Noticias en desarrollo

Pastoral social pide al gobierno detener las concesiones mineras

Carta abierta Pastoral social pide al gobierno detener las concesiones mineras Expresa su preocupación por la militarización del país,  al mismo tiempo piden el esclarecimiento del asesinato de Bertha Cáceres, solicitando una comisión de investigación internacional. Los representantes de las nueve diócesis del país que integran la Pastoral Social de la Iglesia Católica, emitieron una Carta abierta al pueblo hondureño, tras culminar su asamblea en la ciudad de Comayagua, donde expresan su preocupación por la inseguridad reinante en Honduras, el daño al medio ambiente como consecuencia de los megaproyectos de minería a cielo abierto y el deterioro de la seguridad ciudadana y la migración forzada a causa de la violencia.


Por su importancia Fides publica íntegra la Carta Abierta emitida por los delegados a la Asamblea donde estuvieron presentes dos obispos, varios sacerdotes y laicos el país.

He aquí la Carta
Carta abierta al Pueblo hondureño, y  al Gobierno de la República de Honduras.
«Los progresos científicos más extraordinarios, las proezas técnicas más sorprendentes, el crecimiento económico más prodigioso, si no van acompañados por un auténtico progreso social y moral,  se vuelven en definitiva contra el hombre».

Papa Francisco (Discurso ante la FAO)
“Atentar contra la vida de cualquier defensor de los Derechos Humanos es atentar contra todos nosotros”
(Carta del Vaticano a los familiares de Berta Cáceres)

En la Asamblea Nacional de Pastoral Social de la Iglesia Católica, con representantes de las nueve diócesis de Honduras, los días 19 al 21 de abril en Comayagua, reunida para analizar nuestra actividad pastoral en cuanto al compromiso social de la Iglesia, iluminados por el evangelio de Jesucristo, el magisterio de la Iglesia y dejándonos interpelar por la realidad, expresamos lo siguiente:

Nuestras esperanzas:
• La creciente toma de conciencia de la problemática social por parte de las y los agentes de pastoral y su compromiso con organizaciones sociales,  su trabajo cercano en sus luchas y defensa de los bienes comunes, quienes  iluminan desde el evangelio la realidad de muerte.
• La integración de la Iglesia en el acompañamiento de los procesos organizativos de las comunidades.
• Los logros que se han tenido en la defensa de los bienes de la creación y las reivindicaciones sociales.
• La creciente organización de las comunidades indígenas y campesinas por la defensa de la Vida, especialmente en la defensa de los ríos y los bosques.

Nuestras preocupaciones:
• La aprobación de leyes que favorecen los megaproyectos (Minería a cielo abierto, las ZEDES, las hidroeléctricas, monocultivos…) atropellando los derechos de las comunidades. Generadores de conflictos y la violencia. Esta opción del gobierno por la industria extractiva a gran escala, acapara, consume y contamina el líquido vital de las comunidades.
• La violación del convenio 169 de la OIT que se refiere al respeto de los territorios, cultura y patrimonio de los pueblos indígenas.
• La migración forzada por la violencia de la niñez y la juventud en las comunidades.
• Nos preocupa el deterioro de la institución de salud y de educación pública.
• El deterioro de la seguridad y la creciente militarización de la sociedad hondureña que no ha sido respuesta ante la violencia.
• La criminalización, persecución y asesinato de defensoras y defensores de derechos humanos y ambientales.
• La corrupción institucionalizada en todos los estratos gubernamentales.

Al pueblo le animamos a que:
• Mantengan la esperanza y sigan creyendo en la fuerza organizativa y en la unidad por la defensa de la vida, territorio y los bienes de la creación.
• Que el proceso electoral que se avecina no nos divida, ni nos aparte del cuidado  y defensa de la vida y la Casa Común.

Al Gobierno le pedimos:
• El esclarecimiento del asesinato de Bertha Cáceres, solicitando una comisión de investigación internacional independiente.
• El esclarecimiento de todos los asesinatos de defensoras y defensores de los derechos humanos y los bienes de la creación.
• El apoyo a la Misión de  Apoyo Contra la Corrupción e  Impunidad en  Honduras (MACCIH) para trabajar contra la corrupción e impunidad en los casos de gravedad nacional.
• Detener las concesiones mineras y megaproyectos que deterioran la vida en Honduras.

Concluimos esta carta reiterando nuestro compromiso esperanzador y confirmando nuestro ser discípulos y discípulas de Jesús en el acompañamiento al pueblo hondureño en las alegrías, tristezas, esperanzas y luchas por la Vida y la Casa Común.

Participantes en la Asamblea Nacional de Pastoral Social.

A %d blogueros les gusta esto: