Opinión Punto de Vista

“Cómo ser un buen político”

p6manuel“Cómo ser un buen político”
Manuel Cerrato
Periodista Fides
El político como humano que es tiene sus defectos y virtudes, tanto en lo personal como en la profesión que ejerce. Lo fundamental en él, como en una persona cualquiera, es que la balanza de su mundo interior se encuentre siempre estabilizada a favor de lo que denominamos virtudes. Obviamente éste debe poseer unos ideales que sean la base de esa tarea, de ese esfuerzo, que ha de ayudarle siempre a la toma de decisiones en beneficio de la sociedad. Si un político tiene sensibilidad, capacidad de decisión, amor por la política y claridad en las ideas para que éstas se transformen en realidades útiles, fructuosas, para la población que gobierna, podemos decir que esa persona es, políticamente, buena.
El político corrupto no tiene futuro, si bien al principio parecerá fácil salirse con la suya, más temprano que tarde toda mentira se descubre. Si miramos a nuestra sociedad y reflexionamos un momento en lo difícil que muchas veces nos resulta como ciudadanos ser honestos y por consiguiente coherentes con nuestros actos y pensamientos, muchos llegaríamos a la conclusión de que la corrupción parece ser la única opción para sobrevivir y sobre todo para alcanzar lo que anhelamos: bienestar económico y un mejor nivel social, pues con trabajo arduo y esfuerzos nobles parecería que nunca llegaremos a obtenerlos, o tal vez tardemos demasiado tiempo.Un buen político tiene que disponer de virtud política, una mezcla de espíritu de justicia, verdad, honestidad y sentido de vida, alguien con principios pero al mismo tiempo fuerte de espíritu, que se anticipa a los hechos y se adapta rápidamente a las realidades. Debe ser muy consciente de que siempre tendrá que responder ante alguien. Todos sus actos y sus consecuencias deben ser responsables porque conllevan una gran influencia en la sociedad.
Los buenos políticos deben tener integridad para hacer frente a los retos que se les vayan presentando, es decir, no basta con llevar a cabo lo que dicen o prometen, sino también tienen el deber de solventar, satisfactoriamente, los nuevos problemas que se le planteen. Del mismo modo, la ética, la moral y los valores, así como la autodisciplina son indispensables para ellos. Si practican éstas, resistirán las tentaciones, en especial, donde la corrupción es el camino fácil para hacer dinero. Asimismo, el buen político debe establecer un alto nivel de credibilidad para aglutinar a la sociedad a su alrededor y poder concretar y alcanzar los objetivos, realistas y viables, establecidos.Un político debe ser de noble corazón, y entregado con fervor a hacer el bien sin esperar el momento para dejar mal parada su reputación amenazado por, las comisiones y los distintos entes fiscalizadores que buscaran a toda costa pruebas contundentes  para que este pueda ser juzgado en cualquier tribunal y lo que es peor a ser rechazado por aquellos que le dieron el voto una vez creyendo en su intachable nobleza de ser un hombre probo, recuerden que  muchos políticos no tendrán cabida en ser electos porque la población estudiara el comportamiento políticos que pretendan buscar cargos de elección popular, y sobre todo los que van por la reelección muchos de ellos, recibirán el llamado voto de castigo por no haber sido honestos con su pueblo, mi intensión desde ahora es cambiar la actitud de muchos que no han sido honestos por quienes depositaron la confianza para que fueran verdaderos representantes del pueblo en la tarea encomendada a través del sufragio.

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