Choluteca Diócesis

Crisis ecológica y opción por la vida en la zona sur

Crisis ecológica y opción por la vida en la zona sur
“Ante tantos signos de muerte que saltan a la vista, el Dios Creador nos pide actuar con coherencia ecológica. El futuro de la naturaleza  y de nosotros mismos depende en mucho de nuestras actitudes, comportamientos y acciones en este momento” Monseñor Raúl Corriveau.
Texto y Fotos: Héctor Espinal y
Oscar Ibrahan Rodríguez
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En los últimos años se ha reflejado el deterioro ambiental que conlleva muchos elementos como: altas temperaturas, contaminación, sequías, inundaciones, pérdida de cultivos, hambruna, entre otras situaciones que necesitan total atención para eliminar la causa y no solamente paliativos que sólo postergan el problema. Dar respuesta a la problemática actual es un gran desafío histórico en el cual nuestra ética cristiana debe reflejarse en términos de una nueva conciencia ecológica.
Recientemente la Unidad Municipal del Ambiente de Choluteca dirigida por el ingenieroJuan Benito Guevara ha estado coordinando esfuerzos junto a la empresa Aguas de Choluteca en cuanto a la situación de carencia de agua de una de las principales fuentes del vital líquido como lo es el rio de Choluteca.
Personal de la Dirección General de Recursos Hídricos visitó la zona sur ante lo cual el ingeniero Guevara dijo: “En este momento por lo que se dio esta reunión, es por la falta de agua para la ciudad de Choluteca y otras comunidades. Ya habíamos resuelto la situación con la colaboración de la empresa privada de la industria que está haciendo uso del rio, y ya una de ellas ha suspendido el riego. La buena noticia que el día lunes 25 de abril en solo siete horas se llenaron los tanques de agua de Choluteca, y que uno de estos tanques es de 800 mil galones y que se habían estado llenando en 24 horas, hay que agradecer a los empresarios, porque sin necesidad de una presión, sino voluntariamente así como debe ser la responsabilidad social empresarial, han regulado el uso del agua.
A partir del 3 de mayo se va empezar hacer un catastro de pozos industriales y domésticos, en donde se va tener la idea de la concentración de pozos y de acuerdo de este dato se hará un  reglamento.”
Así mismo Guevara destacó la importante labor de los medios de comunicación, ya que sirven como mecanismo de presión para que los problemas sean solventados y hacer conciencia a la población en general en cuanto a la parte que corresponde como ciudadano en cuidar el ambiente.
El periodista Javier Palma, uno de los primeros en reportar por medios locales y nacionales dicha problemática nos compartió: “Preocupado por lo que está ocurriendo con las fuentes de agua y una de las fuentes que no pensábamos que podía secarse tan rápido, y de una manera sorprendente es la del caudaloso rio Choluteca, que solamente quedó el nombre de caudaloso, porque lo que estamos teniendo prácticamente es un desierto. No podíamos imaginar las consecuencias, al observar un rio de arena y piedra.” Aseveró el periodista Palma.
En la Carta Pastoral “Creación, crisis ecológica y opción por la vida” escrita por Monseñor Raul Corriveau en 1992, comparte como el primer obispo de Honduras, Cristobal de Pedraza, también nos describe entusiasmado la belleza y fecundidad de las tierras hondureñas, escribiendo desde Trujillo en 1544 al Rey de España.Empieza hablando de los ríos “de muy buena agua y de muy buen pescado y mucho”.
De las citas históricas que señala  Monseñor Corriveau, se menciona el calor, pero no se habla de sequía. El deterioro ecológico de la región sur se acentuó a partir del siglo XX. La mayoría de la madera exportada de esta zona sirvió para la construcción del Canal de Panamá, tal como puede constatarse en los registros de exportación de esos años.
A partir del numeral 10 en su carta Pastoral Monseñor Raúl Corriveau nos relata: Rasgos de la maravillosa obra creadora de Dios, como los descritos anteriormente, hoy no son tan visibles. Más bien predominan signos de muerte… La lluvia, eterna aliada nuestra para extraer del suelo el pan de cada día, se ha ausentado. El arco iris que la suele anunciar y que, para los cristianos, es el signo de la alianza de Dios con el hombre y con toda la Creación, se nos aleja cada vez más en señal de que el hombre está rompiendo ese pacto que, en nombre de la humanidad, hiciera Noé con el Creado. En consecuencia, los ríos  y quebradas han disminuido su caudal y en muchos casos se han secado. Antes teníamos ríos con bastante agua, no había puentes sobre ellos; ahora tenemos puentes, pero con los caudales secos o mermados gran parte del año.
La superficie forestal ha disminuido considerablemente por la extracción de madera para fines industriales y artesanales… El aire, símbolo del aliento divino que trae la vida, ha perdido su fragancia y frescura. Se ha recalentado por tantas quemas de terrenos para cultivos y por los incendios forestales.
¿Por qué muere la creación?
En el numeral 18 de la Carta Pastoral citada, nos describe algunos aspectos como: La codicia y egoísmo, por reformas y programas inadecuados, por ignorancia y desidia

Esperanza
Han pasado 24 años de la publicación de la Carta Pastoral que ha sido muy citada en este artículo y su vigencia es en sentido profético un mensaje de denuncia pero a la vez un mensaje de esperanza, un llamado a la conversión. En este sentido el Obispo Emérito Raúl Corriveau y Monseñor Guido Charbonneau manifiestan lo siguiente:

“Hay esperanza. Hay salvación para el hombre y para la Creación. Los cristianos estamos convencidos que el designio del Padre no lo puede frustrar la pequeñez del corazón y de la visión humana.”MonseñorRaúl Corriveau.
“El deterioro ambiental que notamos en la zona sur y también en muchas regiones del país, en el corredor seco, es una consecuencia muchas veces del mismo ser humano, porque no sabemos cuidar nuestro medio ambiente, más bien somos los primeros depredadores de este ambiente.

¿Cuál es la solución?, Sencillo; nos ponemos de acuerdo y trabajamos juntos para mejorar el medio ambiente, para no permitir que hayan industrias extractivas que destruyan más el medio ambiente y que no haya gente que queme el suelo para poder sembrar.
Hay muchas maneras para trabajar pero que implica más esfuerzo para preservar el medio ambiente: Reforestar, apoyar iniciativas, educar a los niños, jóvenes, familias y los padres de familias tienen que dar el ejemplo a sus hijos.
Tenemos que trabajar todos: La Iglesia, organismos de la sociedad civil, las autoridades civiles en todos los niveles para hacer conciencia  a la gente. Yo creo que el motivo de esperanza es la conciencia, cuando hay conciencia de las cosas, se logra algo, por ejemplo cuando hay una meta como la selección de fútbol de nuestro país cuando juega contra otro país todo mundo apoya, hay motivación,  tenemos que tener esa conciencia comunitaria, no solamente preocuparnos por mis cosas, de mis bienes, de mis propiedades, de mi bienestar; sino preocuparnos también de la comunidad y no sólo para uno mismo, sino para el bien común.
La tierra es de todos, Dios  la ha creado para todos y todos tenemos que hacer un esfuerzo para cultivarla y hacerla prosperar, así como nos dice el libro del Génesis, la encíclica del Papa Francisco “Laudato sí” y la carta Pastoral de Monseñor Corriveau.” Afirmó Monseñor Guido Charbonneau.

Misión Continental
Ya también lo habían compartido los obispos de Latinoamérica durante la Cuarta Conferencia General del Episcopado Latinoamericano en Santo Domingo:
“Ante esta crisis, se viene proponiendo como salida el desarrollo sostenible que pretende responder a las necesidades y aspiraciones del presente, sin comprometer las posibilidades de atenderlas en el futuro. Se quiere así conjugar el crecimiento económico con los límites ecológicos.
Frente a esta propuesta, tenemos que preguntarnos si son legítimas todas estas aspiraciones y quién paga los costos de dicho desarrollo; y además para quién se destinan sus beneficios. No puede ser un desarrollo que privilegia minorías en detrimento de las grandes mayorías empobrecidas del mundo.
– Aprender de los pobres a vivir en sobriedad y a compartir y valorar la sabiduría de los pueblos indígenas en cuanto a la preservación de la naturaleza como ambiente de vida para todos.” (Santo Domingo, Conclusiones 169)

En nuestro continente hay que considerar dos mentalidades opuestas con relación ala tierra, ambas distintas de la visión cristiana:
a) La tierra, dentro del conjunto de elementos que forman la comunidad indígena, esvida, lugar sagrado, centro integrador de la vida de la comunidad. En ella viven ycon ella conviven, a través de ella se sienten en comunión con sus antepasados yen armonía con Dios; por eso mismo la tierra, su tierra, forma parte sustancial de suexperiencia religiosa y de su propio proyecto histórico.
b)  En los indígenas existe unsentido natural de respeto por la tierra; ella es la madre tierra, que alimenta a sushijos, por eso hay que cuidarla, pedir permiso para sembrar y no maltratarla.
c) La visión mercantilista: considera la tierra en relación exclusiva con la explotacióny lucro, llegando hasta el desalojo y expulsión de sus legítimos dueños.
El mismo mercantilismo lleva a la especulación del suelo urbano, haciendo inaccesible la tierra para la vivienda de los pobres, cada vez más numerosos ennuestras grandes ciudades.
Además de los tipos anteriores, no podemos olvidar la situación de los campesinosque trabajan su tierra y ganan el sustento de su familia con tecnologías tradicionales.
(Santo Domingo, Conclusiones 172)

Líneas pastorales
– Promover un cambio de mentalidad sobre el valor de la tierra desde la cosmovisión cristiana, que enlaza con las tradiciones culturales de los sectores pobres y campesinos.
– Dar un apoyo solidario a aquellas organizaciones de campesinos e indígenas queluchan, por causas justas y legítimas, por conservar o readquirir sus tierras.
(Santo Domingo, Conclusiones 176 y 177)

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