Diócesis San Pedro Sula

Nuevo párroco en la comunidad Sagrado Corazón de San Pedro Sula

Nuevo párroco en la comunidad Sagrado Corazón de San Pedro Sula
Tras 25 años de servicio de un misionero enamorado de Honduras, como lo es el padre Roberto Coyne, asume como nuevo párroco el presbítero Primitivo Matías García, quien aceptó con humildad el compromiso de guiar a esta parroquia reconocida por anunciar sin temor el evangelio, por ser comunidades unidas.
Texto y fotos: Johanna Kattan
jokattan@suyapamedios.com
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“Sí a la vida, no a la muerte, el amor es más fuerte”, es una frase que con mucho sentimiento repiten los feligreses de la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús ubicada en el Barrio Las Palmas de San Pedro Sula. Ese lema es parte del legado que les ha dejado el padre Roberto Coyne, quien durante 25 años sirvió como párroco en esa zona.
Humanamente para los feligreses de esta parroquia ha sido de mucha tristeza la separación del padre Coyne, quien ahora regresará con su congregación llamada Padres Maryknoll, nombre popular de la Sociedad Católica de América para las Misiones Extranjeras, establecida por los obispos de los Estados Unidos en 1911,  para representar a la Iglesia de los Estados Unidos en la labor de misiones extranjeras.
El Obispo de la Diócesis de San Pedro Sula, Ángel Garachana, durante la misa de cambio de párroco, aunque el padre Coyne no estuvo presente, monseñor agradeció todo el servicio que prestó este noble sacerdote. “Agradecer al padre Roberto Coyne quien durante 25 años ha llevado adelante esta comunidad parroquial, darle las gracias por todo lo que él ha hecho. Cuando yo llegué,  él ya estaba al frente de esta parroquia”, dijo el obispo.
También pidió al nuevo párroco, Primitivo Matías García, darle  continuidad a la parroquia, “recoger todo lo que han ido viviendo y llevarlo adelante. Así es el proceso de la iglesia, no depende del momento de quien esté, hay unas características que hay que vivir”.
Jaime García, catequista, expresó que “la Iglesia nos manda apoyo con un nuevo sacerdote, que ha sido enviado, así como nosotros los laicos que nos manda a evangelizar a los más pobre y necesitados. Esta es una parroquia está ubicada en una de las zonas más desposeídas,y es ahí donde nos toca trabajar como Iglesia”.
El catequista resaltó que la parroquia se siente bien agradecida con  el padre Roberto, de quien aprendieron mucho llevando el evangelio a la realidad. “Lo que más nos ha inculcado es a sentir amor al prójimo, la responsabilidad del cristiano en evangelizar  y a perseverar en la Palabra ante todo problema en esta sociedad convulsionada”.
Raúl Mejía, un servidor desde hace 18 años en la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús, señaló que lo que esperan del nuevo párroco es “hacer sentirse dentro de la comunidad como hermano, lealtad hacia el evangelio  y atender la necesidades, que como pueblo hondureño tenemos dentro de lo que podemos ser en esta misión que Cristo nos ha encomendado”.
Según Mejía, una de las situaciones que vive esta parroquia y que tratan de trabajar es la influencia de las maras sobre la actual juventud. “El reto es que la generación que viene naciendo,  no sean absorbidos por esas bandas que causan un mal a la sociedad, y tal vez no es culpa total de ellos, sino de la misma sociedad que los ha orillado a esa condición de vida. Pero nosotros los estamos esperando, son bienvenidos porque para nosotros no son desechos de la sociedad sino consecuencia de la misma sociedad”.
El joven acólito JesúsUrbina,  dijo que le gustaría que el nuevo párroco acompañe a la juventud de cerca y que le dé seguimiento “a la catequesis conocida como Buen Pastor, se usa el método montesoriano, en la que el niños desde los tres años de edad recibe su formación,se les enseña hasta como caminar para que puedan ser persona de bien y se sientan importantes desde la niñez”.

MENSAJE
“Tengamos sentido de catolicidad, de ir mas allá del ámbito, del lugar de nuestra propia parroquia y de la diócesis. Que sepamos mirar más allá y tener un corazón católico y en comunión con la totalidad de la Iglesia que ahora está bajo el pastoreo del Papa Francisco, él que ha querido llamar a su Iglesia al año de la Misericordia de Dios Padre.

NUEVO PÁRROCO
“La parroquia siempre tendrá las puertas abiertas, de la misma manera que las manos de su sacerdote estarán extendidas las 24 horas del día, para abrazar sin reproche a todo el que llegue buscando a Cristo”:
Padre Primitivo Matías García.

Educación, uno de los legados del P. Coyne
De origen estadounidense, pero con un corazón hondureño. El Padre Roberto Coyne, un sacerdote conocido por evangelizar sin temor, por su sensibilidad ante el dolor de los que sufre y de los incomprendidos por la sociedad. Apostó mucho a la educación, especialmente en su parroquia motivó a adultos y jóvenes a perseverar en el estudio, a aprender oficios y así desarrollarse mejor como persona. El padre Robert Coyne llegó a América Latina en 1971 y a Honduras en 1991,  desde entonces se involucró en la realidad social de la Diócesis de San Pedro Sula y especialmente se entregó como un buen pastor a la parroquia Sagrado Corazón de Jesús en San Pedro Sula.  
En entrevistas pasadas, el padre Coyne decía que la educación es un factor que puede ayudar al hondureño a superarse, “en el mundo globalizado hoy, sin educación formal es muy difícil superarse, conseguir trabajo digno con justa remuneración. Cada día se ven los vía cruces y estorbos que tiene el pueblo, las familias e individuales sin este elemento fundamental de formación”.
Animó a jóvenes y adultos a continuar su formación académica. “Los cambios en las personas y su comportamiento se ven como milagros, transformándoles en seres diferentes, capaces de lograr mucho más de lo que se habían imaginado.  Esto se ve en Maestro en Casa, los Talleres de Mujeres, Grupos de Jóvenes”.
 Para Coyne, la  alfabetización en sí no es suficiente, sino enseñar a pensar, reflexionar y ser crítico según valores morales, éticos y culturales. La intención de lo que se realiza con las personas en la promoción humana es formar una persona integral. Desgraciadamente, a veces, se piensa es suficiente enseñar a leer. La educación es mucho más que esto. Es necesario motivar a leer constantemente.
Como todo misionero, su vida no pertenece a una comunidad, está llamado evangelizar a donde Dios lo mande y en cualquier tiempo de vida. Los planes de Dios son perfectos aunque en el momento el ser humano no los pueda comprender.  Honduras ha sido bendecida con la entrega del padre Roberto Coyne y la de sus hermanos de la congregación de Padre de Maryknoll, quienes han dejado profundas huellas y han generado mucha sensibilidad en los hondureños ante la injusticia social.

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