Choluteca Diócesis

Graduaciones en Universidad Católica de Honduras, campus Dios Espíritu Santo

Graduaciones en Universidad Católica de Honduras, campus Dios Espíritu Santo
“Sin fe en Dios todo pierde sentido, la ciencia se convierte en instrumento para manipular al hombre, el mismo hombre se vuelve en un lobo contra sus semejantes.” Mons. Novatus Rugambwa
Texto y Fotos: Oscar Ibrahan Rodríguez
ibrahanrodriguez@yahoo.com
Recientemente se llevaron a cabo graduaciones en el Campus Dios espíritu Santo de la Universidad Católica de Honduras.
La Solemne Eucaristía fue presidida por monseñor Novatus Rugambwa Nuncio Apostólico de nuestro país, concelebrada por monseñor Guido Charbonneau Obispo de Choluteca, y los padres, Luis Ríos (Capellán del Campus), Mauricio Perez, Florentino Gonzales, Heber Espinal y Milton Torres.
Monseñor Guido expresó: “La fe es un don de Dios, nadie la merece, sino que es un regalo de Dios mismo. Al mismo tiempo la fe es una respuesta del ser humano, es un camino, la fe es un desplazamiento. Ustedes queridos graduandos recibirán un título, en cambio en la fe no hay diploma,  pero sí es un caminar de todos los días para avanzar en la ruta de la santidad, para luchar contra todas las tendencias del mal dentro y fuera de nosotros, para hacer la voluntad de Dios como hizo Jesús. No hay contradicción entre el esfuerzo humano que todos realizamos y el nivel de fe, más bien viene a dar sentido de todo lo que hacemos en esta tierra.
La voluntad de Dios es resucitarnos en el último día, es darnos vida eterna. Todo esfuerzo que hacemos en la tierra para seguir con una profesión debe desembocar en la vida eterna y todo tiene sentido si Dios es primero en nuestras vidas. Esto implica vivir la alegría de la resurrección.
Hoy en día tenemos que nadar contra la corriente en un mundo muchas veces individualista y egoísta. Nosotros debemos luchar personalmente contra la corrupción, seguramente seremos perseguidos como la Iglesia primitiva fue perseguida según el libro de Hechos de los Apóstoles, pero dejaremos testimonio de que otro mundo es posible, un mundo guiado por el espíritu santo que es el protagonista de la paz, del amor, de la fraternidad, belleza, verdad y justicia. No es en vano que este campus se llame Dios Espíritu Santo, dejémonos guiar por el Santo Espíritu. Honduras necesita ser sacudida por la Buena Nueva del Evangelio y seamos protagonistas de un mundo nuevo a través de nuestro testimonio de vida, a través nuestras competencias como profesionales, usando nuestros talentos para cambiar poco a poco este mundo por el cual Cristo ha dado su vida.” Reiteró Mons. Charbonneau.
Seguidamente a la Eucaristía continuaron los actos de premiación a la excelencia académica, palabras en representación de los graduandos y por el Nuncio Apostólico de nuestro país. Finalmente la entrega de Títulos.
En el discurso del Nuncio Apostólico Mons. Novatus Rugambwa dijo: “Santo Tomás de Aquino subrayó el aspecto de restituir el bien al bien, sin embargo otro pensador como Hume prefería resaltar el sentimiento espontáneo y desinteresado.
Al describir la gratitud se descubre en primer lugar el momento de reconocimiento de parte de una persona y en segundo lugar el deseo de devolver el bien al mismo bien.
En el mundo de hoy muy influenciado por el individualismo hay una fuerte tendencia de no valorar lo que tiene su origen en otras personas, y pensar que para que una cosa tenga valor debe tener su origen en sí mismo. Cada tendencia tiene como resultado la ingratitud.
El día de graduación nos hace descubrir  cuanto han hecho por nosotros otras personas para poder llegar a la meta. Manifiesten queridos graduandos su gratitud cumpliendo bien sus nuevas responsabilidades en la sociedad y sirviendo con dedicación.
Manifiesten en primer lugar su gratitud a Dios que se debe traducir en una vida con testimonio de la resurrección de Cristo. La fe sin obras está muerta, la fe debe manifestarse en su misión y acción.
Sin fe en Dios todo pierde sentido, la ciencia se convierte en instrumento para manipular al hombre, el mismo hombre se vuelve en un lobo contra sus semejantes. Quienes no se dejan guiar por Dios en sus profesiones corren el riesgo de generar un desastre. Agradecimiento a Dios implica el servicio noble, el servicio honesto, el servicio generoso en beneficio de todos y en particular de los más necesitados.
Del universitario católico se espera una defensa contra todas las amenazas que hoy en día intentan destruir al hombre en su ser físico y moral.
Queridos graduandos,  utilicen la riqueza intelectual recibida para profundizar en los fundamentos divinos, humanos y compartan siempre la visión moral y espiritual del hombre para evitar comportamientos pasados sobre relativismo moral, el ateísmo practico, la cultura del descarte, las ideologías que limitan contra el matrimonio, la vida de niños no nacidos, los ancianos y la institución de la familia.
Que nuestra vida y nuestro servicio sea un campo de gratitud”. Manifestó Mons. Rugambwa.

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