Choluteca Diócesis

Soldados Adoradores del Santísimo renuevan su compromiso con el Señor

Soldados Adoradores del Santísimo renuevan su compromiso con el Señor
“La adoración eucarística debe ser un objetivo especial para las comunidades religiosas y parroquiales. Postrémonos largo rato ante Jesús presente en la Eucaristía, reparando con nuestra fe y nuestro amor los descuidos, los olvidos e incluso los ultrajes que nuestro Salvador padece en tantas partes del mundo”. (San Juan Pablo II)
Oscar Ibrahan Rodríguez
ibrahanrodriguez@yahoo.com
Fotos: Anayansy Cárcamo
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“Es fácil recurrir a Dios para pedirle, todos lo hacemos. ¿Cuándo aprenderemos también a darle gracias y adorarle?”, son las palabras del Papa Francisco a través de las redes sociales. En este sentido, es un llamado a la reflexión personal de contemplar a Dios.
El Campus San José ubicado en Tegucigalpa, fue el punto de reunión para los Soldados Adoradores del Santísimo que laboran en los diferentes Campus de la Universidad Católica de Honduras de la zona centro, sur y oriente del país. En el caso particular de Choluteca, se unió como campus Dios Espíritu Santo para participar como comunidad cristiana en la Adoración a Jesús Sacramentado, Solemne Eucaristía y formación sobre el compromiso fiel de un soldado adorador.
La adoración fue dirigida por el Diacono Permanente Elio David Alvarenga, un momento basado en el Evangelio de San Marcos 5,21-34. Se trata de una mujer que padecía hemorragias, que había gastado su fortuna en médicos buscando remedio a su enfermedad y, que confiada en el poder de Jesús que pasa, no duda en acercarse a Él.
La mujer que padecía flujos de sangre no se salva por un acto de magia, sino por su fe, la misma virtud que se pide a Jairo para recuperar a su hija. En ambos casos se trata de una fe que “había oído hablar de Jesús” y sale a su encuentro. Estamos ante una persona que recurre a Dios una vez agotadas todas las salidas humanamente posibles; las medicinas del mundo han fallado vaciando el corazón de esperanzas. Es la hora de la fe, hora de dar un paso, de moverse hacia Aquel que puede evitar lo inevitable.
Después de contemplar al amor de los amores, los soldados adoradores participaron de la solemne Eucaristía presidida por el Padre Walter Guillén.
“Adorar a Dios es reconocer, en el respeto y la sumisión absoluta, la “nada de la criatura”, que sólo existe por Dios. Adorar a Dios es alabarlo, exaltarle y humillarse a sí mismo, como hace María en el Magnificat, confesando con gratitud que él ha hecho grandes cosas y que su nombre es santo (cf Lc 1,46-49). La adoración del Dios único libera al hombre del repliegue sobre sí mismo, de la esclavitud del pecado y de la idolatría del mundo”. Catecismo de la Iglesia Católica, 2097.
Al finalizar la Misa, el Padre Walter Guillen compartió diversos temas sobre las condiciones de un Soldado Adorador, Cómo adorar a Dios consciente que está presente, el perfil de un adorador, los principios y el compromiso que asume libremente.
“Para hablar de Dios, es necesario que crezcamos cada día en el conocimiento y la intimidad con el Señor.”. (Benedicto XVI).
Cada vez que se participa de una hora santa es un momento exclusivo para dicho fin, como lo dice el Cardenal Rouco Varela: “Visitar el Santísimo es un tiempo bien empleado. Las prisas de nuestros relojes de hoy no deberían alejarnos del Sagrario, donde Cristo nos espera para prolongar, revivir y prepararnos el encuentro eucarístico con Él en la Santa Misa. El diálogo silencioso con el Dios del Amor os ayudará a encontrar la verdadera paz del alma”.
Finalmente en horas de la tarde, la Doctora Rosario García dirigió la Coronilla a la Divina Misericordia y dio a conocer algunos aspectos de los Estatutos del Grupo de Soldados Adoradores del Santísimo.
“La adoración es un reconocimiento lleno de gratitud, que parte del corazón y que requiere de todo el ser, porque solo adorando y amando a Dios sobre todas las cosas, el hombre se puede realizar plenamente”. (Benedicto XVI).

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