Editorial

Editorial del Domingo 12 de Junio de 2016

p4editorialDivino tesoro
¡Divino Tesoro! Así llamó el excelso poeta Rubén Darío a la juventud. Ese estadio de la vida humana, que es eminentemente formativo, para el desarrollo de las habilidades, de los dones y las destrezas de la persona. Y para definir su situación en el espacio en que le corresponda actuar, en la vida comunitaria en que está inserta.
Ayer 11 de junio, en Honduras se celebró, sin mayor trascendencia para la nación el “Día del Estudiante”. Atrás quedaron las épocas, en que los alumnos agrupados en la Federación de Estudiantes Universitarios (FEUH) reclamaban en esa fecha, su derecho a expresar sus opiniones sobre la marcha de la nación. Aunque posteriormente, la vulgaridad y la procacidad, utilizadas en sus últimas manifestaciones, dieron al traste con el interés popular de seguirlas acuerpando.
Hoy, algunos estudiantes universitarios hondureños (en la UNAH), están inmersos en una dura lucha contra la autoridad académica. Algunos grupos propugnan e impulsan posiciones, que son contrarias a los principios y a los valores, que promueven y sostienen la excelencia,tanto en la docencia, como en el aprendizaje.
Existen estudiantes que están dedicados a  un inútil desgaste de energías; por oponerse a estándares educativos que son aceptados en toda su amplitud, por las distintas universidades, no de Honduras únicamente, sino del mundo entero.
En su disenso con la autoridad académica, grupos de universitarios se han tomado las instalaciones universitarias, suspendiendo las clases Con lo cual perjudican a los otros estudiantes y a muchas personas ajenas a la UNAH.
Aunque, por otra parte,manifiestan las autoridades universitarias que existen otros grupos de jóvenes en el seno de la Institución, que han expresado ciertas sugerencias y observaciones puntuales, que deben ser consideradas por su seriedad y objetividad, para la mejora de las normas académicas recién implantadas.
Y es que desgraciadamente, en Honduras se está dando un enlace entre juventud y violencia. Como la pertenencia de miles de jóvenes a pandillas criminales. Otro ejemplo reciente fue la toma de centros educativos, en distintos lugares del país, para que el Ministerio de Educación, permitiera otras actividades como requisito de graduación en la secundaria, y no sólo el proceso de alfabetización de adultos.
Tal parece que debido a las condiciones de violencia intrafamiliar y ambiental, en que viven muchos jóvenes, no tienen capacidad para dialogar, consensuar y trabajar, por la creación de ambientes de entendimiento y mutua comprensión.
Y es que una porción significativa de  los jóvenes hondureños, están siendo víctimas de graves problemas sociales, políticos y económicos. Sobre todo, son afectados en gran manera, por formar parte de hogares desintegrados. Lo cual les obliga que tengan que incorporarse prematuramente, al mundo del trabajo para contribuir a la manutención familiar.
Pero, de acuerdo a la naturaleza y nivel de desarrollo de la economía hondureña, existe un alto nivel de desempleo juvenil. De manera que miles de jóvenes no tienen trabajo, y tampoco se están preparando por medio del estudio. Para colmo de males, muchos jóvenes ya graduados de secundaria y de la universidad no encuentran un empleo remunerado. En la zona rural es muy alto el nivel del subempleo visible e invisible. Igual situación existe en la economía informal.
Además, en los últimos años se ha incrementado la fecundidad temprana entre la población joven. El caso más reciente y dramático,  fue el parto de una niña de 10 años, quien asegura haber concebido de un joven de 14 años. No se trata de un caso aislado.
Con esta rápida vista a algunos de los problemas que viven los jóvenes hondureños, se avizora que la atención a la juventud debe ser la prioridad nacional. No solo como una actividad aislada de la DINAF, sino que es necesaria la participación de InstitucionesGubernamentales, Educativas, Religiosas y ONG´sque contribuyan en la promoción y refuerzo de Principios y Valores éticos, para salvar a diferentes sectores de la juventud.
La educación es elemento básico para la transformación de las Personas. Pues es el medio esencial para desarrollar la inteligencia, habilidades y destrezas potenciales. Es la mejor forma para que surjan ciudadanos honrados, y comprometidos con el desarrollo de la Nación.La atención a la educación de la juventud es tarea fundamental de todos. Recordemos las Palabras del Señor Jesús; “Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia….ellos serán saciados”.

A %d blogueros les gusta esto: