Arquidiócesis

Unidos por un “paisanazgo” centenario

Lepaterique y Ojojona
Unidos por un “paisanazgo” centenario
Con el tradicional Guancasco o paisanazgo como también se le conoce, las parroquias Santiago apóstol y San Juan Bautista de Ojojona celebraron recientemente la fiesta patronal de Lepaterique.
Texto y fotos:Eddy Romero
emromero@unicah.edu
Síguenos en http://www.fidesdiariodigital.com
Desde hace más de 263 años, los feligreses de Lepaterique y Ojojona realizan el tradicional Guancasco, en el marco de la fiesta patronal en honor a Santiago apóstol. Una verdadera fiesta en donde predominó la alegría de los pobladores, el fervor de los más ancianos y la creatividad de los más jóvenes. Este fue el escenario en donde centenares de fieles de ambos municipios se encontraron en torno a la fe.
Lepaterique, participa con una imponente imagen del hijo del trueno, mientras que los fieles de Ojojona portaban en sus brazos una imagen de menor tamaño del mártir San Sebastián. El polvo de las calles, la amabilidad de su gente, la alegría de los niños son característicos de este lugar, que en años anteriores también ha sido conocido por la frescura que produce su bosque, pero que en este año, se ve limitado, por la gran embestida del gorgojo descortezador de pino, que ha pintado de rojizo este pintoresco pueblo.
Más de 257 peregrinos salieron desde el día anterior desde Ojojona, para participar de esta fiesta religiosa. Caminaron más de siete horas, con mucha devoción para ser testigos de la hermandad entre ambos pueblos.
El sonar de las milenarias campanas que algunas datan del siglo XVI, convocan al pueblo para el inicio de la fiesta patronal. Previo al Guancasco, se celebró la Eucaristía, que presidió el padre Tony Salinas, en compañía de los presbíteros Marco Antonio Durán, José Antonio Esquivel y Mario Portillo. El templo lucía abarrotado, estaba debidamente decorado. En un costado se encontraban las imágenes de cada uno de los municipios. Allí llegaban cientos de fieles, en su mayoría de contextura pequeña, con rasgos lencas y con una gran religiosidad popular. En la procesión de ofrendas, presentaron vasijas de barro, frutas y verduras, así como el cayado del apóstol Santiago. De igual manera, presentaron la Palabra de Dios, junto a las ofrendas de pan y vino.
MENSAJE En el mensaje, el presbítero Salinas dijo que esta celebración del apóstol Santiago en Lepaterique “es un signo del testimonio que tenemos que reflejar, el que da la cara por Cristo, no queda defraudado, el Señor cumple sus promesas en él o ella”.
Asimismo, dijo que  “la Palabra de Dios nos invita a recordar cuatro verbos que están presente en el camino del seguimiento de Cristo. El primer verbo es conocer, el primer gesto de amor por quien quiera seguirle es que nos llama a conocerlo, es el primer motivo que nos reúne aquí en torno a la memoria de la sangre del apóstol Santiago”.
“No se puede amar lo que no se conoce, el discípulo busca conocer a Jesús. El segundo verbo es amarlo, el segundo camino del discípulo no sólo es conocer, es pasar del conocer al amor. Santiago nos enseña que el verdadero discípulo conoce y ama al Señor. El tercer verbo es seguirlo, este seguir a Jesús, es tomar en serio su palabra, es querer dar la cara por Él. De allí el siguiente verbo es servir, la vocación cristiana en el seno de la parroquia es para ser servidores y el que quiera ser el primero, hágase el último, cuidado con andar con protagonismos que dividan, porque entonces no estoy sirviendo” finalizó.
Al finalizar la Eucarística se hizo un recorrido con las imágenes de los santos por los alrededores de la comunidad, acompañados de centenares de personas  a quienes no les importó caminar bajo el ardiente sol que en ese instante había, el sonido de las campañas se escuchó durante la procesión. Una vez terminada la peregrinación se prosiguió al esperado encuentro de imágenes, las banderas empezaron a flamear, los tambores a sonar, y los gritos, vivas y aplausos no se dejaron de escuchar.

A %d blogueros les gusta esto: