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Una verdadera fiesta de amor maternal

“María es una especie de regalo a la humanidad, es nuestra abogada defensora ante Dios, es invocada como estrella del mar, que nos guía y debe de seguir guiando a nuestra Honduras”. Cardenal Rodríguez.
Texto y fotos: Lilian Flores
liflores@unicah.edu
El amor y la fidelidad hacia una madre misericordiosa fue el mayor motivo para que una gran multitud de personas llegaran hasta la casa dela “Morenita” de Suyapa, la devoción de estas personas fue acompañada por algunas flores y candelas como un agradecimiento a la discípula del Señor por la intercesión que ella hace ante el Padre Celestial por cada uno de ellos. Después de varios días de celebración previo al tres de febrero, llegó el día esperado para festejar el cumpleaños de la “Morenita”, desde horas muy tempranas se observó  las grandes filas que las personas hicieron para poder ingresar hasta un sector de la Basílica de Suyapa, específicamente hasta el área del coro, donde se encontraba la patrona de los hondureños, todos llegaron hasta ella  con la única intensión de poder tocar, besar o incluso tomar fotografías  a la imagen de María, misma que lucía radiante adornada de coloridas flores.

DEVOCIÓN
Es impresionante ver como las personas llegan de rodillas ante una madre sencilla, tierna, y amorosa, quien con su mirada maternal recibe las angustias y necesidades de aquellos que acongojados van hasta ella y le confían sus anhelos, sus tribulaciones o simplemente le agradecen por su fidelidad. Cada año esta manifestación de fe se acrecienta y reafirma el compromiso de un pueblo fiel y agradecido.
El fervor del pueblo hondureño se vio reflejado, al ver que el templo fue insuficiente para albergar a tanta gente que vino de diferentes lugares de la capital para vivir esta fiesta de amor. La Eucaristía solemne fue presidida por el V Arzobispo de la Arquidiócesis de Tegucigalpa Cardenal Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga y concelebrada  por  algunos obispos de la Conferencia Episcopal de Honduras,  el Nuncio Apostólico NovatusRugambwa,el obispo de Guadix España, Monseñor Ginés García Beltrán, y sacerdotes de todo el país.

MADRE DE LA MISERICORDIA
En la Homilía el Cardenal Rodríguez catalogó a María de Suyapa como la “Madre de la Misericordia” e hizo mención a estas palabras “es el Señor Jesús quien salva, pero cuando entras en confianza con el hijo este te lleva a su casa y te presenta a su madre. María es importante después de que Cristo es anunciado, puestos ante Él con el corazón abierto y dejando que nos contemple reconocemos sumirada de amor sobre este pueblo hondureño”.
Asimismo pidió que durante este año hay que llevar esa mirada de amor, a nuestras familias, hogares y a nuestro pueblo, “que hermoso es estar frente al Santísimo Sacramento, cuanto bien nos hace dejar que él vuelva a tocar nuestra vida y nos impulse a comunicar su vida nueva, que hermoso es ver a miles de hondureños y hondureñas pasar por esta Basílica, buscando el rostro de Dios y de Jesús de manos  de María, ella fue la primera que frente a la grandeza de la misericordia divina que recibió gratuitamente confesó su propia  pequeñez, reconociéndose como la humilde  esclava del Señor, en Dios encontramos la misericordia en su forma más alta y al mismo tiempo la justicia  máxima, quizá Dios le ha adjudicado a María un deber particular que en ella esté presente sólo la misericordia”.
De igual forma agregó que no podremos encontrar en Honduras la reconciliación y ni la misericordia sino estamos guiados de la mano de María, para ser la madre del Salvador fue dotada por Dios con gracias a la medida de su importante misión. Ella es la llena de gracia sin esto no  hubiera podido responder a tan grande llamado. “Este año la devoción a la Virgen María de Suyapa debe llevar a un compromiso de amor a Honduras, necesitamos una tierra nueva, una Honduras nueva y esto no pasa por la indiferencia si no por la corresponsabilidad, la indiferencia es el peor daño para un ser humano que un cristiano le puede dar a su propio prójimo”.

UN CLAMOR LATENTE
Preocupado ante la realidad que vive nuestro país, el Cardenal Rodríguez aprovechó para hacer un llamado de conciencia al pueblo hondureño.
“Estamos afrontando una crisis de salud que puede ser muy destructiva, el Zica, esta enfermedad es una llamada que nos debe mover a todos, si buscamos el patrocinio de la Madre del Cielo no podemos ser indiferentes ante esta situación, el que reaccione indiferente ante esta realidad, estaría cometiendo un grave pecado de omisión, porque uno solo de nuestros hermanos que quede infectado por la indiferencia será gravado en nuestra conciencia”.
También condenó que ante la posibilidad de que nazcan niños con microcefalia debido a esta enfermedad, ya se esté pensando en el aborto terapéutico, “de ninguna manera porque el aborto terapéutico no existe, eso es un asesinato,un aborto no cura nada, quita vidas inocentes y después  deja heridas que cuestan sanar en las personas que muchas veces sin saberlo se someten a este delito”.
Por otra parte invitó a los presentes a pedirle  a la madre que toque los corazones de los padres de la patria que están llamados a legislar, y que se piense en los intereses del país y no de grupos porque se trata de buscar el bien común. “Nuestro país tiene derecho para que se siga un camino de mayor justicia para poder combatir la corrupción y la impunidad”.

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