Comayagua Diócesis

Masiva celebración por jubileo de Delegados

En Comayagua
Masiva celebración por jubileo de Delegados
“La labor de los Delegados y Delegadas, que ha llevado a muchos hasta el martirio” padre Leónidas Rodríguez Cantor, Asesor Diocesano de la  Celebración de la Palabra.
Con la asistencia masiva de las comunidades cristianas y la presencia de los 219 Delegados y Delegadas de la parroquia, recientemente se celebró en grande en San Jerónimo, Diócesis de Comayagua, el jubileo de los delegados y delegadas con ocasión de los cincuenta años de la Celebración de la Palabra.
Desde las tres de la tarde empezaron a llegar los hermanos y hermanas de las 62 comunidades que conforman la parroquia, acompañando a sus delegados y para esperar el evento preparado para los hombres y mujeres que siembran la semilla del Reino día a día con amor.
Comenzaron a las cinco de la tarde; ya caía el sol y las dos calles que convergen en la esquina del Templo parroquial se vieron abarrotadas, tanto que muchos se tuvieron que ubicar en las avenidas y quioscos de la plaza central.
Abrió la celebración el dueto que conforma David y Rodulio López, ambos delegados y quienes animaron a través de las alabanzas, frases y porras.
Seguidamente tuvimos la presentación del hermano Javier Ernesto Baca, de Aramecina, Valle que fue invitado de manera especial, y que deleito a los presentes con el coro infantil que le acompañaba.
El momento culminante llegó cuando se dispuso celebrar la Misa, animada por el coro de seminaristas del seminario diocesano y jóvenes de La Trinidad y Tierra Blanca y presidida por el cura párroco, padre Esteban Fuentes, quien pidió al padre Leónidas Rodríguez Cantor, Asesor Diocesano de la Celebración de la Palabra, ahí presente, que hiciera la caridad de discernir la Palabra a través de la homilía, en la que exalto la labor de los delegados y delegadas, que ha llevado a muchos hasta el martirio.
Un momento emotivo fue cuando fueron presentados como signos, las fotografías de los 18 delegados y una delegada ya fallecidos, mientras se cantaba el himno “Los delegados de Cristo”, y cuando se llevó en andas el retrato de Monseñor Marcelo Gerín, fundador de ese movimiento, y la multitud coreando: “llévame donde los hombres necesiten tus palabras…”
Después de la Misa, se compartió una comida, sobre todo para los que asisten regularmente a la Celebración de la Palabra y de manera especial con los delegados a quienes además de la comida se les ofreció un rico pastel y helado.
Cerca de las nueves de la noche se fueron todos a sus aldeas, animados para continuar la tarea encomendada y seguramente a las diez de la mañana del domingo del Buen Pastor, estaban ahí donde Jesús les pide que estén: Celebrándolo a Él, que es la Palabra.

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