Diócesis Trujillo

La solución depende de ti

La solución depende de ti
En ocasión de celebrarse el 22 de abril, el Día Mundial de la Tierra, el equipo colaborador del editorial de Radio Católica la Voz del Pueblo  emitió  el siguiente editorial, con el fin de tomar conciencia al cuidado de la tierra, nuestra Casa Común. Por su importancia reproducimos este editorial de La Voz del Pueblo.
No podemos seguir buscando culpables, es tiempo de actuar. Aunque los daños causados a nuestra madre tierra son irreversibles, en nuestras manos esta cuidar lo poco que nos queda.
Cada año se celebra el 22 de abril como día Mundial de la tierra y es un momento propicio para reflexionar sobre “Nuestra casa común” como nos dice el Papa Francisco en su encíclica titulada Laudato Si (Alabado seas).
El recuerda el Cántico de las Creaturas de San Francisco de Asís  “Nuestra casa común es también como una hermana, con la cual compartimos  la existencia y como una madre bella que nos acoge entre sus brazos”.
No podemos ignorar las heridas que hemos causado a la tierra ya que a diario vivimos las consecuencias como la contaminación, calentamiento global, escases de agua, extinción de especies. Necesitamos un cambio urgente en cada uno de nosotros,un cambio que nos lleve a convertirnos en protectores de la obra de Dios, obra que se nos ha heredado casi destruida por generaciones anteriores pero que actualmente la seguimos devastando.  Necesitamos ser coherentes si nos decimos preocupados ante tanto problema ecológico, debemos también actuar y lo podemos hacer empezando con pequeñas acciones en nuestras casas, como reciclar papel, apagar la luz cuando no la necesitemos, usar siempre un bote para agua para evitar tanto plástico, cerrar el grifo del agua para que no se desperdicie, usar menos aire acondicionado, etc.
De esta manera podemos empezar a ser agradecidos con nuestra hermana, con nuestra madre que nos acoge sin pedir nada a cambio.Apelamos también a la conciencia de quienes nos gobiernan ya que gran parte de la solución está en sus manos.
A nuestro país han llegado empresas extranjeras a realizar actividades de explotación que quizá no pueden realizar en sus propios países y que sólo dejan daños a nuestro medio ambiente y por ende a la población.
Un gobierno a quien sólo le interesa promover la inversión y un supuesto desarrollo, no es capaz de medir las consecuencias por no repetir los daños causados a la naturaleza; e incluso promueve la explotación de nuestros recursos naturales como una solución a la problemática económica del país, olvidando que históricamente se han dedicado a saquear las riquezas naturales de nuestro territorio.
Nuestra Diócesis es rica en recursos naturales, tenemos la dicha de contar con varias zonas protegidas una de ellas es la Biosfera del Rio Plátano, patrimonio mundial declarado por la UNESCO, pero a pesar de que el gobierno pregona que en su política está la protección de la Biosfera, en la práctica podemos ver que día a día se va destruyendo esta riqueza natural.
Es por tanto necesario exigir al gobierno una verdadera voluntad de lucha por proteger y conservar estos recursos que nos pertenecen a todos y todas y que están en peligro de desaparecer.
De igual manera contamos con muchas zonas mineras que también ya han sido saqueadas dejando desiertas nuestras montañas y contaminados nuestros ríos.
Vivimos esta triste realidad y se han aprovechado de nuestros bienes naturales comunes, pero las comunidades ya están despertando y con la ayuda de nuestro pastor en la Diócesis Monseñor Luis Solé, sacerdotes, religiosas, laicas y laicos comprometidos se ha iniciado un movimiento a favor de la creación de Dios. Nadar contracorriente no es fácil,  pero unámonos a estos esfuerzos ya que juntos podremos avanzar; sigamos luchando por proteger nuestra casa común, nuestra hermana y madre tierra  ya que pronto será demasiado tarde.

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