Editorial

Editorial del Domingo 6 de Marzo del 2016

p4editorialUna nueva estrategia
El clima de inseguridad ciudadana en Honduras es uno de los mayores problemas que aflige a la ciudadanía. Es una situación que se agudizó en el período 2004-2011, cuando la criminalidad creció hasta alcanzar un promedio de 86,5 muertes por cada cien mil habitantes. Una de las estadísticas más alta del mundo.
Pero que a partir de enero 2012, esta tasa ha comenzado a reducirse debido a la creación de nuevos cuerpos de seguridad, y los operativos conjuntos entre la Policía y las Fuerzas Armadas, en el combate al narcotráfico, a las pandillas y a bandas criminales. Ello permitió que se desarticularan algunos de los más importantes grupos delictivos en el campo del tráfico de drogas, cuyos principales líderes, se entregaron o fueron extraditados para ser juzgados en los Estados Unidos, destino final de la droga que transportaron.
Ello no quiere decir que ya no existe narcotráfico cruzando el territorio hondureño, pero según los reportes oficiales, la cantidad de droga que se mueve habría disminuido. Y por ello, aún se mantiene aún la lucha contra los delincuentes que ejercen esta actividad, pues es un negocio  tan rentable que siempre habrá quien esté dispuesto a suplantar, a los traficantes que se encuentran a la disposición de los Tribunales de Justicia.
Pero el narcotráfico no es la única causa de que se genere violencia en el país, también son fuente de violencia: la desocupación, la corrupción, la impunidad y la extorsión.
Precisamente, la extorsión se ha constituido en el principal generador de violencia, pues el arma que utiliza el extorsionador es la intimidación, la cual aplica mediante el uso de las amenazas a muerte y las ejecuciones inmisericordes de quienes las ignoran. Un ejemplo muy ilustrativo lo constituyen, las ejecuciones de transportistas y de microempresarios,  asesinados por haberse negado a pagar “el impuesto de guerra”.
Para el combate a la extorsión se creó una Fuerza Policial Antiextorsión, que ha dado persecución  y ha capturado “in fraganti” a algunos que  se han encargado de cobrar el dinero exigido por los extorsionadores.
Pese al gran número de capturados, la incidencia del delito no ha disminuido de forma sustancial. Y es que las capturas sólo afectan a quienes se les ha encomendado realizar los cobros (en gran parte menores de edad). Pero se han mantenido ocultos y en libertad,los que han planificado, ordenado y beneficiado personalmente del delito cometido.
Para cambiar la situación, el Ministerio Público, ha diseñado la” Operación Avalancha”, que consiste en el reconocimiento de bienes y cuentas bancarias de los extorsionadores, para luego proceder a su incautación.  Se trata de despojar a estos delincuentes de los beneficios que les ha producido su actividad ilícita. Además de rastrear las transferencias de sus cuentas bancarias, y descubrir sus conexiones con oficiales de policía, fiscales, jueces y empresarios.
Según el Ministerio Público no se trata de una estrategia improvisada,  sino que es el resultado de una prolongada  actividad investigativa de la ATIC (Agencia Técnica de Investigación Criminal) y la DLCN (Dirección de Lucha contra el Narcotráfico), ambas dependientes del Ministerio Público y con personal altamente capacitado.
El objetivo de la “operación Avalancha” es desarticular estructuras de la Pandilla M13 (Mara Salvatrucha) en la cual, hasta el momento, se encontraron personas vinculadas a 20 homicidios; posesión de armas prohibidas; lavado de activos;bienes inmuebles lujosos; varias sociedades mercantiles  (como yonkers, terminales de carga, vehículos y negocios en centros comerciales, así como un hospital); dinero en efectivo.
El Fiscal General del Estado ha declarado que la intención de esta estrategia, es atacar estructuras criminales, y no delitos aislados. Se busca desarmar estructuras completas de extorsión, maras y pandillas y narcotráfico.
Según expertos  en seguridad pública consideran que “Operación Avalancha” resulta ser más efectiva que la política de “Mano dura”. Y afirman que, si se sigue atacando las redes de extorsión desde el punto de vista financiero se golpeará con fuerza a la MS13, a pesar de que ha sido una poderosa organización en los países del Triángulo Norte de América Central.
Según el Ministerio Público esta estrategia se seguirá aplicando durante todo el año, pues es preciso no darle cuartel a los extorsionadores que tanto daño hacen a la economía nacional, especialmente a los pequeños empresarios y a las familias.
Ya lo expresó el Señor Jesús: “No hay nada oculto que no se descubra…. ni secreto que no se conozca y quede al descubierto”.

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