Arquidiócesis

Fe y alegría en la colonia Kennedy

Fe y alegría en la colonia Kennedy
Esta fecha fue propicia para que se administrara el Sacramentó de la Confirmación, a más de 24 hombres y mujeres que decidieron ser testigos de Cristo.
Texto y fotos: Lilian Flores
liflores@unicah.edu
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Feligreses de la Colonia Kennedy y alrededores se sienten muy dichosos de tener como patrón al precursor de Jesucristo,  el cual su nombre significa “Dios ha hecho prodigios” y quien  en su misión se entrega totalmente viviendo en penitencia, austeridad, y celo por las almas. El sonido de los cohetes anunciaba que la parroquia que lleva el mismo nombre del discípulo más  amado de Jesús estaba de fiesta. Esta fecha fue propicia para que el padre Carlo Magno Núñez, Canciller de la Arquidiócesis administrara el Sacramento de la Confirmación, a más de 24 hombres y mujeres que decidieron ser testigos de Cristo.
Llegada las cinco y media de la tarde se ultimaban detalles para que la celebración saliera a la perfección, los lectores repasaban las lecturas, el coro afinaba los instrumentos, mientras que los feligreses y confirmandos cubrían los espacios hasta que el templo quedó repleto. El olor a incienso y el canto dio pasó a la procesión de entrada encabeza por la cruz, seguida por los acólitos y sacerdotes celebrantes, padre Carlo Magno, Nino Sacchi, párroco y los vicarios Óscar Solórzano, y José  del Carmen, mientras la procesión llegaba al altar, el pueblo acompañó el canto con palmas en señal de alegría.

CELEBRACIÓN Después de haberse  proclamado el Santo Evangelio, el párroco le presentó al padre Carlo Magno los nuevos confirmandos, dando fe de que estaban debidamente preparados para recibir el Sacramento de la Confirmación.
Como parte de la homilía el padre Magno dijo que Juan el Bautista es la promesa a aquella pareja estéril de Zacarías e Isabel que guardaban el amor de Dios. Juan comprendió su misión, cuando le preguntaban  si él era el Mesías, él decía no, yo soy la voz  que clama  en el desierto, detrás de mí viene el que es más grande que yo. Así se refería a quien él tuvo el honor de presentar a los hombres, por eso la Iglesia se alegra con su nacimiento porque él nos presentó al verdadero Mesías. “Celebrar esta fiesta es tomar en la vida de la Iglesia cada uno de nosotros un papel protagónico como el del Bautista que preparó el camino del Señor, con un Bautismo de conversión invitando a todos a convertirse al Señor y que todos conozcan  a Dios que es la verdadera razón de nuestra existencia”.
A los jóvenes confirmandos también  les dijo que ellos estaban llamados a ser testigos de Cristo en  el mundo, “dejen que él venza en ustedes, que ustedes vayan muriendo a su capricho, que vayan muriendo a la vida del pecado, dejen que el habite en ustedes, con la luz de Cristo ustedes van  erradicar la oscuridad del pecado, la oscuridad que el mundo nos presenta disfrazados de buenas cosas, pero que a los ojos de Dios no son buenas”. Al finalizar la homilía se prosiguió con  los signos que corresponden al rito de la Confirmación, desde ese momento la Iglesia cuenta con nuevos testigos, que han sido llamados a servir al señor.

El papel de Juan el Bautista nos toca tomarlo a nosotros, tenemos que ser protagónicos de la vida de nuestra Iglesia, tenemos que presentar al mundo  la “Alegría del Evangelio”, cada uno de nosotros debe de ser un Bautista que predique la conversión al mundo,  la misión de la Iglesia no sólo es de nosotros los sacerdotes, de las religiosas, de los laicos comprometidos, ni de los movimientos apostólicos,  es de cada uno de los bautizados”
Padre Carlo Magno
Canciller de la Arquidiócesis.

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