Caminar Punto de Vista

Por el sufrimiento a la paz

p5caminarCaminar
Por el sufrimiento a la paz
Jóse Nelsón Durón V.
Tendría que ser experto para barajar adecuadamente las cartas que probablemente revolveré en esta columna, escrita en un humilde rincón del mundo que sobrevive en medio de burdas mentiras gritadas a pulmón suelto y con desparpajo, sólo para justificar intereses personales de un grupito de la población que se ha enriquecido monetariamente y que goza, borracho de colesterol, a costa de una población quemuere de hambre yque deambula enrumbada, sin piedras donde pararse;mártires,por las incongruencias y las desarmonías a que les someten con la fuerza de la corrupción empresarial, policial y política; que prefieren vivir en multitud yescondidos tras las puertas, temerosos de una realidad aparentemente imposible de cambiar; impotentes ante el hormiguero del mal. Susurran para hablar por temor a la bala, o la lengua, vengativa también, temerosos hasta de sus sombras.Su bienaventuranza única es: Bienaventurados los que migran, porque si no mueren en el camino, allá encontrarán el consuelo que no tienen en su Patria, donde la mitad muere de hambre y la otra mitad de colesterol.
A veces nos parece estar gritando contra el témpano insensible y sordo del egoísmo y del “yoísmo”; de las posiciones encontradas y dobles morales que ayer prometieron combatir la corrupción, perdieron sus caretas y hoy insultan las ajenas; de los buscaminas del enriquecimiento rápido; de aquellos que insultaban en favor las energías limpias y ahora insultan sus empresarios; de las caras que parecen buenas e idolatran el mal, alimentando nuestros jóvenes con malos usos extranjeros;  que glorifican lo impúdico, inmoral, raro, insólito, producto de la carencia de originalidad y de autenticidad.
La estafa social colectiva en que vivimos nos volvió ambivalentes, exhibicionistas y consumistas y es causa principal del estado de caos moral, sicológico y espiritual que atravesamos y del que solo la oración y la conversión, recipientes de la gracia divina, podrán sustraernos.Ovejas a la derecha y cabritos a la izquierda, debemos todos agarrarnos a las redes de la Iglesia, reino de los cielos (Mt 13,47), donde pululan buenos y malos, para que el Señor se sirva escoger a los Suyos.“En cambio, las almas de los justos están en las manos de Dios y no les alcanzará tormento alguno…
Aunque, por el juicio de los hombres, hayan sufrido castigos, su esperanza estaba llena de inmortalidad” (Sabiduría 3,1.4).
“La perfección del universo exige que haya desigualdad en las cosas, para que se cumplan en él todos los grados de bondad… Las cosas opuestas se conocen unas por otras, como las tinieblas por la luz”, escribe santo Tomás de Aquino (Suma Teológica) y el santo Papa Francisco nos dice: “El cristiano debe caminar en la luz y no en la mentira del demonio”. Como lo ha hecho a través de su historia, que es la historia moderna de la humanidad, la Iglesia rezacon el mundo sufriente por la inspiración del santísimo Espíritu de Dios, sabedora que el mal no es sino ausencia de bien y que las raíces malignas serán cortadas por Quien distingue el trigo de la cizaña.
El demonio siembra mientras los vigilantes duermen, razón por la cual el Señor, en la Fiesta de la Ascensión del Señor a los cielos, nos anima a vivir esperanzados en el mundo, pero confiados en Su magnífica misericordia:“Ahora yo les voy a enviar al que mi Padre lesprometió. Permanezcan, pues, enla ciudad, hasta que reciban lafuerza de lo alto”.

A %d blogueros les gusta esto: