR HABLÓ A SUS OVEJAS  La Eucaristía fue presidida por Su Eminencia Cardenal Óscar Andrés Rodríguez, quien como buen pastor  se dirigió a los presentes y en especial a los sacerdotes de esta manera  “los cristianos estamos convencidos que esa nueva alianza que ha llevado a plenitud la del pueblo de Israel se ha cumplido en el Señor Jesucristo y esa alianza personalizada con cada uno de nosotros comenzó el día de nuestro Bautismo, y esa alianza siguió fortaleciéndose en los sacramentos de iniciación y llega a florecerse en la Ordenación Diaconal y Presbiteral. La alianza que él selló, no sangre de animales como en el Sinaí, sino con su propia sangre en la cruz, es la alianza de la que nos ha querido hacer partícipes cada vez que celebramos el memorial de su Pascua, la Santa Eucaristía”.
Y siguió diciendo “no se puede entender el Sacramento del Orden sin la categoría de la alianza, es una alianza personal, única, nueva y eterna, pero toda alianza y más la nueva alianza en Cristo, nos compromete a un estilo de vida coherente. Participar de la Eucaristía, celebrar la Eucaristía, consagrar la Eucaristía, supone una actitud concreta todos los días, cuidado no vaya a ser que también de nosotros se tenga que quejar Dios así como de Israel, por nuestras incoherencias”.
Es muy importante reconocer una de las enseñanzas de San Juan María  Vianney, coherente con su consagración, con la evangelización , con su entrega al Señor Jesucristo, sirviendo todo el tiempo, para él no había no había descanso, cuando se trataba de aliviar a sus penitentes con el Sacramento de la Reconciliación, ahí estaba presente.

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