Arquidiócesis

Devoción y fe en fiesta en honor a su patrón

Devoción y fe en fiesta en honor a su patrón
La feligresía de la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús
se regocijó el día del santo patrono para rendirle culto, más que todo el compromiso a ese amor que brota
del corazón de Jesús hacia los demás
Texto y fotos: Manuel Cerrato
mcerrato@unicah.edu
Síguenos en http://www.fidesdiariodigital.com
El templo lucía completamente abarrotado, ni la fuerte lluvia que caía en ese momento mermó a la feligresía que llegó con alegría a participar de esta devoción que día a día crece en la Iglesia católica.
La celebración inició con el rezo el Rosario, la Hora Santa y posteriormente la Solemne Eucaristía, presidida por el párroco Ricardo Banegas el vicario Samuel Bonilla y el diácono Héctor Antonio López.
Llegaron los feligreses de los tres  sectores de la Parroquia, sede Central Sagrado Corazón de Jesús, Capilla nuestra señora de Perpetuo Socorro de la colonia El Hogar, y la Capilla San Antonio de Padua en la aldea y colonia la Joya.

MENSAJE  En la homilía el diácono Héctor Antonio se refirió a esta solemnidad de la siguiente manera: La teología que gira en torno al Sagrado Corazón de Jesús o al corazón sangrante herido del Señor Jesús muerto en la Cruz nos habla en primer lugar de los sacramentos, que del corazón de Jesús brotó sangre y agua cuando el soldado atravesó el costado esos son los sacramentos, y del corazón de Jesús brota la Iglesia tiene un significado sumamente importante.
Para nosotros  la fiesta parroquial simboliza a la Iglesia que brotó del corazón de Jesús que camina en la parroquia Sagrado Corazón de Jesús reunida hoy porque en esta fiesta están congregadas las tres capillas  que conforman esta parroquia, tiene un sentido mucho más importante en el amor de Dios en toda la Iglesia para nosotros significa la comunión parroquial.
Dios se ha unido a nosotros, nos ha elegido, y este lazo es para siempre, no tanto porque somos fieles, sino porque el Señor es fiel y soporta nuestras infidelidades, nuestras lentitudes, nuestras caídas.
El amor fiel de Dios por su pueblo se manifestó y realizó plenamente en Jesucristo, el cual, para honrar el lazo de Dios con su pueblo, se hizo nuestro esclavo, se despojó de su gloria y asumió la forma de siervo.
Este amor, esta fidelidad del Señor manifiesta la humildad de su corazón: Jesús no vino a conquistar a los hombres como los reyes y los potentes de este mundo, sino que vino a ofrecer amor con mansedumbre y humildad.
La fidelidad de Dios nos enseña a acoger la vida como acontecimiento de su amor y nos permite testimoniar este amor a los hermanos en un servicio humilde y manso concluyó.
Antes de concluir la Eucaristía se admitieron y bendijeron dos nuevos acólitos como servidores asignados en las celebraciones junto al altar, fueron recibidos por un fuerte aplauso por toda la feligresía.

A %d blogueros les gusta esto: