Arquidiócesis

Cuatro nuevos obreros para la mies en fiesta de San Pedro y San Pablo

Cuatro nuevos obreros para la mies en fiesta de San Pedro y San Pablo
“Que bello que desde hoy no van a militar ni en el Real Madrid, ni en el Barcelona ni en el Olimpia, ni en el Motagua pero si le tienen que meter goles al mal, tienen que golear la corrupción, tienen que golear el pecado, tienen que meterle goles a la violencia para que Honduras cambie”.
Texto y fotos: Suyapa Banegas
sbanegas@unicah.edu
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Un día de júbilo se vivió en la Arquidiócesis de Tegucigalpa, y es que en la fiesta de San Pedro y San Pablo el gozo se apoderó de los asistentes a la  Basílica Nuestra Señora de Suyapa  ya que  fueron testigos de la Ordenación Presbiteral de cuatro nuevos obreros para la mies, quienes recibieron su ordenación sacerdotal de manos de Su Eminencia Cardenal Óscar Andrés Rodríguez S.D.B.
La Basílica Nuestra Señora de Suyapa lució abarrotada de fieles que acompañaron fraternalmente a los hasta entonces diáconos: Daniel Gerardo Velásquez, Héctor Antonio López, Orvin David Morales y Renán Carrillo López.
La Eucaristía fue concelebrada por Monseñor Juan José Pineda, Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis y  por gran parte del Clero arquidiocesano y de otros lugares del país que junto al pueblo de Dios participaron en esta acción de gracias.
Cada uno de los nuevos presbíteros se hizo acompañar de sus familiares, quienes al momento de la procesión de entrada cargaban los ornamentos con los que serían revestidos los hasta entonces diáconos.
Los cuatro fueron llamados por su nombre para ser ubicados cerca del Altar Mayor frente al Cardenal Rodríguez, quien en la homilía les exhortó a perseverar en este camino a ejemplo de San Pedro y San Pablo,  evangelizadores y apóstoles incansables del Reino de Dios.

TESTIGOS DE LA FE “ Cada uno con su personalidad propia han sido testigos de la fe y del amor a Cristo, igual manera nuestra Iglesia Arquidiocesana se llena de júbilo con la ordenación sacerdotal de estos cuatro diáconos que por amor al Señor Jesús entregan sus vidas al Señor”.
“Tanto San Pedro como San Pablo respondieron con prontitud al llamado y se convirtieron en protagonistas de la historia de la primera comunidad, también nuestros queridos diáconos: Renán allá en Comayagua, Héctor en el sur, Gerardo entre Guaymaca y Juticalpa y Orvin David entre Progreso y Tegucigalpa, ellos con su historia personal y familiar han sido llamados por el Señor Jesús y hoy responden y vamos a oir de sus labios “Sí estoy dispuesto”.
“Asumir el ministerio ordenado no es un privilegio ni un honor,  es configurarse con Cristo y estar dispuesto  a llevar la cruz siguiendo al maestro.  También ustedes han tenidos sus pruebas y han superado las dificultades para llegar hasta este momento”.
“También hoy se persigue a la Iglesia de diferente manera: no seas tonto ¿para qué te haces sacerdote si eres inteligente y puedes hacer una carrera?.. Y acaso el sacerdocio es para tontos pues…Hoy como ayer la comunidad cristiana ora incesantemente por sus sacerdotes”.
“ San Pedro y San Pablo son dos personas bien diferentes, pero al servicio del mismo Evangelio, dos apóstoles con carácter propio, con virtudes y defectos, con campos diferentes de historia y de actuación pero ambos enamorados de Cristo y valientes testigos suyos, así como ustedes”.
“Que bello que desde hoy no van a militar ni en el Real Madrid, ni en el Barcelona ni en el Olimpia, ni en el Motagua pero si le tienen que meter goles al mal, tienen que golear la corrupción, tienen que golear el pecado, tienen que meterle goles a la violencia para que Honduras cambie.  En ese partido cuenten con el apoyo de toda la “afición” que está aquí con nosotros”.

RITOS DE ORDENACIÓN Después del mensaje se procedió a realizar los ritos propios de esta celebración, los que se vivieron con mucha devoción frente a toda la comunidad allí presente.
Cada uno de los hasta entonces diáconos se postró en el suelo, en señal de humildad y de súplica. Mientras se entonaron las letanías de los santos.
Seguidamente el Cardenal Rodríguez y el resto del clero impusieron las manos a los ahora sacerdotes, quienes a continuación fueron revestidos con los ornamentos del sacerdocio. Una vez revestido, El Cardenal Rodríguez ungió sus manos con el Santo Crisma.
Además, les entregó a cada uno el cáliz y la patena diciendo” recibe la ofrenda del pueblo santo para presentarla a Dios. Considera lo que realizas e imita lo que conmemoras y conforma tu vida con el misterio de la cruz”.
Finalmente como muestra de acogida en el presbiterio, el Cardenal Rodríguez  y los demás concelebrantes, les dieron un abrazo a cada uno de los nuevos sacerdotes.
Al final de la celebración la comunidad allí presente no dudó en pedir la bendición a los nuevos presbíteros que desde hoy serán embajadores de la misericordia de Dios, llevando la Buena Nueva al pueblo de Dios.

El dato
Agradecimiento a los Presbíteros
Antes de finalizar la Eucaristía el presbítero Renán Carrillo agradeció en nombre de todos los nuevos presbíteros a todos los que los han acompañado a lo largo de este camino: “ustedes mis queridos hermanos han sido testigos de lo que Dios ha realizado en nosotros para bien de todos, el ministerio no es nuestro, salimos del pueblo para servir a Dios en medio del pueblo, no nos ordenamos por méritos propios sino porque la gracia de Dios nos ha hecho dignos de ello”.

Mensaje del Papa Francisco en Jubileo de los Sacerdotes 2016
“Queridos sacerdotes, en la celebración eucarística encontramos cada día nuestra identidad de pastores. Cada vez podemos hacer verdaderamente nuestras las palabras de Jesús: «Esto es mi cuerpo que se entrega por vosotros». Este es el sentido de nuestra vida, son las palabras con las que, en cierto modo, podemos renovar cotidianamente las promesas de nuestra ordenación. Les agradezco su «sí», y por los tantos «sí» escondidos de todos los días, que sólo el Señor conoce. Les agradezco por su «sí», para dar la vida unidos a Jesús: aquí está la fuente pura de nuestra alegría”.

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