San Pedro Sula

Celebran aniversario en el Seminario Menor

Celebran aniversario en el Seminario Menor
Una experiencia inolvidable vivieron los familiares de los jóvenes del seminario menor Santiago Apóstol, donde además de conocer las instalaciones de la institución donde sus hijos están descubriendo su vocación, se relacionaron unos a otros.
Texto y fotos: Johanna Kattan
jokattan@suyapamedios.com
Síguenos en http://www.fidesdiariodigital.com
Ver a un hijo adolescente, tomando la decisión de dejar el hogar para irse al Seminario Menor, no es un plan que una madre o un padre visualizaría. En algunas familias una decisión de estas podría ser frustrante y para otras el mejor regalo.
El Seminario Menor Santiago Apóstol ubicado en San Pedro Sula, es ese centro de formación que acoge a todo joven que desea descubrir su vocación de vida, que busca una antesala de lo que podría ser su vida dedicada a Dios a través del sacerdocio. Este centro fue creado hace 24 años por iniciativa del recordado Monseñor Jaime Brufau.
El aniversario del Seminario Menor se festejó durante una semana, al mismo tiempo que se realizó el encuentro de familias de los seminaristas menores. El sacerdote Javier Santos, rector de esta institución, explicó que este encuentro pretende fortalecer los lazos de amistad entre las distintas familias de los seminaristas por medio de la celebración litúrgica de la fiesta del Apóstol Santiago, “como una oportunidad para las familias para que conozcan el lugar donde viven sus hijos y se sientan comprometidos con esta institución”. Parte del compartir fue recibir una conferencia sobre los valores familiares, que la impartió la psicóloga Judit Sesam, cercana colaboradora en el acompañamiento psicológico de los seminaristas. Dicha conferencia concluyó con una dinámica muy interesante en la que los padres entregaron a sus hijos, de manera simbólica, una herencia espiritual rica en valores y actitudes positivas, y le dejan libre para que elija el camino por el cual va a servir más y mejor a Dios, a su familia y a la sociedad.

ACTIVIDADES En la noche, las familias disfrutaron de un programa con los talentos artísticos de los seminaristas, también con el Grupo de danzas folklóricas Proyección magisterial Zonzóntle y la animación musical del sacerdote hondureño Jaime Mathews.
Otras actividades que se realizaron fue un encuentro deportivo, juegos tradicionales, una catequesis mariana y un resumen sobre la vida del apóstol Santiago. Concluyó con la Misa presidida por Monseñor Ángel Garachana.
Las familias de los seminaristas pudieron conocer de cerca la obra del Seminario, a los responsables de su formación y el ambiente que esta casa ofrece a sus hijos, mientras estos van discerniendo la voluntad de Dios en sus vidas, sobre todo la llamada especial al sacerdocio ministerial. “Lo más bonito es ver las familias que vienen a visitar a los seminaristas, para estar con sus hijos y conocer todo lo que ellos están aprendiendo aquí”, comentó Sor María Daysi García, de la congregación Sagrada Familia, y sirve en este seminario desde hace tres años. “Es una experiencia nueva para ellos, los jóvenes están contentos de estar descubriendo su vocación”.
Sor María dijo que el itinerario de los jóvenes que residen en el seminario, además de estudiar, se dedica a la oración de vida comunitaria, comparten trabajos y reciben diversas clases. “Para mí es una alegría servirles a ellos. Se comparte con la juventud porque los jóvenes son la esperanza, el futuro de la iglesia, entonces por eso nosotros nos preocupamos por ellos, para que tengan una buena formación”.
Desde Santa Cruz de Yojoa, llegó doña Esther Chávez, abuela del seminarista Cristian Armando Urraco. “Me siento tan emocionada, orgullosa porque el Señor ha hecho el llamado en este muchacho”. Doña Esther recuerda que desde que Cristian era un niño, él decía que quería ser sacerdote.

El dato
Un hijo para Dios
Zulema Bonilla madre del seminarista José Enrique Sánchez Bonilla, visitó por primera vez el seminario menor. “Mi hijo tiene vocación, desde que salí embarazada de él, yo se lo ofrecí al Señor, porque fue un caso bien especial. Si a mi hijo le gusta servir a Dios, entonces está bien para mí. Me siento muy orgullosa de él”.

A %d blogueros les gusta esto: