Buenas Nuevas

“Todos comieron…”

p12tonyAl encuentro de  la palabra… según San Lucas para la Lectio Divina
“Todos comieron…”
(Lc 9,11-17 – Solemnidad del Cuerpo y Sangre de Cristo)
P. Tony Salinas Avery
asalinasavery@gmail.com
Con la celebración del Santísimo Cuerpo y Sangre de nuestro Señor Jesucristo, nos invitamos juntos a profundizar en tan singular misterio de nuestra fe, a saber, que Jesucristo está realmente presente con su cuerpo, sangre, alma y divinidad, en las especies de pan y vino consagrados por manos del sacerdote en la celebración eucarística.
Con la narración de la multiplicación de los panes y los peces, hecha por Lucas, entramos en el memorial iniciado durante la Última Cena de Jesús, en efecto, es evidente que los gestos que Jesús hace en el fondo de ese milagro, son una copia de hizo en aquella memorable cena, en el cenáculo antes de morir. Aquí Él “toma los panes, levanta los ojos al cielo, lo bendice, los parte y se los da a los discípulos”… en la Última Cena “Jesús tomó el pan, dio gracias, lo partió y lo dio” (Lc 22,19). Este paralelo es tal vez exaltado también por la presencia de los pescados. Se sabe, en efecto, que n la palabra griega con que se indica el pescado, ichtùs, se leía el ideograma IesusChristósTheúuióssotér: “Jesucristo Hijo de Dios salvador”.
Declarando Jesús “esto es mi cuerpo, que se entrega por ustedes”, hay que detenerse a pensar en ese “por ustedes”, ya que asegura que ese cuerpo de Cristo se donó totalmente en la muerte por la liberación de todos. De Aquí, que la Eucaristía es por excelencia el sacrificio redentor supremo, es el acto supremo de amor de Jesús por los suyos. Luego teniendo en sus manos el cáliz dirá: “Éste cáliz es la nueva alianza en mi sangre”. Su muerte cruenta pues, hace el pacto definitivo, no ya a través de la sangre de víctimas, como había sucedido en el Sinaí (Ex 24), sino en la sangre del Hijo, instrumento perfecto de comunión entre Dios y los hombres.
En el marco del año Jubilar de la Misericordia, la Eucaristía por todos celebrada y vivida nos debe hacer comprender, que referida por Lucas, en el contexto de la multiplicación de los panes, brota de la compasión y la misericordia que el Señor ha tenido por las multitudes, a quiénes Él desea dar de comer, y que hoy nos pide, como lo pidió el ayer el texto a los discípulos: “Denles ustedes de comer”.
Unidos a tan maravillosa y sugestiva celebración de toda la Iglesia del Pan bajado del cielo, no puedo menor de manera comparativa, pensar en FIDES, como el alimento de los que “todos comieron”, desde hace 60 años en nuestra realidad eclesial. Dicha inspiración ha traído el alimento venido como lectura, nos ha llenado de la Palabra de Dios y de los muchos artículos teológicos y pastorales, como informaciones que han venido construyendo la conciencia y el intelecto de cuántos desde muchos años, hemos visto en FIDES, la cara escrita de una Iglesia que peregrina, alegre y comprometida por la causa del hombre y la mujer hondureña, que es sin duda la causa misma de Cristo y de su Iglesia. FELICIDADES AL SEMANARIO FIDES. DIOS LES BENDIGA.

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