Editorial

Editorial del Domingo 10 de Julio de 2016

p4editorialInstitucionalidad y respeto a la ley
La paz (“tranquilidad en el orden” como la definía San Agustín) es un elemento esencial en la vida de toda sociedad, Ningún esfuerzo por alcanzarla resulta estéril, sobre todo si se fundamenta en una institucionalidad firme y en el respeto a la Ley.
Toda convivencia implica la existencia de un contexto institucional, formado por la diversidad de proyectos y de sujetos que interactúan socialmente. Cuando se habla de una sociedad ordenada y justa, se piensa en una institucionalidad que observa los mecanismos de control, que fortalecen las estructuras y el funcionamiento adecuado de las instituciones.
La situación de inseguridad que impera en Honduras en la actualidad, es el resultado  de la corrupción descubierta en algunas instituciones estatales y privadas, que han desnaturalizado su función de servicio al público. Instituciones que se volvieron incapaces de brindar posibilidades de un desarrollo humano sostenible, además del respeto a la dignidad humana de las personas que suponen atender.
El detonante para que el pueblo hondureño tomara mayor conciencia de la debilidad institucional de la nación, fue cuando se comenzó a descubrir el enorme saqueo a que fue sometido el Seguro Social. Una institución sostenida con las aportaciones de la clase trabajadora, la cual sufrió las consecuencias del deterioro de los servicios asistenciales de salud, de los cuales eran derechohabientes.
A partir de ese momento, todas las instituciones públicas y privadas están cubiertas por la sombra de la sospecha. De tal manera que actualmente existe  una permanente vigilancia, en todo el país, a hospitales, centros de salud, centros educativos etc.
Y se ha logrado encontrar, que miembros de  la institución encargada de proteger la ciudadanía como es la Policía Nacional, estaban vinculados a las actividades de narcotráfico y extorsión, a tal grado que la reestructuración de  su organización, resulta
ser masiva. Inclusive con extradición hacia norteamérica de algunos de sus antiguos oficiales.
Como toda institución está compuesta de estructura (la forma en que está organizada)
y de proceso (las funciones que debe cumplir), su existencia y las funciones que realiza, tienen que estar cimentadas en el respeto a la ley que les da vida.
Ejemplo de lo anterior es la Universidad Nacional de Honduras (UNAH) cuya  existencia está fundamentada en la Ley Orgánica de la Universidad Nacional, En el actual conflicto, entre los estudiantes y las autoridades, las diferencias deben ser resueltas por medio de un diálogo franco, respetuoso y sensato. Pero el cual debe estar encuadrado dentro de los parámetros de la ley fundante.
Si, por otra parte, de lo que se trata es que los representantes estudiantiles para integrar los órganos de gobierno de la UNAH, sean electos por el estudiantado, se necesita estructurar un proceso de elecciones estudiantiles, para asegurar una participación transparente de todo el alumnado, lo cual tomará algunos meses.
De manera que lo único expedito para mantener vigente la función formativa de la institución y resolver el conflicto, a corto plazo, es establecer, de inmediato, un proceso de diálogo respetuoso, sincero y constructivo, para lograr consensos que conduzcan a un proceso armónico de entendimiento.
La UNAH como institución, es parte vital de la riqueza científica y cultural de la nación. Es una institución donde se asimilan, se estructuran y se relacionan  aquellos principios y valores, éticos y morales, fundamentales para la construcción de una convivencia donde imperen la paz y la justicia. En lo político, en lo económico y en lo social.
La estructura y los procesos de toda institución tienen que ser respetados, si se desea que sea eficiente en el cumplimiento de sus objetivos y metas. No se puede violentar el marco jurídico que regula las relaciones existentes, dentro de ninguna institución, pues se corre el peligro de dañar la misma institución, evitándole cumplir los propósitos para lo cual fue creada.
La formación de profesionales universitarios capacitados, constituye uno de los mayores aportes al desarrollo de Honduras. Sólo con el cultivo de la ciencia y la tecnología el país tiene la posibilidad de encontrar soluciones adecuadas para mejorar las condiciones de vida de la población.
Atendamos el consejo del Señor Jesús: “Ponte de acuerdo con tu adversario…… mientras vas con él por el camino”.

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