Editorial

Editorial del Domingo 5 de Junio de 2016

p4editorialRestaurar lo perdido
Los efectos del cambio climático en Honduras han sido de catastróficas proporciones. Lo cual se ha experimentado en la ausencia de lluvias, dando como resultado, enormes pérdidas en cosechas. Ello condujo al establecimiento de un “corredor de hambre”, donde ha sido necesario estarle supliendo víveres, durante meses, a muchas familias para que pudieran sobrevivir. Hogares que no pudieron recolectar,absolutamente nada, de lo que sembraron.
Fueron los meses que el país estuvo bajo la influencia del fenómeno del “Niño”, cuyo efecto por falta de lluvia se manifestó en altas temperaturas ambientales, lo que en Honduras desencadenó un rebrote del Gorgojo Descortezador, en los bosques de pino. Se calcula que la destrucción llegó al promedio de62,000 árboles diarios, lo cual constituye una enorme pérdida para las reservas forestales de la Nación.
La devastación provocada por el Gorgojo, se acentuó aún más, por la gran cantidad y extensión de incendios en miles de hectáreas de bosque. ¡Una verdadera catástrofe forestal! En muchos de estos incendios, se ha comprobado que existió mano criminal. Pero la mayor cantidad de estos episodios ocurrieron como resultado del intenso calor.La amplia propagación del fuego se debió a la escasez de agua para poder controlarlo.
Ahora el país estará bajo la influencia del fenómeno de la “Niña”, que comienza a mediados del año, alcanza su intensidad máxima a finales y se disipa a mediados del año siguiente. Con la llegada de este fenómeno han comenzado las lluvias desde hace una semana, de manera que en muchos lugares de Honduras ya iniciaron las siembras; y a este momento, las semillas han comenzado a germinar. Sobre todos estos aspectos, se publicaron por más de dos meses amplios reportajes en este Semanario, consultando todas las fuentes ante la gravedad del problema
Para restaurar lo perdido, el gobierno a través del Instituto de Conservación Forestal; el Ministerio Mi Ambiente; Copeco y Esnacifor; han puesto en marcha un plan de reforestación, que dio inicio el 30 de mayo, fecha en que se conmemora “el Día del Árbol” en Honduras Además existen varias instituciones de la sociedad civil que están conscientes de la necesidad de comprometerse en restaurar la población forestal perdida.
Es importante destacar las actividades realizadas por el Movimiento de Jóvenes Rebelados contra el Cambio Climático, quienes se pusieron la meta de sembrar 11 mil árboles en puntos estratégicos de cada departamento del territorio nacional. Estos jóvenes, se dedicarán a luchar contra el calentamiento global dado que representa un grave peligro para Honduras y para toda la humanidad
También todos  los centros educativos, participarán en la actividad de sembrar árboles.Incluso para muchos de los estudiantes que van a graduarse, les servirá para cumplir el requisito del Trabajo Educativo Social.
Por su parte, los agricultores que tuvieron cuantiosas pérdidas en las cosechas del año pasado, ya han construido sus “trampas de agua” para almacenar parte de las aguas lluvias, y de esa manera tener a su disposición existencias del precioso líquido, para regar las hortalizas y granos  que hayan sembrado.
Y es que la degradación climática (altas temperaturas, sequía, inundaciones, tsunamis etc.) afectan severamente la vida de muchos seres humanos. Especialmente quienes viven en condiciones más precarias (los pobres, excluidos, niños y ancianos)son los más afectados,al surgir las alteraciones ambientales por efecto del cambio climático.
Como lo expresara el Papa Francisco nos debemos interesar por los asuntos relativos al ambiente pues “el ser humano es una criatura de este mundo, que tiene derecho a vivir y ser feliz, y que además tiene una dignidad especialísima”. El Papa recuerda además, que la Creación no es otra cosa que un “acto de amor de Dios Padre”.
Cada ciudadano tiene que cultivar sólidas virtudes; sólo de esa manera tendrá la capacidad de entregarse a sí mismo, para adquirir un compromiso en todo lo referente a la ecología.
Y ello es más factible de lograr con la formación humana y cristiana que se recibe en la familia. Es en la familia donde se aprende a escuchar, para saber dialogar y ser capaces de tener una profunda conversión, sirviendo a los demás..
El amor y la comunión entre todos los hondureños, es lo que puede dar la posibilidad de consensuar criterios sobre una ecología sana.Y transitar así, por los caminos de entendimiento y de trabajo, que conduzcan a la creación de una patria, que sea “la casa común”, abierta a todos, para poder conviviren paz y con justicia.
Recordemos siempre que el Señor Jesús nos acompaña: ”Yo estaré con ustedes todos los días…..hasta el fin del mundo”

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