Diálogos "Fe y Razón" Punto de Vista

¿Llegó la justicia?

p5dialogos

Diálogo “Fe y Razón”
Diac. Carlos Eduardo  
carloseduardiacono@gmail.com
¿Llegó la justicia?
Desde finales del año pasado, hasta las primeras semanas de este enero, el tema de la justicia ha estado en el primer plano de la discusión pública, gracias a dos procesos, cuya etapa final están coincidiendo en el tiempo. Por una parte, y de conformidad con la Ley, se ha desarrollado el proceso de propuesta de candidatos, análisis, selección, postulación y elección de los miembros de la nueva Corte Suprema de Justicia (CSJ). Por otra, se ha venido discutiendo, configurando, redactando y firmado un acuerdo entre el Gobierno de Honduras y la Secretaría General de la Organización de los Estado Americanos (SG/OEA) para el establecimiento de una Misión de Apoyo contra la Corrupción y la Impunidad en Honduras (MACCIH).
La CSJ tiene claras sus funciones en la Constitución de la República, donde se le da (art. 303 y ss) “la potestad de impartir justicia (que emana del pueblo) por magistrados y jueces independientes, únicamente sometidos a la Constitución y las leyes”. Un análisis lógico nos lleva a decir que cuando se dice “impartir justicia” lo que se hace en realidad es restaurar, hasta donde sea posible, las condiciones previas de justicia que han sido atropelladas. La CSJ deviene obligada a defender los derechos y garantías de los ciudadanos.
La elección de los magistrados de la CSJ es un acto de la más alta responsabilidad para quienes participan en el proceso, especialmente para los señores diputados. Hay que rogar al Señor que sean fieles a su conciencia y a las aspiraciones del pueblo.
El acuerdo entre el Gobierno de Honduras y la OEA, para la creación e instalación de la MACCIH subraya, por una parte, la debilidad que hemos tenido como Estado para cumplir los deberes. Por otra, muestran que la presión popular, reclamando rectificación, cuando se mantiene firmemente, produce frutos.E indica también la sensibilidad de algunos funcionarios internacionales, cuyos cargos les hace estar justamente preocupados por el actual estado de cosas.
La MACCIH se constituye para apoyar a Honduras en las tareas de prevención, investigación y sanción de la corrupción, con lo que se reduciría la tasa de impunidad. Lo que implica también que los órganos de investigación, la fiscalía y el poder judicial, en reciprocidad, deberán apoyar este singular organismo.
Con la nueva corte y la MACCIH, tampoco vamos a echar las campanas al vuelo, porque por fin llega la justicia. La justicia depende fundamentalmente del corazón del hombre. Se forma en la familia, en la comunidad nacional y en la Iglesia. Los niños la aprenden no porque oyen discursos o lecciones al respecto. La aprenden viviendo entre mujeres y hombres justos. La aprenden viendo que la gente a su alrededor espera el bien, alaba el bien, y busca el bien. La aprende observando que se tiene respeto por las personas y por sus bienes y cuando crece oyendo hablar a diario del bien común. Y observa que quienes hacen todo lo contrario son criticados, son juzgados y son castigados.
Bienvenida una nueva Corte Suprema, pidamos a Dios que sean nombrados los mejores. Bienvenida  la MACCIH, pidamos a Dios que pueda cumplir fielmente con los objetivos acordados. Pero si queremos que la justicia ponga su trono entre nosotros tenemos que cambiar nuestro corazón, y empezar una nueva tarea educativa entre nuestra juventud. Practiquemos la justicia para merecer la misericordia de Dios. “Buscad primero el Reino de Dios y su justicia; todo lo demás se os dará por añadidura” (Mt 6, 33).

A %d blogueros les gusta esto: