Choluteca Diócesis

El Seminario Menor Pablo VI cumple sus Bodas de Oro

El Seminario Menor Pablo VI cumple sus Bodas de Oro
Dios se sirve de mediaciones personales e institucionales que ayudan a escuchar, interpretar y seguir con libertad su voz.
Texto y Fotos
Oscar Ibrahan Rodríguez
ibrahanrodriguez@yahoo.com
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El clero y feligresía de la Diócesis de Choluteca estuvo de fiesta recientemente con la celebración del 50 aniversario del Seminario Menor Pablo VI.
Dos días con actividades deportivas, culturales y espirituales que llenaron de alegría a sacerdotes, religiosas, seminaristas, ex seminaristas y familias que asistieron a esta fiesta, convirtiendo el Seminario Pablo VI en un lugar de encuentro y fraternidad como hermanos en Cristo.
El primer día de la celebración (sábado), la Eucaristía la presidió Monseñor Héctor David García, primer Obispo fruto de la formación de Delegados de la Palabra y de la formación en el Seminario Menor Pablo VI en la Diócesis de Choluteca, recién nombrado  secretario de la Conferencia Episcopal de Honduras.
El Domingo, la Santa Misa la presidió Monseñor Guido Charbonneau, Obispo de Choluteca,  y fue concelebrada por más de 20 sacerdotes, entre ellos el secretario de la Nunciatura Apostólica en Honduras, Padre José Antonio Rodríguez y Monseñor David García. Además de una masiva presencia del pueblo de Dios que peregrina en la Diócesis del sur.
Por primera vez de realizó una maratón “Corriendo por el Seminario Menor” y como novedad también se desarrolló un hípico en dicha casa de formación. tradicionalmente la noche cultural estuvo animada por los seminaristas mayores y menores; sin faltar  el toque cultural de danzas folklóricas con jóvenesde la región.
La Conferencia Episcopal Española ha elaborado una reflexión sobre el valor del Seminario Menor hoy, la cual es válida para todo el mundo. En el caso particular de esta fiesta en Choluteca se comparte el siguiente segmento  sobre la función de esta casa de formación:
El Seminario Menor es una institución que ha dado muchos frutos en la Iglesia a lo largo de su historia. Creemos que hoy y en el futuro puede seguir cumpliendo la misma función. Estamos convencidos de que Dios sigue llamando también a niños y adolescentes, a quienes ha elegido «desde el seno materno» para colaborar en su proyecto de salvación,como se manifiesta en el profeta Jeremías (Jer 1,5) o en Juan
Bautista (Lc 1,15). Pero normalmente Dios se sirve de mediaciones personales e institucionales que ayudan a escuchar, interpretar y seguir con libertad su voz. Tal es el caso de Elí en relación con Samuel. «Comprendió Elí que era el Señor quien llamaba al niño y dijo a Samuel: Vete y acuéstate y si te llaman dirás: Habla Señor; que tu siervoescucha» (1 Sam 3, 9).

Por su parte Monseñor Guido Charbonneau expresó:
“En los primeros 10 años del Seminario, los padres Yván, Joaquín y Gil recibieron jóvenes en lo que entonces se llamaba la Villa Paulo VI. Eran buenos muchachos, pero ninguno se sentía llamado a la vocación sacerdotal. Algunas personas dijeron que lo mejor era cerrar el Seminario, porque representaba muchos gastos. Después de 10 años de funcionamiento, los padres formadores supieron leer los signos de los tiempos y cambiaron la fórmula del Seminario, para cultivar más específicamente la vocación sacerdotal. Dios hizo surgir vocaciones sacerdotales cuando quiso; hizo crecer en los corazones de los jóvenes el deseo de ser sacerdotes y el amor al sacerdocio. El primer sacerdote egresado del Seminario Menor, Padre Florentino González, fue ordenado en 1984, 19 años después de la fundación del Seminario. Los padres formadores no buscaron un protagonismo personal, supieron ser transparentes a la acción de Dios. Se esforzaron por agradar al Señor, como nos dice San Pablo. Y Dios actuó a través de la formación integral que se daba en el Seminario, con los medios sobrenaturales que los formadores ofrecían: la dirección espiritual, el sacramento del perdón y de la Eucaristía, los retiros espirituales, y la misma vida comunitaria.
Hoy podemos darle gracias al Señor, porque la semilla de la vocación sacerdotal sigue creciendo en el corazón de los jóvenes que están en el Seminario Menor y en el Seminario Mayor. Los resultados son bellos: un obispo diocesano, MonseñorHéctor David García y más de 30 sacerdotes diocesanos.
La fórmula del Seminario Menor existe solamente en dos de las nueve diócesis de Honduras. Solamente San Pedro Sula y Choluteca tenemos un Seminario Menor. Para mí es importante el Seminario Menor, no sólo como lugar de formación, sino también como una casa donde muchos jóvenes se sentirán atraídos y acompañados en su búsqueda vocacional. ¡Que Dios bendiga el Seminario Menor!” afirmó Monseñor Charbonneau.
El Seminario Menor actualmente es dirigido por el Padre Mercedes Rivera como rector y el Padre Heber Espinal, director espiritual.A esta labor también les acompañan las hermanas religiosas de la Sagrada Familia, quienes para los seminaristas son como madres quienes les ayudan en su proceso de preparación al sacerdocio.

Participación de Monseñor David García: Durante la homilía de Monseñor David García, Obispo de Yoro, expresó su fraternidad y agradecimiento con la Diócesis sureña: “Pensar más que en las paredes del Seminario Pablo VI, es agradecer esa oportunidad de estudio en cuatro años que esta casa me albergó para emprender el viaje de mi realización de vida, debido a los escasos recursos económicos de mi familia, no era posible acceder a estudios secundarios para llegar al Seminario Mayor. Agradezco a los sacerdotes promotores vocacionales, buenos sembradores, con acompañamiento en el discernimiento.
Agradezco a mis bienhechores que colaboraron en mi formación, algunos indirectos que ofrecían trabajo. Recuerdo que ganaba noventa lempiras al mes trabajando cuatro horas diarias. Gracias a muchos laicos que hacen su apostolado promoviendo las vocaciones.
Aquí aprendimos a dar respuesta a aquella interrogante que Jesús le hizo a Pedro: ¿Me amas?  Aprendimos a decir con Pedro: Si, Señor, tú lo sabes, tú lo sabes todo.Tú sabes que te queremos.
Es aquí donde aprendimos a discernir la voz de Dios en medio de tantas voces del mundo, algunas veces tentados a correr tras otras voces, que no era la voz del Pastor, que no es la voz del Dios único. Aquí aprendimos a orar, a tomar en serio, la vida en oración. Se convirtió en una experiencia con el Señor que estaba a la puerta llamándonos.
Aprecio mucho la vida austera que los sacerdotes nos acostumbraron, una exigencia hermosa, para forjar el carácter del sacerdote. Nos enseñaron todo eso con su testimonio y la palabra oportuna. Doy gracias a Dios por estos 50 años que han dado fruto” Afirmó Monseñor David García.

La Santa Sede en esta celebración  Como parte de la Iglesia Universal, su Santidad Papa Francisco envió una carta para dicha celebración hacia el Seminario, la cual fue leída por el Padre José Antonio Rodríguez, secretario de la Nunciatura Apostólica en Honduras.

Casi el 90 % de los sacerdotes diocesanos de Choluteca y Valle, han sido formados en dicho Seminario. Son más de mil jóvenes que se han formado en su momento a través de 50 años; son un bien para la sociedad, muchos se encuentran sirviendo en alguna comunidad, laicoscon valores que siguen su apostolado.
Presbítero Mercedes Rivera
Rector del Seminario Menor Pablo VI,

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